‘El rey león’, un éxito sin visos de acabar

El musical encara su 12ª temporada tras más de 3.500 funciones y cinco millones de espectadores

Se ha convertido en un destino turístico con 80% de asistentes de fuera de Madrid

‘El rey león’, un éxito sin visos de acabar

Fernanda le hace una foto a su entrada justo después de adquirirla en la taquilla del musical El rey león. Es brasileña y está de vacaciones en España con su pareja, Bruno. Iban paseando por la Gran Vía de Madrid cuando vieron la enorme pantalla del teatro donde se representa la obra y decidieron verla. Son dos de los más de cinco millones de espectadores que, hasta ahora, han acudido a las más de 3.500 funciones de un show que este año encara su 12ª temporada en España. Y que, por ahora, dado el éxito de taquilla que sigue teniendo, estará más años en cartel.

De hecho, Yolanda Pérez, directora general de Stage Entertainment, la empresa productora del musical, espera llegar, como mínimo, a las 20 temporadas que el espectáculo lleva ya en Nueva York y Londres. “La ocupación es muy alta. Es la única manera de que un musical de estas características funcione. Si no tuviéramos estas ocupaciones sería muy complicado rentabilizarlo, porque es muy caro. Requiere muchísima gente trabajando, mucha inversión”, explica.

Muchos de los elementos que se usan en el show se guardan colgados en el backstage por falta de espacio.
Muchos de los elementos que se usan en el show se guardan colgados en el backstage por falta de espacio.

Entre ese personal que se requiere para que cada día, excepto los lunes, se suba el telón está José Luis Pereda, subjefe de regiduría. Se mueve como pez en el agua entre los pasillos estrechos y salpicados de elementos de la obra, como prendas del vestuario o algunas cabezas de animales, que dan al escenario. “El equipo técnico está compuesto por 80 personas, hay otras 64 de elenco, contando 14 niños, y 10 músicos, que unidos al personal de la sala sumamos unos 160”, explica, mientras encima de su cabeza cuelgan buena parte de los objetos que dos horas después los espectadores verán sobre las tablas. Las reducidas dimensiones del backstage hacen que a la par que se representa la obra, los técnicos tengan lo que podría calificarse como su propia, y estudiada, coreografía, para subir y bajar los elementos necesarios en cada momento.

No caer en la rutina tras 12 temporadas es uno de los desafíos a los que se enfrentan los que componen el equipo. “Sabemos que es un show que tiene una calidad muy alta, y nuestro reto es mantenerla a la altura de lo que la gente espera y viene a ver con mucha ilusión”, comenta Pereda, que lleva en el musical desde que llegó a España, y afirma que, aunque la obra no cambia nunca, ningún show es igual al otro, en gran medida por la energía que trasmite el público. Y otras veces por pequeños fallos o problemas técnicos que resuelven a la mayor velocidad posible para que el público no se percate.

Cincuenta adultos y 14 niños componen actualmente el elenco del musical.
Cincuenta adultos y 14 niños componen actualmente el elenco del musical.

Uno de los momentos difíciles que ha vivido el espectáculo fue la pandemia, cuando el telón estuvo semanas sin subirse. “Retomar fue complicado, después de tanto tiempo. Fue otra vez un proceso de ensayos, como hace 12 años. Pero lo hizo todo mucho más fácil las ganas y la ilusión por volver”, aclara Pereda. Fue la pandemia lo que retrasó los planes de Javier y Nur de ver la obra, y ahora han aprovechado unas jornadas libres en el trabajo para viajar a Madrid desde Ávila, pasar el día en la ciudad y acudir al show. Es sencillo encontrarse con casos como el de esta pareja, ya que el 80% de los espectadores que han visto El rey león proceden de fuera de la capital. “Cuando empezamos había gente que venía a Madrid y ya de paso veía la obra. Ahora ha cambiado completamente. Se compra la entrada [cuyos precios van de 25 a 145 euros] y alrededor de eso organiza el fin de semana aquí. Se ha convertido en un destino en sí mismo”, afirma Yolanda Pérez.

Esta temporada que acaba de arrancar ha llegado con varios estrenos de musicales en Madrid, algo que mira con recelo Pérez. “Es un mercado potente, pero no hay demanda para tanta oferta. Hay muchísima gente que piensa que hacer un musical es fácil, que son la panacea y te forras. Y ni una cosa ni la otra. Por llamar a algo musical no se va a convertir en uno. Me encanta que haya competidores, pero hay que tener cuidado con lo que le contamos a la gente y las expectativas que les generamos. Hay demasiadas cosas que se llaman musicales y en los años que viene se va a reajustar un poco”.

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