EE UU y Reino Unido prohíben las importaciones de petróleo de Rusia

El Brent cierra en 128 dólares, tras una jornada en la que llegó a alcanzar los 133 dólares por barril

El presidente de EE UU, Joe Biden, en la Casa Blanca, este martes.

Estados Unidos ha vetado este martes las importaciones de crudo y gas natural ruso y Reino Unido se prepara para prohibir la llegada de gas natural ruso en los próximos meses en un intento de cortar la llegada de divisas internacionales a Moscú. El presidente estadounidense Joe Biden ha anunciado que "el petróleo ruso no será aceptado en puertos de EE UU", en una maniobra conjunta con Reino Unido en un intento de aislar más económicamente a Moscú ante la guerra en Ucrania y a pesar de que Alemania ha reconocido que el país no está preparado para seguir sus pasos.

Biden insistió en que la escalada energética derivada del conflicto entre Rusia y Ucrania es un recordatorio de que Estados Unidos debe ser un país energéticamente independiente, para lo que debe acelerar la transición hacia energías limpias. Estados Unidos importó 20,4 millones de barriles de crudo y derivados refinados de Rusia cada mes el año pasado. Cifra que supone un 8% de las importaciones totales de petróleo de Washington pero que se ha reducido a los niveles más bajos desde 2017, según la consultora Kpler.

El presidente estadounidense reconoció que el desenganche del país al petróleo y al gas ruso implicará una subida del precio de los combustibles y afectará a la economía del país pero urgió a las petroleras a no realizar aumentos excesivos en los precios.

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A la desconexión de Washington se sumará Reino Unido, que prepara la prohibición, en este caso, solo para la importación de petróleo ruso. La medida se activará a finales de año para dejar tiempo a las empresas a garantizar una transición sin problemas y no afectará al gas natural, que supone el 4% del suministro total del país. Las importaciones de crudo de Rusia a Reino Unido se han situado entre el 12% y el 13% del total en 2019 y 2020. A este movimiento se ha añadido también Canadá, si bien, el veto en este caso no es más que simbólico, dado que el país dejó de comprar crudo de Moscú en 2019.

No se incluirá sin embargo Europa, cuya dependencia a las importaciones de petróleo ruso es del 40% y que trabaja ya en mecanismos para reducirla en dos tercios este año.

La decisión de Washington y Londres sirvió para impulsar de nuevo la cotización del petróleo en el mercado. El barril de Brent cerró en 128 dólares, aunque llegó a superar los 133, en una jornada que arrancó con caídas tras superar los 139 dólares durante la jornada del lunes y rozar los máximos históricos de 2008. También repuntó el petróleo de referencia en EE UU, el Texas, que llegó a superar los 129 dólares durante la jornada.

Por el lado ruso, el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, amenazó ayer con cortar el grifo de las exportaciones de gas natural a Europa si las sanciones económicas futuras llegan a afectar a sus productos energéticos.

El veto generalizado de las exportaciones de petróleo ruso llevaría al petróleo por encima de los máximos históricos, según advierten las firmas de análisis. Goldman Sachs prevé que el Brent alcance los 135 dólares este año, JP Morgan cree que podría tocar techo en los 185 dólares si el conflicto continúa y UBS cree que superará los 150 dólares si la guerra se prolonga. Bank of America mantiene en su escenario central un precio para el Brent en 110 dólares y un precio medio para el gas natural holandés de 105 euros. En la jornada de ayer, el precio de gas natural en Europa frenó las alzas. Los futuros holandeses tocaron un máximo 285 euros el megavatio hora, para relajarse más tarde hasta el entorno de los 200 euros.

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