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¿Quiere que su empresa sobreviva en la era digital? Adapte su organización ya

La consultora Migration ayuda desde hace 10 años a las compañías en un proceso que ya no admite más demoras

¿Quiere que su empresa sobreviva en la era digital? Adapte su organización ya

“Pensar que las empresas que sigan trabajando con las formas de la era industrial van a sobrevivir o a tener una cierta relevancia en la era digital en la que ya estamos es una ingenuidad”. Así de rotundo se expresa Alberto Díaz, CEO de Migration, una consultora que ayuda desde hace 10 años a las compañías a hacer un proceso de cambio que ya no admite más dilaciones.

La necesidad de acometer esta transformación está presente en el mundo empresarial desde hace años, pero con la pandemia del coronavirus se ha producido una aceleración que hace aún más acuciante iniciar este camino de manera inmediata.

La incorporación de la tecnología a las compañías, los cambios en los hábitos de los consumidores, la percepción de los empleados, no ya como proveedores sino como clientes, o la irrupción del teletrabajo son algunos de esos movimientos que sumados a las circunstancias extraordinarias del Covid-19 llevan a Díaz a afirmar: “Tienen que cambiar ya. No se puede esperar más”.

Pero el punto de partida que abre la puerta a esa metamorfosis tiene que ser, en opinión del CEO de Migration, “una reflexión sobre cómo vamos a ajustar la organización a esos cambios, porque este es un paso que no se ha hecho y hay que hacerlo desde distintas perspectivas”.

Hay que saber responder a estas tres preguntas: ¿cómo organizarse, cómo trabajar y cómo liderar?

Este análisis previo hay que realizarlo respondiendo a tres preguntas fundamentales: ¿cómo organizarse, cómo trabajar y cómo liderar? La respuesta a la primera consiste en buscar “una estructura apta y ajustada a tantos cambios, a unas capacidades y a unas necesidades que piden los empleados hoy en día y que nada tienen que ver con la economía industrial del siglo pasado”, explica Díaz.

Para poder desarrollarse y adaptarse a este entorno digital, las sociedades demandan “formas de trabajo diferentes que afectan a los procesos, al día a día, a las reuniones, a cómo se relacionan los distintos departamentos o se empujan los proyectos”, añade.

La última pregunta interpela a las capacidades de las personas, a su talento. “Los equipos se tienen que preguntar si tienen los conocimientos necesarios para este nuevo entorno, si saben aprender cosas nuevas a mucha velocidad y si están dispuestos a desaprender otras muchas”, argumenta.

Cinco alertas a tener en cuenta

En ese proceso de reflexión imprescindible es probable que el responsable de la empresa se tope con comportamientos, esquemas, estructuras o conductas propias de las corporaciones del siglo XX.

En Migration han identificado una serie de alertas, de advertencias o banderas que avisan de la necesidad de ese cambio. Son un total de cinco. “Si las ves en tu compañía, es el mejor aviso de que necesitas esa transformación”, dice Díaz.

La primera de ellas presenta unos síntomas que tienen que ver con el peso excesivo de los egos y de las jerarquías, lentitud en la toma de decisiones o con departamentos que no se relacionan con otros o ejecutivos que tampoco lo hacen. La empresa digital requiere una organización más fluida y más transversal.

Resistencia al cambio, estructura rígida o cultura corporativa tradicional, alertas que avisan de la necesidad de hacer cambios

La segunda es un clásico: la resistencia y el miedo al cambio. “La realidad ahí fuera es otra, pero las cosas se siguen haciendo como hace 20 años ahí dentro”, resume. Algunos indicios son las reuniones ineficientes o el bajo uso de herramientas tecnológicas. Ahora se requiere “más agilidad, más transparencia, más empoderamiento y responsabilidad para los empleados”.

La tercera apela al talento. Allí donde hay baja innovación, falta de atractivo, no se perdonan los errores o no se fomenta en los empleados que estos tengan iniciativa, los mejores se marchan y no se atrae el talento joven.

Relacionada con la anterior está la diferencia que se aprecia en la forma de abordar la innovación y la lentitud con la que esta se incorpora en las corporaciones que no han dado el paso al mundo digital. “Estas tienen un problema si no consiguen integrar con éxito este capítulo con equipos multidisciplinares o con startups”, advierte Díaz.

Este aspecto abre paso a la última alerta. Aquí hay que estar atentos al miedo a compartir ideas, la poca actitud emprendedora o la baja comunicación formal a los empleados. “No han dado el paso de una cultura tradicional a una propia de la era digital sin perder la identidad”, sostiene. O dicho de otra forma: “Se gestionan como si aún estuviéramos en el siglo XX”.

Detrás de estas alertas se esconden algunas de las razones que explican por qué la gente no quiere volver a la oficina, los proyectos no salen o las startups muerden tu negocio.

“Si no te adaptas desde el punto de vista de la organización no vas a poder responder a los clientes ni a tus empleados. No podrás sobrevivir y crecer en la era digital. Si no lo haces va a ser una agonía”, concluye.

El salto a la era digital solo dura un año

Migration
Espacio híbrido en las oficinas de Migration.

Convertir su empresa en digital y dejar atrás la era industrial es un proceso que tienen bien definido en Migration. Es un camino dividido en dos fases que dura aproximadamente un año.

“Lo primero que hacemos es entender cómo está estructurada la empresa, qué capacidad tienen los empleados y qué formas de trabajo utilizan”, cuenta Díaz. Después “intentamos entender cómo esos tres aspectos están impactando en el negocio, si están generando cuellos de botella, o silos, o ineficiencias”. El siguiente paso es “corregir lo que es y lo que debería ser para que la compañía pueda cumplir sus objetivos”, expone.

Esta primera parte dura tres meses. A continuación comienza la segunda fase, llamada de implementación, que se alarga entre tres y nueve meses aproximadamente. Consiste en orientar a los equipos, ayudarles a hacer los procesos, estar presentes en las reuniones, comprobar que las métricas siguen funcionando y liberar a los directivos de estar en todo este proceso. “La mayoría de las empresas nos piden que las acompañemos en el mismo”.

Cumplir este camino con éxito tiene un doble premio. “El primero es la supervivencia frente a los disruptores. El segundo es la oportunidad de crecer y de ser una empresa relevante”, explica el CEO.

Muchas compañías ya lo han hecho. A lo largo de 10 años, Migration ha asesorado a más de 800 altos directivos de más de 25 sectores. Su metodología basada en la experiencia y en el rigor académico (son también cofundadores de la escuela de negocios y dirección digital ISDI), los convierten en un sólido referente para transformar el negocio y la organización.

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