Guerra en las VTC

Auro recurrirá al Constitucional la sentencia ganada por Cabify que le impide operar con Uber

Auro afirma que seguirá operando con el rival de Cabify, porque, en caso contrario, la empresa será inviable. Defiende que su socio no ha cumplido el contrato que firmaron

Una mujer abre la puerta de un coche VTC de Cabify.
Una mujer abre la puerta de un coche VTC de Cabify.

La guerra legal entre Cabify y su socio principal de VTC, Auro, sube de tono. Esta última compañía llevará al Tribunal Constitucional la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que ha tumbado la decisión del tribunal arbitral que el pasado diciembre dejaba sin efecto el pacto de exclusividad que Cabify había suscrito con Auro, lo que permitía a esta trabajar con plataformas rivales como Uber.

Mientras el laudo arbitral, ahora revocado en sentencia firme, declaró la nulidad de la cláusula de exclusividad por ser una práctica restrictiva de la competencia, el fallo del TSJM, publicado ayer por CincoDías, anula dicho laudo y confirma la validez de dicha cláusula de no competencia, argumentando que el laudo aplicó de manera incorrecta el derecho comunitario, “incurriendo en un déficit de motivación constitucionalmente relevante”.

El TSJM también considera que Auro ha podido acceder al mercado de las VTC gracias al apoyo financiero de Cabify, lo que justificaría la validez de la cláusula, y que la plataforma de movilidad no ha discriminado a su socio. Según el citado tribunal, no “consta acreditado que el pacto haya abocado al cierre del mercado”.

Félix Ruiz, ex presidente de Jobandtalent y fundador y principal accionista de Auro, reconoce a este periódico que no se esperaban que TSJM fuera a fallar a favor de Cabify “y es algo que afecta muy negativamente a Auro”. El directivo, actual co-CEO de Playtomic, defiende que los laudos están para que se pueda sentenciar en un periodo de tiempo corto y no ir por la vía judicial ordinaria, y afirma que hay jurisprudencia que favorece a Auro. “Durante el último año y medio, el Tribunal Constitucional ha dictado varias sentencias que se han resuelto a favor del laudo arbitral, y que han acotado las funciones de los jueces a la hora de rejuzgar los laudos, limitando sus funciones a la comprobación del cumplimiento de las garantías procesales".

“No entendemos qué ha pasado con el TSJM, pero vamos a recurrir el caso al Tribunal Constitucional, pues la jurisprudencia de este, además muy reciente, es clarísima: un laudo solo se puede anular por un fallo de procedimiento y, en este caso, el TSJM ha entrado en el fondo del asunto y de la materia en cuestión, algo que es contrario al canon constitucional. Así que estamos seguros de que el Tribunal Constitucional fallará a nuestro favor”, continúa.

“Cabify ha ganado una batalla, pero no la guerra”, señala Félix Ruiz, principal accionista de Auro

Ruiz refuerza su argumento aludiendo a lo expuesto en la sentencia por el propio presidente del TSJM, Celso Rodríguez, quien emitió un voto particular en contra de la sentencia, pues en su opinión, el TSJM se excede. “Consideramos que llega más lejos de las posibilidades razonables con que cuenta el Tribunal en el enjuiciamiento” al corregir el fondo del asunto y la decisión del arbitraje, dice. Asimismo, dicho voto particular señala que se basa “en la contrariedad de la sentencia con la jurisprudencia del Tribunal Constitucional en torno al alcance de la función de control de los laudos arbitrales por parte de los Tribunales de Justicia, así como en la apreciación indebida de lo que puede ser considerado un déficit de motivación de los laudos arbitrales y cuestión de orden público”.

El mayor accionista de Auro New Transport asegura que Cabify “ha ganado una batalla, pero no la guerra”, y asegura que no van a dejar de trabajar con Uber u otras plataformas “a no ser que un órgano competente nos obligue a hacerlo". "Nuestra intención es seguir operando en régimen de multiplataforma hasta que se resuelva el caso en el Tribunal Constitucional, porque si solo trabajamos con Cabify y no podemos operar con Uber y con Auro Travel, la compañía no es viable; podríamos vernos en la necesidad de parar los coches y vender el negocio”.

El contrato entre Cabify y Auro que ha desatado la batalla entre ambos socios se firmó en 2017, después de que la plataforma de movilidad prestara 39 millones al grupo de VTC para la compra de licencias de vehículos de transporte con conductor. La contraprestación era la exclusividad de Auro, pero acontecimientos posteriores, como que Cabify se convirtiera en dueña de licencias (tras comprar la mayoría de Vector Ronda y una filial de Auro) y el lanzamiento de Auro Travel (la app de movilidad de Auro) terminó llevándoles al arbitraje.

Desde Auro defienden que sellaron el contrato con Cabify porque consideraban que era beneficioso para ambas. “Pero eso cambió cuando Cabify se saltó el pacto. Según el contrato, ellos se quedaban con un 19% de la facturación al cliente y Auro con el 81%, pero hace unos dos años decidieron cobrar un 4% más al cliente y quedarse íntegramente con esa cantidad en vez de compartirla, quedándose con el 23%. Y esa acción nos demuestra que pueden inventarse otra tarifa, otra tasa basura, cuando quieran y quedársela de nuevo”.

Cabify no ha querido hacer declaraciones sobre la sentencia. En cualquier caso, el laudo arbitral validó el contrato con la salvedad de la cláusula de no competencia.

Ruiz sostiene que Cabify está “en decadencia a nivel internacional, y por eso luchan para mantener la exclusividad de Auro. Quieren fortalecerse en España, donde generan una gran rentabilidad”. 

Desde la empresa de VTC aclaran que, aunque en el momento del laudo tenían pendiente una deuda con Cabify de unos 17 millones de euros, ya han saldado dicha deuda con un pago en especie de 600 licencias y también con 22 millones de euros en dinero. “Todo lo que ellos nos prestaron ya se lo devolvimos”, remarca Ruiz, que sí reconoce que Auro New Transport tiene créditos por pagar por valor de unos 30 millones de euros.

Auro fue fundada por Ruiz, Hugo Arévalo (ex Hawkers y actual presidente de ThepowerMBA) y José Antonio Parrondo, expresidente de la Gremial del Taxi de Madrid entre 2007 y 2009. Entre sus accionistas también están el fondo FJ Labs y GP Bullhound, entre otros.

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