La entrada de Musk en la guerra sienta un dudoso precedente

Ha dado a Ucrania acceso a internet a través de los satélites de SpaceX, pero sus intereses pueden diferir de los de EE UU en el futuro

Elon Musk, fundador de SpaceX y Tesla.
Elon Musk, fundador de SpaceX y Tesla. reuters

Elon Musk ha tensado sus lazos con las autoridades de EE UU, pero sus recientes movimientos para ayudar a Ucrania le dan la oportunidad de ganarse la atención de la Casa Blanca. Eso podría tener consecuencias imprevistas.

Musk ha tenido una relación notoriamente polémica con los políticos de su país. Ha tuiteado que la foto de perfil del presidente de finanzas del Senado, Ron Wyden, se parece a una determinada expresión sexual y ha llamado a Joe Biden “marioneta de calcetín húmedo”. En un plano más sustantivo, mantiene una larga pelea con la SEC, que le impuso una multa de 20 millones de dólares en 2018.

Pero los negocios de Musk dependen de lo que ocurra en la capital. Por ejemplo, la NASA amplió en febrero un contrato con SpaceX para los vuelos de la tripulación a la Estación Espacial Internacional a 3.500 millones. Musk también se ha quejado de que Tesla no tendría derecho a un crédito fiscal adicional de 4.500 dólares en uno de los planes de gasto del presidente porque utiliza mano de obra no sindicalizada.

Ahora Washington y Musk tienen un gran interés compartido: Ucrania. En respuesta a las sanciones, Moscú va a cortar su programa espacial con Occidente. Los transportes de tripulación de SpaceX son una de las pocas alternativas, en parte porque no dependen de los cohetes rusos. El presidente ucranio, Volodimir Zelenski, tuiteó el domingo su agradecimiento a Musk por proporcionar acceso a internet al país a través de la constelación de satélites Starlink, de SpaceX.

Es una ayuda bienvenida, por ahora. Pero depender de la generosidad del sector privado en una guerra puede ser arriesgado. La Casa Blanca ha rechazado los planes de Erik Prince, el fundador de la empresa privada de operaciones militares Blackwater, de enviar ayuda. Y los intereses de Musk pueden no estar siempre alineados con el Gobierno. China supuso más del 25% de los ingresos de Tesla en 2021, y hasta ahora se ha alineado con Rusia. A medida que los conflictos se recrudecen, tomar partido suele ser más complicado. La ayuda de Musk puede no parecer siempre tan útil.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías