César Pérez: “Si EE UU se recalienta, supondrá casi el fin del ciclo bursátil”

Es uno de los españoles que más alto ha llegado en la banca privada internacional

César Pérez Ruiz, director de inversiones de Pictet Wealth Management.
César Pérez Ruiz, director de inversiones de Pictet Wealth Management.

César Pérez Ruiz (Valladolid, 1968) es uno de los españoles que ha llegado más alto en la banca privada internacional. Este ingeniero industrial trabajó durante 17 años en el mundo de la inversión en Londres, como gestor en JP Morgan, en M&G y en Credit Suisse, donde dirigía un equipo de 100 personas. En 2007 se trasladó a Ginebra (Suiza) para dirigir la estrategia global de JP Morgan Private Bank. Desde hace cinco años es el máximo responsable de inversiones de Pictet Wealth Managment, la división de banca privada de uno de los bancos con más solera de ese país. Esta parte del negocio de Pictet tiene bajo gestión o custodia un patrimonio de 263.000 millones de francos suizos (241.000 millones de euros).

¿Considera un problema la fuerte subida de precios en EE UU?

Los datos de abril y mayo son aún coyunturales, pero sí que parece que va a haber más inflación de la que había antes. La cuestión es que si acaba siendo mucho mayor de la esperada, la Reserva Federal tendrá más presión para ir reduciendo sus estímulos, y eso acelerará el ciclo.

¿Qué espera para los próximos meses?

La cuestión fundamental va a ser qué ocurre con los salarios. En los últimos 20 años el problema del empleo era de demanda, pero ahora es de oferta. El ciudadano de EE UU que ha recibido dinero del Gobierno está tardando en consumir. Puede deberse a que los colegios y la economía han estado cerrados. El ahorro respecto a la renta disponible está en el 15% y la cuestión es si se empieza a gastar el ahorro embolsado, lo que podría aportar un 1,5% de crecimiento a su PIB. El efecto multiplicador del consumo es enorme. En cuanto al empleo, hay nueve millones de desempleados pero también nueve millones de trabajos sin cubrir. Las grandes compañías tendrán que subir salarios para conseguir trabajadores, lo que hará que suban los precios.

¿Cómo está recibiendo el mercado estas señales?

Se lo está tomando de forma positiva. Puede ser porque la Reserva Federal estima que con este nivel de desempleo no va a haber subida de salarios. Hay que tener en cuenta que el nivel de paro a partir del cual se genera inflación ha ido bajando. Ya pasó en Japón. Ahora hay gente mayor y parejas en las que trabajaban los dos y uno de ellos no va a volver al mercado del trabajo.

¿Cuál es su expectativa de inflación?

Vemos la inflación subyacente [sin energía ni alimentos no elaborados] en EE UU al cierre de 2021 algo por encima del 2,4%, que es lo que espera el mercado. El problema vendrá si se dispara al 3,5%. Realmente, si se incorporasen a los cálculos de inflación los precios de las ventas de casas, como en los 70, la inflación actual estaría en el 7%.

¿Cómo actuará la Fed?

Espero que habrá una reducción escalonada de la compra de activos, no como cuando Bernanke aceleró inesperadamente el proceso en 2013. Comenzará a discutir la reducción de compras este verano. Ahora bien, el ritmo de retirada de estímulos dependerá de cuánto aumenten el consumo, los precios y cuánto se recaliente la economía. Lo ideal es que la economía crezca más de lo esperado, que la rentabilidad del bono del Tesoro de EE UU vaya poco a poco hacia el 2%. Ahora bien, si llegara muy rápido al 2,5%, con los tipos reales al 0%, se podrían reducir los múltiplos de valoración de las acciones y aumentaría la rotación desde compañías con perfil de crecimiento hacia las de perfil de valor.

Da la impresión de que el típico ciclo bursátil va acelerado...

Sí, para empezar en marzo y abril del año pasado vimos que la recuperación de la Bolsa de Estados Unidos fue más rápida que la caída. Algo nunca visto. En este ciclo todo está yendo mucho más rápido. El desplome de las tecnológicas en 2000 y el hipotecario en 2008 acabaron arrastrando a la economía, pero esta vez ha sido distinto. En poco más de un año hemos pasado por todas las fases de un ciclo. Si al final la economía de EE UU se sobrecalienta y la Fed tiene que subir tipos antes de tiempo, empezará la rotación hacia compañías defensivas, lo que supondría casi el final del ciclo.

¿Qué previsiones tienen para Europa?

Por primera vez en cinco años estamos positivos en Europa, tácticamente. Antes Europa no era invertible. El ajuste fiscal en la gran crisis financiera fue un disparate. Ahora los populismos han disminuido y el fondo de Nueva Generación de la UE, sobre todo el dinero fondo a perdido, ha roto el euroescepticismo. Es un mercado más cíclico que EE UU y puede aprovechar la rotación hacia la inversión en valor. Incluso el Reino Unido nos gusta por sus mineras y cíclicas. En el trimestre han destacado los resultados al alza y las compañías han vuelto a una previsión de beneficios que no habían dado en mucho tiempo. Eso sí, habrá que ver en dos años, cuando todo se normalice, si vuelve la austeridad por requerimiento alemán. De todas formas, mientras esté Mario Draghi en Italia tiene carta blanca para promover el estímulo fiscal.

¿Qué riesgos ve en el horizonte?

Las políticas fiscales y monetarias han hecho que el endeudamiento global haya aumentado entre el 20% y el 30%. Cuando todo pase llegará la gran pregunta: ¿quién va a pagar la factura? Así que va a volver lo que creíamos acabado: la selección de países. Lo harán mejor aquellos donde quien paga la factura no es el sector empresarial. Los ‘hedge funds’ de orientación macroeconómica podrán aprovecharlo. De hecho, pueden proporcionar rentabilidades que no han dado los últimos años. Serán de los pocos activos en los que la rentabilidad de los próximos años será mejor que la de los últimos diez.

¿Cómo es su cartera modelo?

Ya no es un 60% de Bolsa y un 40% de bonos soberanos de Europa y Estados Unidos. Para empezar, hemos incluido deuda china. que es de los pocos activos des correlacionados que quedan con las bolsas. Mantenemos todavía un poco de corporativos. También hemos incorporado un 3% en deuda corporativa de alta rentabilidad y deuda en mercados locales. Otro 15% de la cartera correspondería a activos alternativos, ya sean fondos o activos no cotizados, y un 3% estaría en inmobiliario. El peso de la Bolsa es ahora del 49%.

¿Cuál es ahora la principal preocupación de sus clientes?

Lo que más les preocupa es el tema de los impuestos. Cada vez hay una mayor conciencia de que van a aumentar las cargas fiscales para empresas e individuos, para corregir las desigualdades que han ido creciendo en los últimos años. Los clientes más jóvenes tienen también cada vez mayor preocupación por la sostenibilidad de las inversiones.

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