David Barro: “Los negocios cada vez acuden más a los artistas”

El festival pretende convertir Madrid en un referente del desarrollo sostenible

David Barro, director artístico de MadBlue.
David Barro, director artístico de MadBlue.

Por segundo año consecutivo, David Barro (Ferrol, 1974) se encarga de la dirección artística de MadBlue. El festival, que ha sido reconocido como acontecimiento de excepcional interés público por el Gobierno de España, pretende convertir a Madrid en la capital de la innovación hacia el desarrollo sostenible desde el 22 de abril hasta el 1 de mayo, a través de exposiciones, conferencias, talleres, conciertos, deportes o gastronomía.

Es la segunda edición, pero será la primera sin apenas restricciones; ¿cómo la afronta?

Cuando me llamaron para liderar esta dirección artística con la idea de reconciliar opuestos como las ciencias y las humanidades a través del arte, me pareció una idea brillante. Normalmente, el arte se queda fuera de los grandes eventos, sobre todo, cuando tienen que ver con empresas e innovación. Y es fundamental. Intentamos hacer un arte ecoeficiente donde empujamos a muchos artistas a ampliar su perspectiva hacia temas que tienen que ver con el desarrollo sostenible sin que dejen de hacer los suyos. No queremos que hagan una obra ecológica para un evento, sino ampliar su campo de acción para seguir desarrollándolo.

¿Qué novedades trae este año?

Se singulariza por esa convergencia que este año es mayor y se amplían varias actividades, además de las intervenciones artísticas que ya pueden verse en el centro cultural Conde Duque. Por un lado, el 1 de mayo hay una carrera benéfica de la que parte de los beneficios serán para las acciones medioambientales de la fundación Piel de Atún. También hemos sacado un NFT para recaudar dinero para la fundación. Habrá un concierto, De Madrid a los océanos, donde participarán un montón de artistas en el parque de Tierno Galván. Y se abre una sección de innovación con empresas y emprendedores para que presenten distintas soluciones disruptivas que han trabajado en este sentido.

¿Cómo pueden beneficiarse las empresas del arte?

Los actuales modelos de negocio acuden cada vez más a la creación artística y la creatividad. El arte lo que aporta es sensibilidad y cuestionamiento. Lo que hacen los artistas es cuestionar lo que les rodea y están continuamente repensando ese lugar. Desafían lo convencional, algo muy importante para las empresas. Es una gran aportación si lo combinas con la ciencia o la tecnología. Ese es un poco el porqué del arte que está en MadBlue, que creemos que puede aportar una sensibilidad estratégica, y más en un mundo que sufre, en cierto modo, una profunda crisis de liderazgo.

De hecho, compañías como Nationale-Nederlanden, Biotherm, Candriam, Coca-Cola o DKV colaboran con el evento.

Así es, MadBlue es un festival donde su fundador, Luis Prieto, ha conseguido que se involucren grandes empresas, que para nosotros es ideal porque el arte y el diseño no pueden cambiar el mundo sin el mundo empresarial. Los artistas son únicos a la hora de generar ideas. Hay compañías que lo han entendido y han resultado claves y disruptivas en sus contextos. No se trata de que los directivos se pongan a pintar cuadros, sino de que sean capaces de entender el contexto de oportunidades que se plantean cuando repiensas lo que das por hecho en el día a día.

¿Cree que la pandemia ha servido para que la gente, en general, repiense más?

Sí. Hay una sensibilidad más abierta. En el siglo XX fuimos empujados a saber más y más sobre menos y menos, a especializarnos en demasía y trabajar como compartimentos estancos. Y en el siglo XXI la tendencia es mucho más de conjugar y de tener cierta sensibilidad con el mundo. Además, cada vez hay más gente concienciada con el cuidado de nuestro planeta o la diversidad. La intención de un evento como este es unir y crear alianzas, como dicta el ODS 17. Tenemos la necesidad de juntarnos para mejorar nosotros, mejorar el mundo, hacer más competitivas nuestras empresas y más sostenibles nuestros ecosistemas. Y este siglo sí camina ampliando eso.

Este año, además, el festival toma el concepto de lo urbano como eje principal.

MadBlue trata de responder de maneras diferentes a las necesidades del planeta y este 2022 hemos elegido este concepto para hablar de ecología y energía, de movilidad y urbanismo medioambiental. Contamos, por ejemplo, con construcciones ecotech, de energía solar, que se encienden por la noche con la energía que absorben en el día. También tenemos instalaciones con materiales sostenibles caracterizados por la durabilidad. Todo ello nos habla de las ciudades del futuro.

¿Hacia dónde se dirige ese futuro?

Hay una transición, que es la ecológica, en la que estamos absolutamente metidos. Ya hemos vivido la digital, que ha cambiado totalmente nuestra manera de trabajar. Ahora, hay una tercera transición, la económica, que tiene que ver con el paso de una economía material hacia una intangible. De una industria que está sentada en las máquinas a una que valore la estrategia, la reputación o la imagen. Yo creo que, ahora mismo, lo más importante en una empresa es la diversidad y la capacidad de adaptación. La tecnología cada vez tiene más fuerza, pero tiene que tener una perspectiva humanista que tenga sentido y mejore nuestras vidas porque, si no, será una tecnología que no permita avanzar.

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