Encuesta Bank of America

El interés de los inversores por los bancos europeos, en niveles récord

El 73% de los participantes considera que el sector bancario es una opción atractiva para sacar partido del alza de las rentabilidades en el mercado de deuda

Economistas trabajan durante una nueva jornada en la Bolsa de Nueva York, en una fotografía de archivo.
Economistas trabajan durante una nueva jornada en la Bolsa de Nueva York, en una fotografía de archivo. EFE

En un contexto de inflación y con las expectativas de subida de tipos, los bancos europeos brillan con luz propia. Las revalorizaciones que acumulan desde los mínimos de la pandemia no les resta atractivo. Esa es la idea que se deprende de la última encuesta de gestores de Bank of America. El 46% de los participantes aseguran estar sobreponderados, el nivel más alto desde que se tienen datos. El 73% de los encuestados considera que el sector bancario es una opción atractiva para sacar partido del alza de las rentabilidades en el mercado de deuda, frente al 53% que mantenía esta postura hace unos meses. Tan solo el 12% sigue manteniendo una posición negativa respecto al sector, inferior al 24% previo.

Mientras la banca gana atractivo, el sector tecnológico, una de las estrellas de 2020 pierde interés. Tan solo el 7% de los encuestados afirman que siguen sobreponderando a las cotizadas tecnológicas, un porcentaje que se encuentra lejos del 44% que lo hacía en agosto y el dato más bajo desde agosto de 2019. Con la recuperación como telón de fondo y en un entorno de repunte de los precios, el 35% de los gestores prevé que las cotizadas de valor superen a las firmas de crecimiento el próximo año. Se trata de la cifra más alta en seis meses y lejos del 16% que opinaban los mismo el mes pasado.

A pesar del optimismo que se desprende de la asignación de activos, la estanflación (precios al alza en un entorno de ralentización económica) es una de las principales amenazas. Así lo cree el 34% de los inversores mundiales que espera un crecimiento inferior a la tendencia y una inflación por encima de los estimados el próximo año, lo que supone un 20% que el mes pasado y el dato más elevado en casi 10 años. Las tensiones inflacionistas que hasta ahora se estaban dejando sentir con mayor intensidad en los mercados se traslada a las expectativas. El 48% de los inversores ve la actual alza de los pecios el mayor riesgo de cola para los mercados, un 24% más que en septiembre. Los temores respecto a la pandemia se van evaporando poco a poco a medida que avanza el proceso de vacunación y solo el 3% cita al virus como el principal riesgo.

Si hasta ahora estaban siendo los indicadores los que alertaban de una desaceleración que los expertos consideran una mera normalización, en la actualidad las expectativas empiezan a tomar un cariz más negativo. Un 6% de los inversores esperan que la economía se debilite, el dato más pesimista sobre el crecimiento económica desde el estallido de la pandemia en marzo de 2020. Las expectativas de repunte económico a nivel global son negativas por primera vez en desde abril de 2020, una afirmación que se justifica por los temores que llegan desde China y por el repunte de la inflación. En este contexto, la liquidez sube a su nivel más alto en un año.

Pero la opinión no es la misma para todas las regiones. El pesimismo económico es menos pronunciado en Europa con el 24% de los gestores esperando una mejora del ciclo, un porcentaje que se ha reducido a la mitad en el último mes y que se sitúa eso sí muy por debajo del 92% en junio. En el escenario actual, un tercio de los participantes considera que el crecimiento ha tocado techo, frente al 16% de septiembre.

Aunque los bancos centrales han asegurado por activa y por pasiva que no sobrerreaccionarán al alza de los precios y que continuarán siendo prudentes, los inversores empiezan a poner en cuarentena estas afirmaciones y no descartan un endurecimiento de la política monetaria. La inflación y la Fed son vistos como los motores más importantes para el mercado en 2022 y un 85% de los encuestado espera unos tipos más altos en los próximos 12 meses, el nivel más alto en dos años, un periodo en el que el banco central estadounidense se había adentrado en el horizonte de la subida de tipos y en el que la pandemia no entraba en la mente de la sociedad.

La corrección emprendida por las Bolsas en los últimos meses no impide que el 65% de los gestores se siga mostrando optimista con la renta variable europea y prevén que los principales índices, algunos de los cuales revalidaron sus máximos en agosto, prolonguen las subidas el próximo año, frente al 12% que cree que las ganancias en Bolsa han tocado techo. Eso sí los ascensos no serán tan pronunciados como los vistos en los últimos meses y el 84% prevé que la renta variable europea suba, pero en con ascensos de un solo dígito.

Aunque el escenario general es optimismo, empiezan a aparecer focos de inestabilidad. Al 22% de los participantes les preocupa que los inversores no tengan suficientes coberturas defensivas en su cartera y al 36% les preocupa reducir su exposición a la renta variable demasiado pronto, frente al 55% que opinaban lo mismo el mes pasado. El otro riesgo que ven los inversores en el corto- medio plazo es que las expectativas de beneficios en Europa se han enfriado. En un contexto de limitaciones de la oferta y de aumento de los costes, un 51% de los participantes cree que los márgenes disminuirán en los próximos meses, la cifra más alta desde mayo de 2020.

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