Las lecciones empresariales de la competición más dura

El Rally Dakar exige una preparación mental de los pilotos que también es aplicable a los directivos

La serenidad, el criterio y la humildad son algunas de las cualidades imprescindibles

Uno de los vehículos del equipo de Infova durante el Rally Dakar 2022.
Uno de los vehículos del equipo de Infova durante el Rally Dakar 2022.

Este viernes, 14 de enero, termina la aventura del Rally Dakar 2022, considerada la carrera más dura del planeta. Parte de esa dureza reside en su largura, ya que la competición se prolonga durante dos semanas en las que los pilotos se enfrentan a las condiciones más extremas sin apenas descanso y con asistencia limitada. En total, 14 días en los que los pilotos y sus equipos se llevan un aprendizaje que sirve también cuando ha finalizado la carrera. Lecciones que, más allá del desierto, deberían aplicarse al mundo empresarial.

Tras tres años consecutivos (2018, 2019 y 2020) participando en la mítica competición, el equipo de Infova ha vuelto al terreno este 2022 con dos coches. Uno de ellos ha estado pilotado por el aventurero y presentador Jesús Calleja, mientras que el otro lo ha dirigido el director de Infova Automoción, Óscar Fuertes. Después de cuatro años de experiencia en el terreno, la compañía confirma que “el Dakar es un laboratorio de gestión de equipos y proyectos donde recoges muchos aprendizajes”, según afirma el director de Infova, Gonzalo Martínez de Miguel.

Entre las características que necesitan los conductores y que son aplicables a los directivos de cualquier empresa, Martínez de Miguel destaca la serenidad para manejar el riesgo, el criterio para saber dónde apretar y dónde ir más tranquilo y mucha humildad. “El equilibrio entre la ambición y la humildad es lo que te va a llevar al éxito. El Dakar no perdona a los arrogantes. Basta que un día tengas un accidente o te pierdas para que tus opciones de hacer un buen resultado desaparecen. Es imprescindible también ser capaz de hacer equipo. Todo el equipo trabaja para que los pilotos puedan competir, pero estos tienen que merecerse su dedicación y esfuerzo”, explica.

Otro de los factores que “debería estudiarse en las escuelas de negocios”, según el director de Infova, es el trabajo de planificación de la carrera: “Han transformado algunas reglas para hacer la carrera más competitiva para todos los equipos, han potenciado el papel de los copilotos y su capacidad de navegación, tratan de hacer la carrera más segura y también tienen más en cuenta las necesidades de la gente que está alrededor, pero que no son competidores. Prensa, invitados, patrocinadores…”.

Aprender de las adversidades

Aun así, a veces las cosas no salen como se planean. Así lo ha demostrado este año Jesús Calleja, quien tuvo que abandonar la competición en la quinta etapa tras cinco días de problemas con su vehículo. “¿Sabes lo que supone para mí que no esté allí? Es durísimo, no me lo quito de la cabeza ni durmiendo. Y me afecta al carácter, pero sabes cuándo tienes que tomar la decisión porque el riesgo es mayor que las ganas de competir”, declaró el piloto tras su abandono en una entrevista a El Confidencial.

Sin embargo, para Martínez de Miguel, de estas situaciones también se puede extraer un aprendizaje imprescindible para el mundo laboral. “En las empresas tienes que conseguir que todo el mundo se sienta protagonista del proyecto. Las percepciones de cada uno son subjetivas y tienes que trabajar con esa subjetividad. Cuando un profesional con mucho peso en el equipo deja la empresa tienes que gestionar su salida y apoyar a los que se quedan, mantenerlos enfocados en el proyecto, mantener la confianza, el ánimo y redefinir los objetivos si es necesario. Creo que el equipo ha hecho muy buen trabajo en este sentido”, defiende.

Por este y otros motivos, el director considera que “en muchos temas, el Dakar te enseña más que un MBA”. De hecho, la compañía ha lanzado una serie de vídeos bajo el nombre Lecciones del desierto, donde sus expertos en formación empresarial exponen los aprendizajes que deja la carrera para seguir creciendo como profesionales. “Es un ejercicio espectacular y muy visible de superación, de tenacidad, de gestión de la frustración, de trabajo en equipo, de flexibilidad y adaptación. Los directivos ven este tipo de comportamientos y tienen un ejemplo muy claro de las variables que tienen que manejar ante la dificultad”, recalca Martínez de Miguel.

Ahora que Calleja ha abandonado, todas las esperanzas de Infova están puestas en Fuertes, que se mantiene optimista a pesar de las dificultades. “En las empresas celebramos poco los éxitos y lamentamos mucho los fracasos. Eso no puede ser. Hay que celebrar cuando hay motivos para hacerlo”, recuerda el director de la compañía.

Normas
Entra en El País para participar