Regulacion

Banca y compañías españolas afrontan el final del líbor con una exposición de dos billones

Las entidades avisan de que existen riesgos en la transición; las autoridades han previsto salvaguardas en caso de problemas

Ana Botín, presidenta de Banco Santander; Carlos Torres, presidente de BBVA; José Ignacio Goirigolzarri, presidente de CaixaBank; Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell, y María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter.
Ana Botín, presidenta de Banco Santander; Carlos Torres, presidente de BBVA; José Ignacio Goirigolzarri, presidente de CaixaBank; Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell, y María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter.

Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter... Estos bancos, el resto de las entidades financieras españolas, multitud de empresas patrias e incluso administraciones públicas afrontan el final del índice que marca el precio del dinero en libras, el líbor. Este desaparecerá el próximo 31 de diciembre. La exposición asciende a unos dos billones de euros –casi dos veces la cuantía del PIB español–, según la CNMV, y tendrá repercusiones en todos los afectados.

Los índices de referencia son una de las claves de bóveda de los mercados de todo el planeta. Marcan el precio de los créditos que concede la banca, de los bonos que venden las empresas a los inversores, así como de los productos derivados vinculados a los anteriores.

El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) ha liderado los cambios, después de comprobar las grietas de estos indicadores tras la Gran Crisis Financiera que arrancó en 2008 y que rebrotó en 2012 en forma de convulsión de los mercados de deuda en la zona euro. Su misión es que sean fiables y reflejen los tipos de interés libres de riesgo a diferentes plazos.

El euríbor ya ha sufrido la reforma en sus diferentes plazos. La nueva metodología para su cálculo entró en vigor en enero de 2020 y no ha habido consecuencias destacables. Pero, en este caso, era sencillo. Ni siquiera se cambió el nombre y los contratos referenciados a él se siguieron calculando sin mayores problemas. La mudanza fue automática.

En enero desaparecerán las referencias en libras, euros, yenes y francos suizos

La situación con el líbor es bien diferente. Este desaparecerá por completo, al ser sustituido por otras referencias. Ni mucho menos es el índice más importante en la economía de la zona euro –la medalla de oro sin discusión es para el euríbor–, pero el supervisor que preside Rodrigo Buenaventura –encargado de vigilar los cambios– sitúa la exposición, solo en España, en dos billones de euros ante los diferentes productos ligados al líbor. Es un índice sistémico para España.

La buena noticia es que la mayor parte del mercado está preparado de sobra para la modificación. Se han creado cinco índices para sustituir al líbor Se recomienda el sonia como remplazo del líbor en libras; el sofr, para el denominado en dólares; el saron, para el de francos suizos; el tonar para el libor en yenes, y el €str (o ester) para el líbor en euros. Los bancos y las empresas, salvo excepciones, ya han incluido los sustitutos en los contratos. Es más, si no lo han hecho todavía, existen escudos regulatorios para que esos contratos no tengan problemas. El supervisor de conducta de Reino Unido, la FCA, ofrece el líbor sintético, mientras que la UE ha fijado una alternativa para el índice en francos.

Las referencias para la libra, el euro, el yen y el franco se publicarán por última vez el 31 de diciembre. El sonia será gestionado por el Banco de Inglaterra y el resto, por cada una de las respectivas autoridades monetarias. Antes, la consistencia de los índices líbor dependía de la situación del mercado y de los bancos que mandaban sus datos a los paneles con los que se elaboraban. El euríbor también ha sido remodelado para que sea realista con la situación.

En 2022, también quedarán extinguidas las referencias del líbor en dólares a una semana y dos meses, si bien las más representativas –a 1, 3, 6 y 12 meses– estarán hasta el 30 de junio de 2023

La CNMV vigilará que los cambios se hacen de forma ordenada

Con todo, varios bancos españoles reconocen en sus últimos documentos enviados a la CNMV que quedan incertidumbres. BBVA señala riesgos de litigios, de valoración, de precio, operacionales y de conducta.

Santander, con gran presencia en Reino Unido debido a la compra de Abbey en 2004, menciona peligros similares y concreta que su exposición al líbor superaba los 177.000 millones de euros entre diferentes productos a finales de 2020.

Sabadell, dueño del británico TSB, también indica que este último comenzó con la sustitución de los derivados de tipos de interés referenciados al líbor en libras el año pasado. CaixaBank indica que su exposición al líbor es escasa, en tanto que Bankinter reconoce que esta cuestión ha requerido “atención especial”.

El eonia será enterrado el mes de enero

  • Desaparición. A partir del próximo enero, el eonia –el índice de referencia del interés en la zona euro a un día– quedará enterrado para siempre y será sustituido por el ester (€str, oficialmente), calculado por el BCE. Ya desde el pasado 27 de julio el eonia dejó de ser considerada la referencia en los contratos de derivados en las cámaras de contrapartida. Por su parte, el supervisor del euríbor dejará de ser el equivalente belga a la CNMV – Financial Services and Markets Authority– para pasar a manos de coordinador de las comisiones europeas de valores (ESMA).
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