BCE

Guindos sugiere una recesión técnica en la zona euro y el pico de la inflación a fin de año

Advierte de los riesgos de la banca en la sombra y de la divergencia entre política fiscal y la monetaria para la estabilidad financiera, como se ha visto en Reino Unido

El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos
El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos

La persistencia de la inflación y la continuidad de la guerra en Ucrania están convirtiendo los escenarios adversos en la realidad central con la que se manejan los bancos centrales. En sus previsiones económicas de septiembre, el BCE rechazó que la zona euro fuera a entrar en recesión el año próximo aunque sí contemplaba la posibilidad, con una contracción del PIB del 0,9% en 2023, en su escenario más negativo, el de un shock energético mucho más grave.

El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, ha reconocido hoy que ese escenario adverso es ahora mucho más probable y ha sugerido que la institución revisará a la baja sus previsiones en diciembre para recoger una situación de mayor inflación y deterioro económico que previsiblemente llevará a una recesión técnica. "Todas las previsiones van en la misma dirección, de menor crecimiento y más inflación. No es descartable una recesión técnica en los próximos trimestres, no muy profunda", ha señalado en su intervención en el foro organizado hoy en Madrid por el Consejo General de Economistas de España.

Guindos ha apuntado que "la inflación está cada vez más extendida e imbricada en la cesta de la compra". Y ha añadido que "se mantendrá en niveles altos hasta finales de año". En consecuencia, el BCE va a seguir subiendo los tipos de interés, ha avanzado, en una cuantía que dependerá de los indicadores económicos.

Junto a la inflación y su impacto económico, Guindos también ha reconocido la creciente preocupación del BCE por otros dos elementos con gran poder de impactar en la estabilidad financiera de la zona euro. Por un lado, el riesgo de que la política fiscal entre en contradicción con la monetaria, algo que ha sucedido de forma estrepitosa en Reino Unido y ha disparado las rentabilidades de los bonos y puesto en jaque a los planes de pensiones. "Es importante que no entren en contradicción, las políticas fiscales deben ir dirigidas a la población vulnerable, con ayudas por rentas y no sobre los precios", ha insistido Guindos. El vicepresidente del BCE ha advertido también de que la situación actual es distinta a la que originó la oleada de estímulos fiscales y monetarios por la pandemia. "Hoy hay 20 puntos porcentuales más de ratio de deuda sobre PIB", ha señalado.

Por otro lado, ha mencionado el peligro que también supone la denominada banca en la sombra, el sistema financiero no bancario, que entraña "potenciales riesgos" por el apalancamiento de los hedge funds. En un contexto de desaceleración, elevada inflación y subidas de tipos, hay una mayor búsqueda de liquidez, que puede agravarse si se dan episodios como el sucedido recientemente en Reino Unido, ha explicado Guindos. "Nos preocupa. Ya vimos lo que sucedió con el family office Archegos y cómo impactó en bancos importantes", ha recordado.

Como aspectos positivos para la zona euro, Guindos ha mencionado "el buen comportamiento del mercado laboral" y ha quitado hierro al alza de la prima de riesgo italiana, acelerada tras la victoria de Giorgia Meloni en las pasadas elecciones. "En la economía italiana hay aspectos positivos a los que no se presta atención, como una política fiscal prudente o una posición inversora neta, con superávit en la balanza por cuenta corriente. En esto, Italia estás más cómoda que Portugal o España", ha asegurado Guindos. El vicepresidente del BCE ha mostrado su confianza en que el nuevo ejecutivo italiano mantenga la política fiscal de prudencia desarrollada por Mario Draghi.

También ha señalado que las nuevas reglas fiscales que se adopten en la zona euro deben seguir una línea de simplificación con la que "garantizar la estabilidad fiscal con una reducción prudente y gradual del ratio de deuda sobre PIB". "El ratio del 60% de deuda sobre PIB es inservible y se va a modificar", ha afirmado.

Por último, al ser preguntado sobre la opinión del BCE respecto al impuesto español a la banca, Guindos afirmó que "en los próximos días, como mucho, semanas, se hará pública", sin desvelar detalles. Recordó que siempre que se crea un impuesto que afecta al sector financiero, a petición del país, "como ha sido en este caso", el BCE puede emitir su opinión, que "no es vinculante”. La prioridad de la institución en estos casos es que cualquier tasa o impuesto no impacte sobre la concesión de crédito ni sobre la estabilidad financiera.

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