Coyuntura

La inflación lastra el gasto de los hogares y el PIB solo crece el 0,3% de enero a marzo

La actividad se frena en 1,9 puntos, si bien el PIB acelera en términos interanuales al 6,4% por la comparación con 2021

Imagen de una fábrica de polímeros en Girona.
Imagen de una fábrica de polímeros en Girona.

El fortísimo repunte de la inflación está dejando su mella en la actividad económica, como ya apuntara ayer el dato de la EPA del jueves. El PIB español ha crecido un 0,3% trimestral, tasa que es 1,9 puntos inferior a la registrada entre octubre y diciembre de 2021, según los datos hechos públicos por el INE este viernes. 

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El trimestre ha estado marcado por la escalada de precios, que tocó techo precisamente a finales del mes de marzo, con una tasa del 9,8%. Los precios altos, ligados a artículos con un fuerte peso en la cesta de la compra como electricidad y gasolinas, han restado renta a los hogares, que han tenido que echar el freno en el consumo: el gasto de las familias ha bajado un 3,7% sobre el trimestre anterior. Es la mayor caída desde los peores tiempos de la pandemia, en el segundo trimestre de 2020.

La comparativa interanual, en todo caso, resulta favorable dado que el primer trimestre de 2021 no fue bueno. Así, el crecimiento del PIB en términos interanuales acelera hasta un 6,4%. La tormenta Filomena, que paralizó dos semanas buena parte del centro de España, y el rebrote de la pandemia, que volvió a forzar las restricciones de actividad y movilidad, provocaron una caída trimestral del PIB del 0,5%. Este año, no obstante, el impacto de la inflación será posiblemente más duradero, en función del desarrollo de la guerra en Ucrania y del efecto de las medidas para paliar el alza de la energía. En abril entró en vigor la ayuda para la compra de gasolinas y el próximo martes se decretarán las medidas para frenar el alza de la luz.

Las cifras de actividad han llegado poco antes de que el Gobierno actualizara sus previsiones macro, que apuntaban hasta el momento a un crecimiento del 7% y que se han recortado al 4,3%. Llegan, también, después de que la EPA arrojara la destrucción de 100.000 empleos en el trimestre. Nadia Calviño ha asegurado que se ha superado ya el pico de la etapa inflacionista.

Si bien el impacto de los precios es evidente en el gasto de los hogares, en otros ámbitos apenas es visible. La inversión, de hecho, ha acelerado, tanto por parte de los hogares (la inversión en vivienda crece al 1,2%) como de las empresas (un alza del 7,3% en la compra de bienes de equipo). Con todo, dado el fuerte peso del consumo, la demanda doméstica baja en 1,2 puntos en el trimestre. La demanda exterior tiene, por su parte, efecto positivo en las cifras: las exportaciones se frenan, pero crecen al 3,4% mientras las importaciones bajan un 0,5% trimestral. En términos interanuales, la demanda nacional y la exterior aportan un 3,1% y un 3,3%, respectivamente, al crecimiento. En la demanda exterior destaca la recuperación del turismo, que multiplica por ocho el dato de 2021.

El INE, por su parte, ha calculado el deflactor del PIB en un 3,7%. Esta cifra es la que ajusta la actividad en función de la variación de los precios. El PIB nominal, sin tener en cuenta ésta, crece el 10,3%. El deflactor de la economía baja en seis décimas sobre el trimestre anterior, a pesar de la subida de precios registrada por el IPC, si bien se trata de dos medidas diferentes.

Empleo

No hay, por el momento, señales de que las subidas de la inflación se estén trasladando a los salarios: la remuneración media por asalariado crece el 1% en el trimestre, si bien venía de estancarse en el trimestre precedente. La remuneración de los asalariados agregada ha crecido el 7,2% gracias al aumento de los puestos de trabajo equivalentes. En paralelo, los precios tampoco han tenido gran impacto por el momento en los márgenes empresariales: el excedente de explotación crece el 12,4%, 2,3 puntos menos que el trimestre anterior.

En términos de empleo, los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo crecen un 0,5% interanual, dos décimas menos que el mes anterior, y un 5,3% en términos interanuales. No obstante, las horas efectivamente trabajadas, medida que el INE recomiendo en el contexto actual de volatilidad de la actividad, crecen más el 7,5% interanual y el 3,2% trimestral, puesto que ha aumentado la jornada media. Estas cifras arrojan una caída de la productividad por hora del 1% y un aumento del 1,1% si se mide por puesto de trabajo. En ambos casos invierten la tendencia del trimestre anterior. Dado que la productividad por empleado crece el 1% y los salarios también, el coste laboral unitario apenas se mueve.

Revisiones y avisos

El INE, en cualquier caso, ha avisado del efecto de las circunstancias excepcionales actuales sobre la economía: a la pandemia, cuyos coletazos se siguen dejando ver en las cifras (sobre todo en las referencias de 2020), se ha sumado la crisis ucraniana y su impacto en precios energéticos y cadena de suministro. Así, aunque el avance de PIB está calculado con datos de enero y febrero, el INE ha usado también datos y estimaciones referidos a marzo, cuando la inflación tocó techo. Advierte, así, de la posibilidad de revisiones de datos más abultadas de lo acostumbrado.

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