Director de asesoramiento de deuda en Bestinver

Aitor Elustondo: “El año que viene será un ejercicio de MARF y deuda ‘high yield’”

El experto se afana por buscar alternativas de financiación ante el cierre del mercado de capitales

Aitor Elustondo, director de asesoramiento de deuda en Bestinver
Aitor Elustondo, director de asesoramiento de deuda en Bestinver

Con más de 25 años de experiencia en la originación, estructuración y distribución de productos de financiación, Aitor Elustondo desembarcó en Bestinver hace un año y medio. Como director de asesoramiento de deuda es el responsable de buscar alternativas de financiación en un momento en el que la subida de tipos y la inestabilidad que vive el mercado tras el estallido de la guerra en Ucrania se ha traducido en una caída de la actividad. La dificultad de fijar precios y el alza de los costes de financiación está llevando a las empresas a repensar sus estrategias de inversión.

Con los bancos en pleno proceso de normalización monetaria el mercado se ha tensionado. ¿Han notado presión en los precios?

Han subido como es lógico, incluso en grado de inversión. Las buenas compañías que se estaban financiando a tipos negativos a corto plazo hoy en día ya están en tasas positivas y eso para el inversor tiene mucha más lógica. Ha habido incremento de precios en el corto plazo, pero no es sustancial. En el largo plazo el problema es que no ha habido emisiones y no las va a haber hasta finales de verano o principios de 2023. A lo largo del año en el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) solo ha habido una titulización de deuda a largo plazo. Por su parte, en deuda de alto rendimiento (high yield) no ha habido nada en España y en Europa en los dos últimos meses solo se han registrado 11 operaciones. El año que viene va a ser un año para las emisiones en el MARF y para la deuda high yield.

¿Hay que preocuparse?

Esta situación es un poco dramática porque las rentabilidades y los spreads de crédito se han ampliado muchísimo. A lo precios actuales el mercado está descontando una recesión brutal y unos impagos muy elevados. Con el high yield cotizando entre el 7 y el 10%, lo que está diciendo es que un 10% de las compañías van a quebrar. Pero eso no va a pasar. La morosidad va a aumentar, eso es obvio, pero no lo hará tantísimo como en otras crisis.

¿Cómo de diferente puede ser la posible recesión frente a las anteriores?

Venimos con la lección aprendida. Los bancos están mucho más capitalizados y han restringido el crédito bastante. Las empresas además no están tan apalancadas y no venimos de un boom inmobiliario. Es obvio que va a aumentar la mora y más en el último trimestre. La moratoria concursal ha terminado y ahora las empresas tienen dos meses para presentar concurso. Los juzgados en agosto están cerrados así que a partir de septiembre y octubre habrá empresas que irán a concurso y subirán los impagos. También hay que tener en cuenta que la banca es uno de los sectores ganadores porque los tipos están subiendo. Además, esta vez las ratios de apalancamiento más que por la deuda se han visto impulsadas por la caída de la actividad. La base es más robusta.

Con la recesión llamando a la puerta y con una escasez de emisiones en el mercado primario, ¿sigue habiendo apetito por parte de los inversores?

En grado de inversión sigue habiendo mucha suscripción porque los inversores han empezado a ver valor en el crédito. En el secundario cuesta mucho construir una cartera. Por su parte, el universo high yield está seco y hay que buscar otras alternativas y en otros nichos.

Tras años en los que los inversores conservadores se han visto penalizados por las rentabilidades negativas, ¿empieza ya a ser atractiva la deuda?

A pesar de que sigue saliendo dinero de fondos high yield, sin lugar a duda la renta fija tiene mucho valor. Como visión macro en un buen momento para invertir en renta fija.

¿Qué sectores son los más atractivos en lo que a emisiones se refiere?

Los sectores más atractivos son el inmobiliario, autopistas y las renovables. Dentro de este último el problema es que se han ralentizado un poco las previsiones por el retraso de los pedidos. La administración está colapsada y los permisos medioambientales tardan mucho. A eso se suma el incremento de las materias primas y los problemas en la cadena de suministro. Todo ello ha provocado que muchos proyectos de financiación que había sobre la mesa se retrasen o incluso que se hayan caído.

Además de los problemas en segmento de los emisores renovables, ¿se han caído muchas más operaciones?

Ante la paralización de la economía y la inestabilidad, muchas decisiones de inversión se han paralizado. Tenemos empresas que quieren hacer adquisiciones, pero la fórmula de financiación no la encontramos. Los bancos no les van a apoyar, el MARF está cerrado y no tenemos colateral. Este año es un ejercicio de transición tras la explosión de 2021. Con el mercado de capitales cerrado nos quedamos con la financiación de proyecto y la financiación con colateral.

¿Qué tipo de operaciones tienen sobre la mesa?

Intentamos ser selectivos. Sobre la mesa tenemos mandatos con una autopista y en el mercado inmobiliario. Vamos a sacar a finales de año nuestra primera socimi. Para este mes esperamos cerrar la primera operación de la startup Alter5 y en lo que queda de año tenemos la intención de repetir la experiencia.

Atendiendo a las operaciones más recientes, ¿qué plazos son los que están registrando una mejor acogida?

En lo que nosotros vemos existen ciertos sectores como el inmobiliario en el que los plazos se han acortado. Las operaciones a siete años se realizan ahora a cinco. Este proceso es natural siempre que hay volatilidad e incertidumbre. Los inversores quieren ir a corto plazo. En pagarés hemos hecho operaciones a uno y tres meses. Ahora un pagaré a seis meses los inversores no los quiere. Prefieren renovar dentro de un mes porque esperan que los precios sigan subiendo.

¿Qué les diferencia de los colocadores tradicionales?

Buscamos aportar alternativas porque la banca se está centrando en empresas con rating de grado de inversión y por debajo de esa nota está cerrando un poco el grifo. La alternativa natural es el mercado de capitales, pero como está cerrado lo que hacemos es buscar soluciones innovadoras más sofisticadas. Eso lo podemos hacer por la experiencia que tiene el equipo. Lo que se puede hacer es titulizar un contrato. Buscamos una vuelta de tuerca para lograr la financiación que buscan las empresas.

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