Consejos para el pequeño inversor en tiempos de gran inestabilidad

Hay que diversificar, y mantener la cabeza fría y la mirada en el largo plazo

Los pequeños inversores españoles siguen atónitos la batería de malas noticias económicas que difunden los medios. Cuando parecía que comenzaba la recuperación tras la pandemia, llega la invasión de Ucrania, cuyas repercusiones estamos viviendo desde hace meses. Y ahora, la caída del euro hasta equipararse con el dólar, por primera vez en dos décadas, y la mayor subida de tipos de interés del Banco Central Europeo en 22 años. Estamos inmersos en un contexto de gran incertidumbre y de una fuerte inestabilidad en los mercados financieros.

Ante este escenario, ¿cómo ha de actuar un pequeño inversor? ¿Qué decisiones debe tomar respecto a su dinero? No es fácil mantener la calma, pero, precisamente, la lección número uno es no dejarse llevar por los impulsos. Las crisis económicas son inevitables y se repiten de forma cíclica, sacudiendo nuestra economía y nuestros bolsillos. No podemos predecirlas ni evitarlas, pero sí tener claros algunos aspectos clave para salir victoriosos, incluso reforzados, de ellas.

Entonces, ¿podemos proteger nuestros ahorros de estos vaivenes? ¿Se puede invertir en tiempos de crisis? La respuesta corta es sí: se puede invertir en este contexto de incertidumbre económica y obtener rendimientos del capital. Las claves del éxito son diversificar y mantener la cabeza fría y la mirada en el largo plazo.

Un error común de los inversores españoles es ser demasiado tradicionales y apostar únicamente por productos financieros nacionales, como acciones del Ibex 35 o inmuebles situados en España. Si solo invertimos en activos españoles y estalla una recesión nacional, se resentirán, pero también nuestro salario o pensión, lo que nos colocará en una situación precaria. Al contrario, si diversificamos e invertimos parte de nuestro capital en mercados internacionales, especialmente fuera de la zona euro, donde eventualidades como la guerra de Ucrania les son más ajenas, podremos sortear esta contingencia.

Además de la diversificación geográfica, también debemos diversificar la cartera e invertir en productos financieros diferentes. No hay un producto ideal para todos, sino que depende del tipo de pequeño inversor que seamos: nuestro perfil de riesgo (cuánto riesgo podemos asumir), nuestra cultura financiera (cuánto sabemos del funcionamiento de los mercados), y factores emocionales, como nuestra impulsividad, que nos puede jugar una mala pasada en un momento de fluctuación como el actual.

Las crisis son oportunidades, pero la rentabilidad que ofrecen no es a corto plazo. Con algunos índices bursátiles en plena caída libre resulta esencial evitar el cortoplacismo y no sucumbir al impulso de vender cuando nuestras acciones están bajando. Porque, en realidad, es justo al contrario: es el mejor momento para comprar en rebajas buenos valores que, de otro modo, nos saldrían mucho más caros.

Por último, contar con un plan de inversión a medio y largo plazo, con aportaciones periódicas, y, sobre todo, dejarse asesorar por un experto en la materia sobre el producto ideal para nuestro perfil inversor, nos ayudará a salir victoriosos de las arenas movedizas de la incertidumbre económica actual.

Miguel Camiña es cofundador de Micappital