Nick Molnar: “La gente quiere entender las finanzas”

Cotiza en la Bolsa australiana con una capitalización de más de 20.000 millones de euros

Nick Molnar, fundador de Clearpay.
Nick Molnar, fundador de Clearpay.

En plena crisis de 2008 empezó a vender joyería por eBay desde el dormitorio de su residencia universitaria bajo el nombre BeShop. El proyecto fue tomando forma hasta convertirse en Iceonline.com.au, una tienda online de bisutería que se mantiene en la actualidad y donde, por supuesto, admiten el pago con Clearpay, la fintech para pagar a plazos que Nick Molnar (Sídney, Australia, 1990) fundó en 2014. La compañía de compra ahora y paga después, que cotiza en la Bolsa australiana y cuenta con una capitalización bursátil de más de 20.000 millones de euros, es el patrocinador oficial de algunas de las principales semanas de la moda del mundo: Australia, Nueva York (donde se conoce como Afterpay) y Londres.

¿Cómo nació Clearpay?

Vengo del mundo del retail, empecé vendiendo joyas online desde mi habitación durante la crisis financiera de 2008 y vi cómo la gente pasó de utilizar tarjetas de crédito a las de débito. Si lo piensas, si el 100% de las personas paga a tiempo, el sistema no funciona, no hay industria. Así que hicimos un producto que fuera lo contrario a un producto financiero. No hacemos una evaluación de crédito y nunca cobramos intereses a los usuarios, solo una pequeña tasa a los retailers. Siempre he sido muy emprendedor y, de hecho, arranqué la aplicación con mi vecino, que estaba dirigida un gran fondo de inversión. Nos conocimos y acabamos fundado la compañía juntos. Yo creo que esta combinación de mi trayectoria emprendedora con sus habilidades financieras es lo que nos dio esta oportunidad.

Comentaba que es una alternativa a las tarjetas de crédito, pero sigue sin pagarse en el momento de la compra.

En las tarjetas de crédito, el objetivo es que vayas pagando lo más tarde posible para que pagues más intereses. Aquí, en el momento en el que alguien se retrasa en un pago, no puede seguir comprando hasta que no pague la deuda pendiente, no hay posibilidad de endeudarte. Cuando compran están gastando de su cuenta corriente, no es un dinero que no tienen. Además, normalmente son cosas de un valor moderado y por un corto periodo de tiempo. Un algoritmo evalúa cada transacción para medir el riesgo financiero y, según muestren buen comportamiento, les damos más flexibilidad en las formas de pago a través de la plataforma, mientras que a los que van tarde les damos menos. Así vamos consiguiendo mejores consumidores. En los últimos seis meses hemos tenido una morosidad del 0,7%, mientras que en las tarjetas de crédito se sitúa entre el 3% y el 6%.

La industria de las fintech no deja de crecer, ¿por qué?

El periodo del Covid ha acelerado las próximas tendencias. Obviamente ha habido un cambio del consumo presencial al online, pero es curioso porque este cambio también ha impulsado la transición de las tarjetas de crédito a las de débito, las primeras se usan cada vez menos, mientras que las segundas no dejan de crecer. Después de lo que sucedió en 2008, durante la pandemia la gente se ha vuelto más responsable y busca entender cómo funcionan los instrumentos financieros.

¿Por qué se han especializado en la industria de la moda y la belleza?

Primero, porque han sido las dos industrias que nos han apoyado desde el principio. Además, son dos áreas que casan muy bien con la base de consumidores mileniales y de la generación Z, así que la habilidad para hacer acuerdos con marcas que conecten con los consumidores igual de bien que nosotros sería más sencillo. Además, creo que era el sector en el que más rápido podíamos escalar, un punto de entrada muy bueno para Australia, América y, ahora, el sur de Europa, aunque luego fuéramos expandiéndonos a otros sectores. Por ponerlo en perspectiva, en Australia ahora puedes pagar un billete de avión o la consulta del dentista con este método, así que es el punto de partida de un mercado en crecimiento, después iremos más allá, con la joyería, los productos deportivos...

¿No se pierde parte del factor aspiracional si no se paga al contado?

No. Si compras algo de 100 euros y tienes la opción de pagarlo a plazos de 25 euros cada dos semanas, le das al consumidor la posibilidad de presupuestar sus ingresos y gastos y hacer la misma transacción que ellos quieren pero con un pago más suave. Eso, además, es una enorme oportunidad para el retail, pero particularmente para la moda y la belleza. El consumidor puede comprar aquello que le encanta, pero organizando mejor el pago.

La moda también está cambiando. ¿Consideran otro tipo de acuerdos con las pasarelas?

Por supuesto, todo esto de see now buy now [ver y comprar al instante, en inglés] está transformando la industria y trayendo a los consumidores a la primera línea, que es nuestro principal enfoque. A las marcas les interesa colaborar con nosotros porque muchos usuarios comienzan a comprar directamente a través de nuestra plataforma, lo que implica 40 millones de links directos a sus productos. Nuestra habilidad para guiar a la próxima generación de consumidores es lo que más valoran.

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