El empeño de Vodafone por las fusiones es un factor de riesgo

Cuando te enfrentas al poderoso magnate Victor Li, de CK Hutchison y Three, la desesperación es peligrosa

Logo de Vodafone.
Logo de Vodafone. reuters

Nick Read tiene que recordar el mantra de Theresa May de que es mejor no llegar a un acuerdo que llegar a uno malo. El consejero delegado de Vodafone, y defensor a ultranza de la concentración del sector de las telecomunicaciones, está en conversaciones con CK Hutchison, de Victor Li, para fusionar sus unidades en el Reino Unido, según el Financial ­Times. Tras los reveses de las fusiones y adquisiciones de España e Italia, se está quedando sin opciones. Cuando te enfrentas a uno de los magnates más poderosos de Hong Kong, la desesperación es un punto de partida complicado.

 

Los problemas básicos de los empresarios europeos de las telecomunicaciones son los enormes costes de inversión en redes y la baja rentabilidad. De ahí que quieran que los reguladores dejen que el número de operadores en cada país baje de cuatro a tres. Sin embargo, a pesar de su discurso sobre la concentración, Read ha hecho muy poco. En febrero rechazó una propuesta de su rival de menor tamaño Iliad, en Italia. Un mes después, su empresa, de 33.000 millones de libras (39.000 millones de euros) se quedó fuera de juego en España cuando la francesa Orange se asoció con MásMóvil.

Esto pone el foco en el Reino Unido, donde Three, de CK Hutchison, es un lejano cuarto operador, con solo 8 millones de abonados. Una fusión con los 16 millones de clientes de Vodafone en el país situaría a la pareja cerca de los líderes del mercado, O2 y EE, propiedad de Telefónica y BT respectivamente. También podría suponer un importante ahorro.

La deuda neta de 39.000 millones de libras (46.000 millones de euros) de Vodafone, equivalente a 3 veces el ebitda, significa que Read no puede comprar Three directamente, lo que deja la fusión como su principal opción. Basándose en sus respectivos ebitda de 2021, Vodafone debería poseer el 69% de la entidad combinada, y Three el 31%. Sin embargo, ello dejaría a Vodafone consolidando la deuda de la compañía, y a CK Hutchison como un actor menor. Un reparto al 50% parece más aceptable.

Cuentas

Eso aún podría funcionar para Read. La unión de ambos crearía una empresa de telecomunicaciones con un valor de casi 19.000 millones de libras (22.000 millones de euros), asumiendo un múltiplo de 7,5 veces el ebitda y sinergias de fusión por valor de 4.000 millones (4.700 millones) en dinero actual, en línea con el acuerdo frustrado de Three y O2 en 2015.

Con una deuda de 4 veces el ebitda, sus fondos propios valdrían 11.000 millones (13.000 millones) lo que implica que Li tendría que pagar a Vodafone 2.000 millones (2.300 millones) para elevar su participación al 50%. Si se tiene en cuenta la deuda que Vodafone podría transferir a la nueva empresa, su endeudamiento se reduciría en más de 7.000 millones (8.200 millones), hasta 2,7 veces el ebitda de este año, calculamos.

El riesgo es que Li haga un trato duro exigiendo una valoración más alta para Three debido a su mayor crecimiento. Para evitarlo, Read tendrá que jugar más fuerte de lo que probablemente lo está haciendo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías