Las incertidumbres del Covid persistente

Se desconocen las causas y los tratamientos solo son paliativos

Las incertidumbres del Covid persistente

A Nuria Hernández los síntomas le aparecieron a la vez, como una cascada. “De repente, empecé a tener destemplanza, diarrea, dolores musculares, de cabeza, articulares, muchísima tos, me faltaba el aire y perdí el gusto y el olfato”, recuerda. Era el mes de marzo de 2020 y la primera ola de Covid-19 golpeaba con fuerza a España. Unos días más tarde, Hernández, de 44 años, tuvo que ser ingresada en un hospital, donde permaneció en planta durante una semana. Pero su batalla contra la enfermedad no terminó al recibir el alta: la mayoría de aquellos síntomas iniciales continuaron –al mismo tiempo que iban apareciendo otros nuevos como el cansancio extremo, la niebla mental y las taquicardias– y no han desaparecido hasta el día de hoy, casi dos años más tarde.

“Los síntomas son muy fluctuantes. Nunca sabes cómo te vas a levantar. Al final te para la vida y te cambia todo a nivel familiar, social y laboral. Yo sigo de baja”, dice Hernández, quien forma parte del colectivo de afectados de Covid persistente en España Long Covid ACTS. Pero ¿qué sabemos de esta afección realmente? “La situación actual con este cuadro es de incertidumbre a todos los niveles, tanto para pacientes como para médicos”, señala el secretario de la junta directiva de la Sociedad Española de Neurología, David Ezpeleta.

Según la definición clínica publicada el pasado mes de octubre por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la “afección pos-Covid-19” es una enfermedad que “tiene lugar en personas con antecedentes de infección presunta o confirmada por el SARS-CoV-2”, y conlleva síntomas que, “como mínimo, duran dos meses y no se pueden explicar por un diagnóstico alternativo”. Los síntomas más comunes incluyen “fatiga, dificultad respiratoria y disfunción cognitiva”. Sobre las posibles causas, la responsable de investigación de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Pilar Rodríguez Ledo, explica que “hay distintas teorías que pueden incluso coexistir de manera conjunta en distintas personas”.

Médicos y pacientes exigen más apoyo para la investigación

Algunas de estas teorías apuntan a que el virus podría seguir presente de manera oculta en nuestro organismo, o que la afección es producto de una respuesta inadecuada del sistema inmunitario de las personas tras pasar el Covid-19. A esto hay que sumarle factores como “la incertidumbre, el estrés o la presión psicosocial”, añade Ezpeleta, ya que también pueden “producir sufrimiento y síntomas” en los pacientes. Sin embargo, hasta la fecha “nada se ha demostrado”, subraya. “Hace falta más apoyo para la investigación. Estos pacientes se merecen la mejor atención sociosanitaria que les podamos ofrecer”, demanda Rodríguez Ledo. Nuria Hernández lo tiene claro: “Ahora mismo solo se está tratando de paliar los síntomas. Si no llegamos al origen de la enfermedad, no podremos llegar a un tratamiento adecuado”.

Respuesta sanitaria

La OMS estima que en torno al 10% de las personas siguen presentando síntomas al menos 12 semanas después de superar la infección. “Estamos hablando de al menos un millón de personas en España”, dice Rodríguez Ledo. Algunos expertos hablan incluso de cifras más altas, y otros, como Ezpeleta, advierten en cambio de la necesidad de desagregar los datos de los estudios para no confundir a pacientes afectados por secuelas de la enfermedad con pacientes que tienen síntomas pos-Covid-19.

“Una de las cuestiones que hemos reclamado es la creación de un registro de pacientes, que no existe. Solo hay estimaciones”, apunta Hernández. Además, indica que urge hacer una “identificación de pacientes con síntomas persistentes que, por haber pasado el coronavirus de manera leve o asintomática, no lo relacionan con su malestar actual”, así como “establecer protocolos homogéneos con unidades multidisciplinares” en la sanidad pública que den una respuesta equitativa en todo el país. “No puede ser que en estos momentos los pacientes dependan de dónde viven para tener o no acceso a una Unidad pos-Covid”, remarca.

Los afectados, con baja laboral limitada

Nuria Hernández, de Long Covid ACTS, señala que “son muchos los pacientes a los que se les está dando el alta forzosa sin estar recuperados. Es un problema”. Pide un mecanismo que dé tiempo a las personas para recuperarse cuando sus síntomas se prolonguen en el tiempo. Y para “poder reincorporarnos a nuestros puestos en función de nuestro estado de salud”, reclama.

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