EY planea una escisión global de sus negocios de auditoría y consultoría

La operación es el mayor cambio en las 'Big Four' en dos décadas

Símbolo de la empresa de servicios profesionales EY.
Símbolo de la empresa de servicios profesionales EY.

La multinacional Ernst & Young (EY), una de las más importantes firmas de servicios profesionales del mundo, planea una escisión de su negocio separando por un lado sus operaciones de auditoría y, por el otro, las de asesoría, en lo que sería una de las operaciones más importantes del año, según ha adelantado este jueves el periódico Financial Times. El CEO del grupo, Carmine Di Sibio, ha enviado una comunicación a los empleados, según Reuters, en la que asegura que aún no hay una decisión tomada y que la firma está evaluando opciones estratégicas. En similares términos se ha expresado un portavoz ante la agencia Bloomberg.

En caso de concretarse, el movimiento sería la mayor sacudida en la industria de la contabilidad desde el colapso de Arthur Andersen hace 20 años, y un cambio de gran calado en el modelo de funcionamiento tradicional de las Big Four o Cuatro Grandes. Deloitte, EY, PwC y KPMG afrontan la presión de reguladores y accionistas después de repetidos fracasos de auditoría; en el caso de EY, sus filiales se enfrentan a demandas por las auditorías de Wirecard en Alemania y NMC Health en el Reino Unido. Los reguladores estadounidenses, asimismo, también quieren evitar que el lucrativo trabajo de consultoría condicione a los auditores y su capacidad para proteger las necesidades de los inversores. Reino Unido ha dado el año 2024 para presentar planes de reforma para sus negocios para evitar una segregación forzosa.

Ernst & Young, que emplea a más de 312.000 personas en más de 150 países de todo el mundo, ingresó 37.000 millones el año pasado, está estructurada como una red de firmas nacionales legalmente separadas y propiedad de los socios locales. Una sociedad administrativa supervisa a nivel mundial la imagen de marca y la estrategia del grupo, al tiempo que cobra tarifas por compartir los sistemas, la formación del personal y la tecnología. En España, EY audita a grandes empresas de diversos sectores como Inditex, Amadeus, Enagás, Naturgy, IAG, Siemens-Gamesa, Tubos Reunidos, Prosegur, Logista, Dia, Deoleo o Mercadona.

“Como la organización de servicios profesionales más integrada a nivel mundial, realizamos regularmente la planificación de escenarios y revisamos los negocios para determinar que tenemos la estrategia, la estructura y la huella óptimas para centrarnos en ofrecer auditorías de alta calidad y un servicio excepcional a todos los clientes de EY”, ha indicado la firma en un comunicado. El sector suele argumentar que la integración de los negocios de consultoría y auditoría mejora la calidad del contol de las cuentas.

El sector ya se vio muy afectado hace 20 años tras las quiebras de Enron y Worldcom, que afloraron falta de control y conflictos de intereses en las relaciones de las consultoras y auditoras con las empresas con las que trabajaban. Aquella crisis acabó con Arthur Andersen, y la ley estadounidense redactada después, Sarbanes-Oxley, endureció la regulación de la auditoría, pero no ha evitado que las firmas hayan dispuesto de divisiones de consultoría cada vez más fuertes.

 La propuesta que está estudiando EY prevé que una firma enfocada en auditoría se separe del resto del negocio, la cual contrataría a expertos en áreas como impuestos para respaldar las auditorías de las empresas. “Todos necesitaremos revisar nuestra posición, pero eso no será rápido ni instintivo”, dijo un socio principal de otra firma Big Four al Financial Times, y agregó que la reacción de los reguladores al movimiento de EY afectaría a la respuesta de las otras firmas, que posiblemente se verían abocadas a hacer lo mismo.

Las fusiones y adquisiciones dentro de las empresas de servicios profesionales son notoriamente difíciles de llevar a cabo debido a la necesidad de generar consenso entre los socios individuales que poseen y administran los negocios en cada país.  "Cualquier cambio significativo solo se produciría en consulta con los reguladores y tras las votaciones de los socios", indicó un portavoz a Bloomberg.

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