Energía

El fondo EIG negocia comprar el 25% de la división de exploración de Repsol

El grupo español reconoce a la CNMV que "analiza diversas oportunidades y propuestas, sin que se haya tomado ninguna decisión al respecto"

Plataforma de Repsol en Trinidad y Tobago.
Plataforma de Repsol en Trinidad y Tobago.

El fondo estadounidense EIG Global Energy Partners mantiene negociaciones preliminares con Repsol para comprar una parte del negocio de exploración y producción de petróleo y gas de la empresa española, según asegura la agencia Reuters citando tres fuentes al tanto de la operación.

El fondo está tratando de comprar hasta el 25% de la citada actividad de Repsol, en una operación que daría al grupo español dinero para sus planes de desarrollo en  energía limpia, como plantas solares y parques eólicos. La petrolera española, por su parte ha comunicado hoy a la CNMV a través de un hecho relevante que considera su negocio de explotación y producción como estratégico "lo cual incluye su mantenimiento y consolidación a largo plazo". Pero precisa que en "el contexto de la gestión dinámica y permanente del portfolio de negocios, viene analizando diversas oportunidades y propuestas relacionadas con dicho negocio, sin que se haya tomado ninguna decisión al respecto".

Las fuentes citadas no indicaron el valor de la operación, pero los analistas han afirmado que el negocio de exploración está valorado entre 14.000 y 18.000 millones de euros (entre 15.000 y 19.000 millones de dólares), incluida la deuda.

Las empresas iniciaron las conversaciones después de que EIG hiciera una oferta no solicitada, según fuentes próximas a Repsol, quienes han añadido que las conversaciones podrían durar meses y que no había garantías de que se llegara a un acuerdo. En todo caso la información ha sentado muy bien a la cotización de la petrolera española, que sube un 2,8% mediada la sesión bursátil.

Un acuerdo daría a Repsol fondos para ayudar a alcanzar su objetivo de duplicar su capacidad de generación de energía con bajas emisiones de carbono para 2025 hasta 7,5 GW.

La operación se enmarca en los objetivos de Repsol de reducir el riesgo en el negocio de exploración y producción, a petición de sus bancos. Estos han puesto como condición a la compañía que dirige Josu Jon Imaz para obtener crédito, la dilución del riesgo de esta actvidad, según fuentes del sector. Por un lado, el riesgo geográfico, que Repsol va cumpliendo con la salida de una serie de países. Ahora se trata minimizar el riesgo del propio negocio (de cada cuatro pozos que se exploran, solo en uno hay éxito) dando entrada a nuevos socios.

Aislar el upstream y recibir dividendo por la actividad es el objetivo de la compañía. Aunque no es fácil encontrar inversores, el momento de altos precios del petróleo puede ayudar, añaden las mismas fuentes.

Al igual que otras compañías petroleras, la división de upstream de Repsol tiene una compleja estructura, con más de 100 unidades individuales, según sus estados financieros anuales de 2021. En un intento de racionalizar las operaciones, la compañía ha vendido sus participaciones en negocios de exploración en varios países, de hecho vendió sus activos en Rusia a Gazprom

EIG, con sede en Washington, está especializada en inversiones privadas en energía infraestructuras relacionadas. Dirigió un consorcio que gastó 12.400 millones de dólares en una participación del 49% en oleoductos del gigante petrolero Saudi Aramco el año pasado.

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