Inversión

Los gestores piden cautela y advierten de que las Bolsas no han tocado suelo

La elevada inflación y los temores de recesión son las principales amenazas

Los gestores piden cautela y advierten de que las Bolsas no han tocado suelo
Getty Images

Maquillar las pérdidas y tratar de obtener un extra de rentabilidad que permita compensar la inflación es el reto que tienen por delante gestores y pequeños inversores en la segunda mitad del año. La tarea no será fácil. Con los bancos centrales acelerando la normalización monetaria, la volatilidad seguirá dominando unos mercados que en las últimas semanas han empezado a poner en precio una recesión. No obstante, no todo está perdido. Esa es la idea que defienden desde Bankinter. El departamento de análisis de la entidad advierte de que aunque el ajuste del mercado aún no se ha completado, está cerca de finalizar.

Por delante quedan unos meses que el consenso de los analistas califica de complicados. Como señala Juan José Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities, en el segundo semestre se confirmará la desaceleración económica que están ya experimentando las principales economías desarrolladas, mientras que la inflación continuará en niveles elevados. Es decir, después de meses hablando de la temida estanflación, en el medio plazo podría confirmarse este escenario e incluso algunas economías podrían entrar en recesión técnica.

Los bancos centrales, que en las dos últimas crisis han jugado un papel protagonista, seguirán marcando el paso de los mercados. Pero esta vez en lugar de prolongar la flexibilidad monetaria se decantarán por un tono más agresivo, en sintonía con la actitud que han mantenido en el segundo trimestre. Con la Reserva Federal de EE UU inmersa en el proceso de normalización monetaria más agresivo desde 1994, el Banco Central Europeo tomará el testigo y acometerá en julio la primera subida de tipos en 11 años. Aunque en lo que va de año la retirada de los estímulos ha generado sobresaltos, el equipo de renta variable de Trea AM considera que la actitud proactiva de las instituciones monetarias es positiva porque su objetivo es poner tope a la inflación.

En Europa esta tarea será más complicada. El alza de los precios registrada en los últimos meses no se debe únicamente a cuestiones relacionadas con la demanda, sino que tiene su raíz en la crisis energética que vive el Viejo Continente tras el estallido de la guerra en Ucrania. Aquí la presidenta del BCE, Christine Lagarde, no tiene margen de maniobra, todo está en manos de Rusia, país que está empleando la energía como elemento de presión para que las potencias internacionales retiren las sanciones aprobadas tras la invasión. Un alto al fuego parece cada día más lejos y cada día queda más patente que las economías seguirán conviviendo con un conflicto que no tiene visos de llegar a su fin.

En este escenario la inversión en Bolsa se antoja complicada y no apta para los más conservadores. Para los que estén dispuestos a asumir algo más de riesgo, los expertos aconsejan cautela. Ángel Fresnillo, director de renta variable de Mutuactivos, no descarta nuevos ajustes y con la inflación al alza y los indicadores macroeconómicos deteriorándose, los márgenes de las compañías podrían sufrir. “Los márgenes de numerosas compañías están en máximos históricos y algunas empresas de sectores más expuestos al consumo final podrían tener cierta dificultad para trasladar el aumento de costes a precios sin afectar a la demanda, lo que podría penalizar a las cotizaciones”, apunta. A pesar de todo el experto cree que existen cotizadas de calidad, y con capacidad de trasladar el alza de los costes a los consumidores, que han sido castigadas en exceso. Las correcciones ofrecen la oportunidad de entrar en valores menos expuestos al ciclo a precios muy atractivos. Las firmas que mejor encarnan estas características son las tecnológicas, con las FAANG a la cabeza. En las carteras de los gestores para los próximos meses destaca el interés por gigantes como Alphabet y Meta.

Junto a las tecnológicas, los gestores abogan por combinar cotizadas de perfil defensivo, como las farmacéuticas, que ofrecen una mayor resistencia en los momentos de volatilidad, con firmas más expuestas al ciclo. Ahora que los bancos centrales se muestran decididos a subir los tipos, los bancos y aseguradoras cobran brillo. Para sacar partido de los precios de la energía los expertos eligen a las petroleras. La lista se completa con valores del sector de la defensa, ahora que los miembros de la OTAN han acordado elevar su gasto en defensa hasta el 2% del PIB.

 

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