El Gobierno puede recortar los beneficios extras de los nuevos contratos de luz

La CE permite minorar cualquier contrato que internalice el precio del gas. La CNMC investiga más de 10 millones.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. Europa Press

Más allá de las medidas, de las múltiples opciones encima de la mesa, que vaya a aprobar el Consejo Europeo, que se celebra hoy y mañana en Bruselas, para aliviar el efecto de la escalada de los precios de la electricidad sobre la factura de los consumidores, el Gobierno español (y el resto) tienen un as en la manga: minorar los beneficios extraordinarios o winfall profits que están recibiendo las eléctricas por internalizar en el precio de la luz los desorbitados precios del gas natural también en los contratos bilaterales posteriores a la subida de los precios, para lo cual cuenta con el permiso de la Comisión Europea.

El Gobierno de Pedro Sánchez excluyó los contratos bilaterales (entre una comercializadora y un cliente final) y los bilaterales intragrupo (entre una generadora y una comercializadora de un mismo grupo empresarial) en el RDL 21/2021 del pasado mes de octubre, que corregía otro polémico RDL de septiembre, que establece la minoración de los windfall del gas en el mercado mayorista y, por tanto, eximió los contratos a plazo con precio fijo. Sin embargo, la comunicación o Toolbox II que Bruselas aprobó hace varias semanas permite minorar los beneficios extraordinarios de todos los contratos firmados tras desatarse la crisis y que internalicen el precio del gas.

Así, según el anexo II de dicha comunicación, relativo a la aplicación de medidas fiscales sobre los beneficios inframarginales (el de las energías que no marcan el precio marginal pero se benefician del más caro, que marca el gas, como nuclear, hidráulica y renovable), “los Estados miembros pueden decidir excepcionalmente adoptar medidas fiscales destinadas a captar parte de los beneficios que obtienen determinados productores de electricidad”. Ello “evitaría en parte que los elevados precios actuales del gas incrementen los costes soportados por los consumidores finales”, añade, y “preservaría unos precios marginales de la electricidad mayoristas eficientes y necesarios para una distribución eficaz y el acoplamiento de los mercados en el mercado único europeo”.

Bruselas vincula su recomendación a la crisis energética por la guerra de Ucrania y deja claro que no puede ser retroactiva, al indicar que “debe tener en cuenta que los productores pueden haber vendido a plazo una parte de su producción a un precio más bajo antes del inicio de la crisis”. Al pedir que quede exenta de la minoración o tasa la “energía que no se ha beneficiado del aumento de los precios del pool porque ya se había vendido (antes) a plazo”, deja abierto lo contrario: que se pueda aplicar la recuperación a quienes hayan vendido a plazo tras la escalada de precios que hayan internalizado las cotizaciones (coyunturales) del gas.

Las eléctricas insisten en que no cobran windfall profits porque no venden su energía en el pool y la tienen toda o casi toda bilateralizada. Aunque, siguiendo el razonamiento de Bruselas, esto sea cierto en el caso de los bilaterales anteriores a la crisis, no lo es necesariamente para los nuevos contratos, que han sido o están siendo renovados a precios muy elevados, en línea o por encima de los del pool.

Millones de contratos

El RDL de minoración imponía a las compañías la obligación de entregar, bajo declaración jurada, sus contratos al operador del sistema, REE, para comprobar que la demanda casa con la oferta. Ahora los contratos están siendo investigados por la CNMC, que debe comprobar si se han internalizado en ellos los precios del gas. Su cifra supera los diez millones, pues solo Endesa ha entregado cinco millones.

De momento, la minoración, según la norma de octubre, se limita a los no bilaterales, por lo que la recaudación está siendo casi testimonial (100 millones de euros). Pero si el Gobierno opta por modificarla para seguir la recomendación de la Comisión y aplicar el recorte también a los bilaterales posescalada, la situación cambiaría drásticamente. Las eléctricas están ofreciendo tarifas domésticas entre 0,24 euros kWh a 0,40 euros kWh o, lo que es lo mismo, a 240 euros MWh o 400 euros/MWh, muy por encima del pool.

En cualquier caso, demostrar que parte del contrato deriva en un beneficio extra por el gas es muy complicado, según los técnicos, ya que el gas tiene un precio estructural, los ciclos combinados pagan derechos de emisión, y deslindar en un contrato qué parte es un ingreso extra es de difícil comprobación, aunque un borrador de comunicación de Bruselas sobre ayudas de Estado da algunas orientaciones.

Por el momento, las eléctricas confían en que Bruselas, a la que están presionando, permita una solución más sencilla y acorde con sus intereses: compensar los costes de las plantas de gas para que sus ofertas en el pool bajen y o no marquen el marginal o este sea más bajo, lo que tendría un efecto en cadena en la bajada del precio. En este punto, el problema es quién paga la compensación. Ellas proponen que el consumidor. El Gobierno va más allá y mantiene la opción de fijar un precio límite al mercado mayorista, del que no quieren oír hablar las empresas.

 

¿Excepciones para el mercado ibérico de la electricidad?

Las opciones incluidas en la comunicación publicada ayer por la Comisión Europea para paliar temporalmente las consecuencias de la grave crisis energética que vive Europa es tan amplia que pone en evidencia las posiciones dispares de los socios. Un menú tan amplio podría derivar en soluciones a la carta para cada país o grupo de países.

Y es que lo que le viene bien a unos perjudica a otros. Así, mientras Alemania teme un problema de suministro, que quiere paliar llenando los almacenes de gas, el problema de España es de precios, por lo que un acopio de gas acelerado hace subir el precio y agrava la situación.

Mibel. España y Portugal, unidos por el Mibel, defienden la opción de desligar por cualquier vía el precio del gas del pool. Pero una bajada de los precios en la Península provocaría una presión exportadora a Francia. Para evitarlo, se podría permitir cortar temporalmente la interconexión por los Pirineos, que apenas supone un 7% de la electricidad.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, va pedir un marco que permita actuar a aquellos países que lo deseen. Para ello esgrimirá que España y Portugal, interconectados entre sí, pero a los que se puede considerar como una isla energética, no deben verse penalizados ahora por la escasa interconexión.

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