Los inversores de Gazprom no tienen el airbag catarí de Rosneft

Moscú permite a la petrolera, en la que Doha tiene un 20%, repartir dividendos, pero no a la gasista, con inversores como BlackRock y Vanguard

Logo de Gazprom.
Logo de Gazprom. reuters

En lo que se refiere a la opinión de Rusia sobre los inversores occidentales, Rosneft parece la excepción que confirma la regla. Moscú confirmó el jueves que permitiría al gigante pagar un dividendo, tras habérselo impedido a Gazprom.

El bloqueo del Gobierno al pago de 20.000 millones de dólares, anunciado en la asamblea general anual de la gasista, no es una gran sorpresa. Moscú controla la mitad de las acciones, pero firmas occidentales como BlackRock y Vanguard poseen gran parte del resto. La invasión de Ucrania y las consiguientes sanciones significan que las empresas rusas respaldadas por el Estado no tienen ninguna esperanza de obtener capital occidental, lo que implica que los días en los que los inversores foráneos con apetito de riesgo buscaban grandes retornos de dividendos han terminado. Aunque Gazprom se haya desplomado un 30%, el jefe, Alexei Miller, no estará muy preocupado.

El Kremlin no saldrá perjudicado. El mismo día del bloqueo de los dividendos, los legisladores respaldaron un aumento puntual del impuesto sobre los minerales de Gazprom que asciende a unos 8.000 millones. En lugar de complacer a los inversores extranjeros, puede usar lo ahorrado para gastar 10.000 millones hasta 2025 en la mejora de la infraestructura gasística nacional. Otras firmas, como Sberbank y Alrosa, ya han eliminado sus dividendos.

Es poco probable que el tratamiento más generoso de Rosneft con respecto a su propio pago de 8.000 millones refleje un cambio de opinión con respecto a sus propios accionistas occidentales, como BP. Podría tener algo que ver con que Qatar mantenga casi un 20%. Los actores del Golfo han mantenido una postura más neutral respecto a Rusia: Rosneft acaba de anunciar un nuevo presidente catarí.

Exactamente cómo de fácil es para un extranjero reclamar los dividendos de las firmas rusas está en cuestión. El jefe de Rosneft, Igor Sechin, sugirió hace poco que Moscú no pondría obstáculos, pero añadió que cualquier dividendo tendría que pasar por una cuenta especial. Lo que está más claro es que la política de pagos de la petrolera es casi con toda seguridad una excepción.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías