Europa puede cambiar una dependencia energética por otra

Tendrá que reforzar la fabricación propia de paneles solares para no tener que comprar los chinos

Paneles solares en el tejado de la sede de Google, en Mountain View, California (EE UU).
Paneles solares en el tejado de la sede de Google, en Mountain View, California (EE UU). reuters

La Unión Europea corre el riesgo de pasar de una dependencia energética a otra. El bloque quiere reducir drásticamente las importaciones de combustibles fósiles de Rusia. Aumentar el uso de fuentes renovables, como sugirió la Comisión Europea en su plan REPowerEU en marzo, ayudaría. Sin embargo, dado que China domina la cadena de suministro mundial de paneles solares, Europa tendrá que reforzar la fabricación doméstica para conseguir su libertad energética.

 

El impulso a la energía solar reduciría la necesidad de Europa de petróleo y gas ruso, al tiempo que ayudaría a cumplir sus ambiciones de energía limpia. Aprovechar la energía del sol es cada vez más barato. Entre 2009 y 2018 los costes de instalación de una planta fotovoltaica se redujeron un 75%, según la Comisión.

La UE quiere triplicar su producción de energía solar y eólica. Eso bastaría para sustituir 170.000 millones de metros cúbicos de consumo anual de gas en 2030, más de lo que la UE importa actualmente de Rusia. Casi la mitad de esa cantidad se obtendría instalando 420 gigavatios de capacidad solar.

Sin embargo, hay una trampa. Un panel solar requiere células que transformen los rayos del sol en electricidad. Suelen estar hechas de silicio purificado, llamado polisilicio, que se corta en discos finos llamados obleas que luego se ensamblan para hacer las células. La mayor parte de esta actividad se desarrolla actualmente en China. La República Popular controla el 77% de la producción de polisilicio, el 98% de las obleas, el 83% de las células solares y el 75% del proceso de montaje, según datos de BloombergNEF.

Cumplir con las ambiciones fotovoltaicas de Europa beneficiará, por tanto, a fabricantes chinos que cotizan en Bolsa como Hoymiles Power Electronics y GoodWe Technologies. Las baterías solares vendidas a la UE se multiplicaron por cuatro en el primer trimestre, según datos de las aduanas chinas. El peligro es que, al reducir su dependencia de Rusia, la política energética de la UE acabe a merced de Pekín.

Para reducir el riesgo, Europa tendría que fabricar paneles solares en casa. La UE ha firmado una subvención para cofinanciar la gigafábrica de Enel Green Power, que producirá 3 gigavatios de paneles de alta eficiencia al año para 2024. Reforzar la fabricación europea para producir, por ejemplo, 40 gigavatios al año requeriría una inversión de entre 30.000 y 40.000 millones de euros, según las estimaciones del sector. Además, los paneles fabricados en la UE serían más caros. Aun así, la factura energética rusa del bloque es actualmente de 1.000 millones de euros al día. Merece la pena pagar por la independencia energética.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías