Impacto

La guerra contraerá el PIB ruso hasta un 7% y disparará la inflación al 17%

Rusia se acerca al impago y excluye a los acreedores extranjeros del cobro del cupón de un bono

Un repartidor de comida a domicilio pasa con su bicicleta junto a una oficina de Gazprombank, en Moscú.
Un repartidor de comida a domicilio pasa con su bicicleta junto a una oficina de Gazprombank, en Moscú. Getty Images

El cerco sobre la economía rusa se estrecha con fuerza a medida que prosigue la invasión a Ucrania. Las perspectivas para las finanzas del país este año son sombrías, después de que los bancos centrales de EE UU, Reino Unido y la UE hayan congelado las reservas en divisa extranjera del Banco de Rusia y de que gran parte de su sistema financiero haya sido excluido del sistema Swift, lo que va a dificultar enormemente las transacciones financieras. El rublo se ha desplomado el 30% desde el inicio de la invasión de Ucrania, pese a que los tipos de interés se hayan duplicado de golpe al 20%, y el temor a un corralito avanza cada día. También el de un impago por parte de Rusia, en especial después de que las agencias Moody’s y Fitch decidieran ayer degradar a bono basura la calificación financiera de la deuda soberana. Siguen así la decisión que S&P ya había tomado la semana pasada.

”La rebaja de varios escalones de las calificaciones de Rusia y la perspectiva de una posible nueva rebaja fueron provocados por las severas sanciones impuestas por los países occidentales dirigidas al banco central de la Federación Rusa y algunas grandes instituciones financieras, en respuesta a su invasión militar de Ucrania”, explicó ayer la agencia Moody’s. El rating que concede a Rusia ha pasado a desde Baa3 hasta B3.

Fitch Ratings ha recortado la nota de solvencia a largo plazo como emisor de Rusia hasta B desde BBB. Y ambas agencias mantienen la perspectiva negativa, sin descartar por tanto nuevos recortes.

Además de la rebaja de rating, Rusia se acercó ayer un poco más al impago al anunciar que este miércoles solo había abonado el cupón de un bono soberano a los inversores locales, no a los extranjeros. Se trata de un bono con vencimiento en febrero de 2024 y con un interés del 6,4%.

“El riesgo de disrupción en el pago de la deuda soberana es elevado dadas las severas y coordinadas sanciones y la notable preo­cupación sobre la disposición de Rusia de hacer frente a sus obligaciones”, apunta Moody’s. La agencia afirma que seguirá muy atentamente cualquier retraso en el pago del próximo cupón de un bono por 117 millones de dólares el 16 de marzo para tomar nuevas decisiones sobre el rating.

La rebaja de rating conocida ayer provocó un nuevo derrumbe del rublo, que llegó a depreciarse casi el 10%, aunque se recompuso durante la sesión, y que suma ya una caída en picado del 30% desde que comenzó la invasión de Ucrania, hace ya una semana. La divisa rusa se mueve en mínimos nunca vistos y llegó a marcar ayer las 117 unidades por dólar en el mercado de Moscú y, por primera vez, las 123 unidades por euro.

El alza de tipos al 20% o las decisiones adicionales del banco central de Rusia de fijar una comisión del 30% para los particulares que cambien rublos a dólares o de obligar a las empresas exportadoras a convertir a rublos el 80% de sus divisas no está frenando su fuerte depreciación, lo que augura una inflación disparada en el país para este año.

En Goldman ­Sachs estiman que los precios subirán este año en Rusia al 17%, frente a una previsión anterior al conflicto que apuntaba a un alza del 5% a final de año, desde el 8,7% de enero. El banco estadounidense ha recortado además su cálculo de PIB para Rusia desde un crecimiento del 2% a una contracción del 7% a causa de la invasión de Ucrania. “La demanda doméstica se contraerá el 10% interanual o más. Y si bien las exportaciones en principio no están muy restringidas por las sanciones, sí esperamos que se contraigan el 5% por los problemas logísticos para exportar a través de los puertos del mar Negro”. En la entidad apuntan además al riesgo de más depreciación en el rublo y de nuevas alzas de tipos de interés en Rusia para mantener en la medida de lo posible la estabilidad financiera.

Desde Citi recuerdan que Rusia ha atravesado ya por cuatro importantes recesiones económicas desde la desaparición de la Unión Soviética, sin que la crisis actual tenga que ver con las anteriores. En su opinión, los elevados precios de la energía ayudarán en esta ocasión a moderar la contracción del PIB este año a una horquilla de entre el 3% y el 5%, aunque sin evitar un fuerte repunte de la inflación y con un claro riesgo de crisis crediticia. El conflicto sumará 4,5 puntos de inflación a la previsión de alza de precios del 7,5% para este año que ya manejaba.

 

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