Tipos de interés

Santander y BBVA alertan de riesgos por las reformas del euríbor y otros índices

Avisan del peligro de litigios y de posibles caídas de ingresos; los créditos a interés variable en dólares y libras son los más afectados

Ana Botín, presidenta de Santander, y Carlos Torres Vila, presidente  de BBVA.
Ana Botín, presidenta de Santander, y Carlos Torres Vila, presidente de BBVA.

En 2012 quedaron heridos de muerte, pero aún les queda un hálito de vida. Los índices referencia que emplean los bancos para fijar los tipos de interés de los préstamos están condenados a extinguirse o renovarse. Ya está todo listo. El euríbor reformado, al que están referenciados unos 400.000 millones de euros en hipotecas solo en España, está en vigor desde enero. Y las referencias para los mercados estadounidense y británico serán sustituidas de una vez y para siempre, salvo que el Covid-19 lo impida. BBVA y Santander advierten del riesgo que conllevan estos cambios, con implicaciones en los márgenes de los préstamos a tipos de interés variable.

 “El grupo podría no gestionar de forma efectiva los riesgos derivados de reemplazar índices de referencia de mercado”, explica el banco que preside Ana Botín en un documento enviado a la CNMV. “BBVA está comprometido para apoyar una transición ordenada de los tipos de interés de referencia y mitigar los riesgos que pudieran resultar de la misma. Aun así, existen numerosas incertidumbres en torno a dicha transición”, señala la entidad que preside Carlos Torres, también en un folleto enviado al supervisor.

La cuestión no es baladí. Los cálculos de la CNMV apuntan a que en todo el mundo existen préstamos ligados a los mencionados índices por más de 435 billones de euros –el PIB español cerrará este año claramente por debajo de los 1,2 billones de euros del año pasado–, y los balances de los dos grandes bancos españoles, de 1,5 billones el de Santander y de 0,7 billones el de BBVA, se extienden por todo el planeta. Todos los cambios o reformas les afectan en mayor o menor medida.

Las reformas impulsadas por los reguladores de todo el mundo, liderados por el Consejo de Estabilidad Financiera, decidieron poner fin o retocar unos índices que habían revelado su vulnerabilidad en la Gran Crisis Financiera e importantes efectos perversos en la economía. Los bancos alertan de lo que puede avecinarse para ellos.

“Estas reformas pueden ocasionar que los índices de referencia se comporten de forma diferente a como lo hacían en el pasado, que desaparezcan u otras consecuencias que no podemos anticipar plenamente y que introducen nuevos riesgos”, resume el segundo mayor banco español. Ya se han producido algunos cambios.

Las modificaciones

El euríbor con la nueva metodología de cálculo incluye operaciones reales, históricas y estimaciones. El antiguo estaba formado por los cálculos de los expertos debido a la falta de transacciones. Y abre la puerta a reclamaciones legales por parte de los clientes. Si bien ya está en vigor desde el pasado mes de enero y no se ha producido ninguna avalancha de litigios.

De momento, la referencia a 12 meses ha ido subiendo desde el mínimo histórico del -0,399% que marcó en agosto del año pasado. En uno de los momentos de más incertidumbre por la pandemia, el 22 de abril, cuando más desconfiaban los bancos en prestarse dinero entre sí, subió hasta el -0,053%. Ahora se ha vuelto a relajar, tras cerrar ayer en el -0,237%. Una subida como la ocurrida es positiva, de entrada, para los márgenes de las entidades, pero al mismo tiempo es una llamada a que los bufetes de abogados que viven de las reclamaciones a la banca traten de sacar rédito de la situación y conminen a los clientes supuestamente afectados a ir a los tribunales.

Tanto Santander como BBVA advierten, de hecho, del peligro de litigios y también de riesgos legales “derivados de cambios potenciales en la documentación requerida para operaciones nuevas o existentes”. Además, señalan “riesgos de conducta derivados del impacto potencial de las comunicaciones con clientes en el plazo de transición”.

El cambio del índice de referencia del interés a un día del eonia al ester (oficialmente, el €STR) ya se ha producido en parte. El próximo 27 de julio dejará de ser considerada la referencia en los contratos de derivados en las cámaras de contrapartida. El impacto, en todo caso, será leve a priori en las cuentas de las entidades. “Si bien la exposición al eonia es menor en el banking book [cartera bancaria], dicho índice se utiliza como subyacente en instrumentos derivados del trading book [cartera de negociación], así como para el tratamiento de colaterales, principalmente en España”, señala BBVA.

Dólares y libras

Las reformas del líbor en libras, y sobre todo en dólares, también son un quebradero de cabeza para las dos entidades españolas. Más que el euríbor, que al fin y al cabo ha sido reformado y ni siquiera ha cambiado de nombre.

El supervisor británico afirma que el líbor, tanto en dólares como en libras, no está garantizado a partir de 2021. Santander advierte de que pueden tener especial incidencia los cambios del líbor en Estados Unidos y el Reino Unido más que la reforma, ya ejecutada del euríbor. El banco avisa específicamente del riesgo de que los ingresos de los productos vinculados al líbor disminuyan.

El efecto de la pandemia sobre los cambios

Posibles retrasos. De momento, todas las transiciones de los índices siguen en pie, aunque con algunos aplazamientos. El eonia como referencia solo para derivados en las cámaras de contrapartida termina el día 27 este mes, aunque en principio estaba previsto que concluyera el 22 junio. Su final definitivo, hasta nueva orden, está marcado para enero de 2022. Por su parte, el euríbor con la nueva metodología está en vigor desde inicios de año, pero se abre la puerta a que la transición del resto de índices pueda dilatarse.

Reino Unido. El supervisor de conducta del sistema financiero del país FCA, que trabaja en cambiar el líbor en libras por el Sonia, asegura en un documento que “el supuesto central de que las empresas no pueden confiar en que el libor se publique después de finales de 2021 no ha cambiado” por el Covid-19, aunque sugiere posibles extensiones de plazos. “Muchos preparativos para la transición podrán continuar. Sin embargo, ha habido un impacto en el calendario de algunos aspectos de los programas de transición de muchas empresas (...). Es probable que ello afecte a algunos de los hitos de la transición”.

EE UU. El grupo de trabajo auspiciado por la Fed que tutela la transición del líbor en dólares al SOFR también avanza que la fecha del posible final del índice se mantiene –a partir de 2021–, pero señala que “está teniendo en cuenta los efectos del Covid-19”.

Normas
Entra en El País para participar