Universidad y FP empezarán a entrelazarse

El número de estudiantes por aula va a ser el quebradero de cabeza para el próximo curso tras el espejismo vivido por el coronavirus al obligar a dar clases con la mitad del alumnado

Universidad y FP empezarán a entrelazarse

Con la aprobación del anteproyecto de ley de formación profesional se darán los primeros pasos de una reforma que fomentará relaciones nuevas entre los estudios de formación profesional (FP) y los de la universidad. Por ejemplo, se podrán cursar ciertas asignaturas indistintamente en una u otra opción. Solo es uno de los cambios que se esperan para interconectar la educación superior.

El Ministerio de Educación y Formación Profesional ha destinado 2.075,4 millones de euros a FP hasta 2023 de los cerca de 5.000 provenientes de la UE. Es la apuesta prioritaria, ya plasmada en el Plan de Modernización presentado en julio de 2020, que se concretará especialmente en cualificar a la población activa (1.220,3 millones), acreditación de competencias profesionales (724,6 millones), innovación e internacionalización de la FP (599 millones), formación modular (394,78 millones), conversión de 3.700 ciclos en bilingües (300 millones), transformación digital (256,1 millones) y creación de una red de excelencia (200 millones). También se contempla la habilitación de 135.000 plazas más y, ya en menor cuantía, la puesta en marcha de Aulas Mentor, en zonas rurales, y el aprendizaje digital y verde.

Novedades que motivan

La revolución de la FP busca un solo reto: frenar la tasa del 16% de abandono escolar temprano en España. El camino, una mayor interrelación entre la realidad productiva y los centros de FP mediante la actualización del 80% de las titulaciones y másteres. En el caso de la formación dual, un mínimo del 25% de horas lectivas serán en el centro de trabajo y se mejorarán las retribuciones por las prácticas laborales.

Sin embargo, si echamos cuentas y comparamos con los 70.000 millones de euros previstos en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía, “la educación sigue infravalorada, pues se necesitarían unos 12.000 millones para ponernos en la media inversora de Europa”, recuerda José Ramón Merino, coordinador de política educativa en STEs-Intersindical. “Ni siquiera llegamos al 5% del PIB en lo destinado al año. Un problema al que ahora se suma el de la vuelta a las ratios prepandemia y que crea malestar”, añade.

Institutos, los olvidados

Y es algo compartido en el sector. Desde la Asociación Española de Escuelas de Negocios (AEEN) reconocen, además, que no a todas las modalidades de enseñanza les ha ido igual en estos meses de crisis sanitaria. “Nosotros, al fin y al cabo, ya estábamos preparados para el modelo presencial-online, puesto que en la crisis anterior sí sufrimos y tocó esforzarse. Sin duda, y lo conozco de cerca, han sido los institutos los grandes olvidados, con docentes asumiendo cargas de trabajo ingentes y, encima, sin formación previa ni herramientas adecuadas. De ahí nuestra disposición a aportarles nuestro know how, como ya hemos transmitido a los organismos pertinentes”, ­cuenta Antonio Alonso, presidente de AEEN.

El modelo híbrido educativo será el predominante tras el Covid, según los expertos

También la Asociación Nacional de Centros e-Learning y Distancia (Anced), en su última asamblea, ha reafirmado su compromiso “para ayudar a las instituciones presenciales a implantar un modelo virtual. Está claro que el blended learning se quedará incluso en las etapas de enseñanza obligatorias”, opina Arturo de las Heras, en la presidencia.

No obstante, ambos coinciden en que hablar de educación online es algo más que poner una pantalla de por medio. Por ello, “toca mejorar todo lo conseguido y utilizarlo como complemento de la formación presencial”, subraya De las Heras, quien insta a que todos los materiales que se han facilitado en plataformas, así como las tutorías que se siguen realizando por videoconferencia, se conserven como soporte del proceso de enseñanza venidero “para reforzar el proceso educativo”.

Las cifras

900.000 son los alumnos de FP actuales, un número que se ha duplicado en una década y que se espera incrementar.

12.000 millones de euros se necesitarían para equiparar las inversiones en educación a la media europea, según calculan en el sector.

Pese a la incertidumbre, los profesionales quieren confiar en el futuro. “Está claro que se avanza, pero hay tanto margen de mejora... En la misma FP, que ya ronda los 900.000 alumnos, se hace imprescindible trabajar a tres bandas”, considera Luis García Domínguez, presidente de FPEmpresas, agrupación de centros públicos y privados. Estas serían: una orientación efectiva, “por parte de profesores, tutores y padres”; una oferta amplia y cercana, “con más apuesta territorial que debería apoyarse en una red de residencias y de becas específicas”, y en tercer lugar, recursos, “sobre todo más personal para poder cuidar las ratios, aparte de profesores capacitados”.

En este tema de exceso de alumnado en las aulas también incide Raimundo de los Reyes-García, al frente de la Federación de Asociaciones de Directivos de Centros Educativos Públicos. “En estos centros hablamos de un serio problema pedagógico que impide la atención adecuada a los estudiantes y, en última instancia, obra en detrimento de los resultados”. Para él, la dotación del profesorado que permita reducir el número de estudiantes por aula es una emergencia y, junto a esta, también la de la FP y la brecha digital.

Tecnología que iguale

“El acceso generalizado a las tecnologías nos igualará en oportunidades, tras haberse hecho más que evidentes las diferencias en estos meses. No solo en el seno de las familias, sino también en los colegios e institutos públicos”, agrega Reyes-García.

Para digitalización, los fondos europeos han previsto 1.496 millones, una partida que atañe a más de una decena de ministerios, entre estos Educación y Universidades. Como planes destacados: crear 240.000 aulas digitales interactivas, basadas en un modelo híbrido (827 millones), capacitación digital para 700.000 profesores (301 millones) e incorporación de 300.000 dispositivos se llevarían los mayores presupuestos.

Erradicar la violencia del mundo es posible si se educa de otra manera y se ponen herramientas adecuadas en manos de los más pequeños”, opina Leslie Udwin, fundadora de Think Equal, un programa de aprendizaje socioemocional (SEL) ya implantado en 25 colegios madrileños. Estas palabras las pronunciaba en el encuentro convocado por la Federación de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (Fedepe) para dar a conocer esta iniciativa impulsada por Fundación Gomaespuma, “con la que hemos suscrito un convenio, dado nuestro compromiso con la educación en igualdad”, explicaba Ana Bujaldón, presidenta de Fedepe.

Para Juan Luis Cano, periodista e integrante de Gomaespuma, no es entendible que no se enseñe en los colegios a ser ciudadanos y a mejorar la sociedad. En el evento, su compañero en el conocido dúo de origen radiofónico, Guillermo Fesser, distinguía dos tipos de personas: las que piensan siempre en individual y las que anteponen el nosotros.

Ambos quieren que predominen las segundas y ayudar a ello con el material educativo de esta organización benéfica, y más después de la pandemia vivida.

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