Continuidad para afrontar los retos agroalimentarios

En la renovación del Gobierno destacan la consolidación de Luis Planas, que deberá presentar el acuerdo de la PAC a Bruselas

Los últimos cambios en el Gobierno de la nación, más allá de interpretaciones políticas, deben ofrecer respuestas firmes y sólidas a la crisis generada por la pandemia. Bruselas ha vuelto a elevar las previsiones de crecimiento de la UE para este año y el que viene. España será la gran economía que más crecerá este año, un 6,2%, aunque también será la última en recuperar los niveles anteriores. Empresas, sectores, agentes sociales, poderes públicos, todos afrontamos una etapa clave para acelerar y afianzar la recuperación. Hay mucho en juego.

En esta renovación ministerial observamos con expectación y no escasa confianza una línea de continuidad en las ramas más vinculadas al sector de alimentación. Empezando por la más general, con la ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, ocupando la vicepresidencia primera. Una apuesta que refleja la importancia y la necesidad que tiene el Gobierno de Sánchez de la recuperación económica y el valor de los Fondos Next Generation, el mayor instrumento de estímulo económico jamás financiado por la UE.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, también sigue al frente de un ministerio para nosotros fundamental y prioritario. Su experiencia, su capacidad negociadora y de consenso, juntamente con su enfoque europeísta y su defensa de la creación de valor en la cadena agroalimentaria le han dado una credibilidad política pertinente en el sector de la agricultura y la alimentación.

La transición hacia una economía más ecológica, digitalizada y sostenible es una enorme tarea que a todos nos concierne. La Política Agraria Común, el Pacto Verde y la Estrategia De la Granja a la Mesa, junto con la gestión de los fondos europeos, cuyos primeros pagos se prevén en las próximas semanas, marcarán nuestra agenda más inmediata.

Luis Planas ya ha mantenido reuniones con los consejeros de Agricultura y Ganadería de las 17 Comunidades Autónomas para consolidar el acuerdo de la PAC que España ha de presentar a la Comisión Europea a final de este año. En juego, 47.724 millones de euros para nuestro país. Un plan para hacer frente a los nuevos retos del sector agroalimentario como la sostenibilidad, la innovación y la digitalización o la incorporación de los jóvenes y la mujer en el mundo rural, con más del 40% de este presupuesto destinado a la preservación del suelo, el aire, la biodiversidad y el paisaje. Desde el punto de vista normativo, otro objetivo estructural se abordará en otoño con la modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria.

La continuidad de Teresa Ribera en la cartera de Transición Ecológica y Reto Demográfico y de Reyes Maroto en la de Industria, Comercio y Turismo, junto con la citada de Luis Planas, debe servir como garantía para llevar a buen término otras reformas clave, como el borrador de ley de residuos o el proyecto estratégico para la recuperación y transformación económica (Perte) específico para el sector agroalimentario.

La economía colaborativa y el desarrollo del sector foodtech constituyen grandes oportunidades de negocio, siempre persiguiendo las sinergias entre fabricantes y startups y siempre huyendo de posturas maximalistas o extremas en las respuestas que se ofrecen al consumidor. No podemos olvidar el impulso de las políticas para luchar contra la despoblación rural, otro de los retos interministeriales, especialmente de la nueva ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez Jiménez, juntamente con la Secretaría General de Reto Demográfico, cuya principal tarea será dar voz y mejores servicios a la España vaciada.

Grandes desafíos, como vemos, para la industria de alimentación y bebidas, uno de los sectores más relevantes de la economía española con un volumen de 120.000 millones de euros, más de 30.000 empresas y medio millón de empleos. La renovación del ejecutivo aporta un nuevo acento femenino, joven y municipalista para abordar la transformación económica y social. En agroalimentación apostamos por esta combinación de caras nuevas con la experiencia de otros perfiles más acreditados, que facilite un equilibrio político, tan necesario para el bienestar y el desarrollo sostenible del sector y de nuestra sociedad en general. “España puede” es el lema gubernamental: desde Pascual apoyaremos todo lo posible este objetivo común, sabiendo que la estabilidad política, la ausencia de mensajes radicales y los acuerdos público-privados son la base de la colaboración entre la Administración y la economía productiva.

Óscar Hernández es director de asuntos públicos y comunicación de Pascual