Las normas de criptodivisas de la UE alegrarán a unos y disuadirán a otros

La iniciativa regulatoria de Bruselas es una buena noticia, aunque más para los actores financieros tradicionales

Las normas de criptodivisas de la UE alegrarán a unos y disuadirán a otros

La Unión Europea ha elaborado por fin normas comunes para regular el sector en la Unión. Con el bitcoin cayendo casi un 60% desde enero, en medio de la hoguera de las empresas de criptodivisas, es una rara buena noticia, aunque más para los actores financieros tradicionales.

El acuerdo de la UE significa que las bolsas y los emisores tienen que seguir las normas aplicables a toda la Unión para las transacciones dentro de la región, por ejemplo, entre Francia y Alemania. Los reguladores exigirán que los facilitadores de las transacciones de criptomonedas revelen la identidad de los compradores y vendedores. Los emisores de las denominadas stablecoins tendrán que mantener reservas que permitan la retirada masiva de fondos y tener su sede en la UE. Se trata de un gran cambio para Europa central, septentrional y occidental, el mayor mercado de criptomonedas del mundo, que acaparó una cuota de mercado del 25% del volumen global de transacciones en los 12 meses anteriores a junio de 2021, según Chainalysis.

No todo el mundo va estar contento. La legisladora francesa Aurore Lalucq cuestionó la decisión de su país de conceder una licencia a Binance, citando un informe de Reuters que descubrió que el mercado de criptomonedas ha servido de conducto para el blanqueo de dinero por valor de 2.350 millones de dólares. La nueva legislación también contiene lagunas. Los activos no fungibles (NFT por sus siglas en inglés) y las finanzas descentralizadas (DeFi por sus siglas en inglés) siguen estando excluidos en gran medida de la supervisión. Las empresas de criptomonedas no saben todavía a qué riegos de liquidez y qué normas de información medioambiental se enfrentan.

Sin embargo, lo que sí se sabe con certeza es que aumentará los costes de cumplimiento. Los bancos tradicionales y las instituciones financieras con grandes recursos y con equipos de cumplimiento existentes pueden mitigar el gasto añadido. Entidades como Citigroup y PNC Financial Services llevan tiempo esperando que hubiera estabilidad normativa para ofrecer servicios de criptomonedas a sus clientes, y su llegada debería estimular el aumento de los ingresos. Lo mismo ocurre probablemente con empresas muy establecidas en Europa, como Bitpanda, un intermediario de criptomonedas respaldado por Peter Thiel y valorado en 4.100 millones de dólares.

Los perjudicados por las normas, que llegarán en torno a 2024, son las Bolsas y emisores de criptomonedas menos establecidos. Binance, que procesa operaciones de criptomonedas por valor de cientos de miles de millones de dólares al mes, y su rival Coinbase Global, que cotiza en Bolsa con un valor de 12.000 millones de dólares, tienen el dinero necesario para cumplir las nuevas normas. Pero la creación de un equipo de cumplimiento podría costar millones de euros, según un agente del sector. Es un gasto enorme para los actores más pequeños como Crypto.com, que ya están perdiendo con los recientes escándalos de las criptomonedas, porque significa menos interés del capital privado. Aun así, todos los demás verán sus apuros como un precio aceptable que hay que pagar.