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El CEO de ByteDance (TikTok) deja su cargo mientras Pekín eleva el escrutinio a sus tecnológicas

El CEO de Bytedance, Zhang Yiming, habla durante un evento en Fuzhou, China.
El CEO de Bytedance, Zhang Yiming, habla durante un evento en Fuzhou, China.

El empresario chino Zhang Yiming, cofundador y consejero delegado de ByteDance (propietaria de TikTok), anunció ayer que a finales de año dejará la dirección de la compañía, para desempeñar un nuevo cargo en la empresa centrado en la estrategia a largo plazo, la cultura corporativa y la responsabilidad social. Otro cofundador, Liang Rubo, actual director de recursos humanos de la compañía, ocupará su puesto. La decisión marca la mayor reorganización del gigante tecnológico chino desde su lanzamiento hace una década.

“Cuando las empresas maduran y se expanden, muchas caen en la trampa de que el consejero delegado se vuelva demasiado central. Esto conduce a una dependencia excesiva de las ideas existentes y hace que las estructuras de conocimiento sean lentas. Para evitar esta trampa, he tomado la decisión de asumir un nuevo rol en ByteDance”, dijo Yiming en una carta a los empleados, en la que señala que carece de las habilidades que tendría un jefe ideal.

El directivo, un ingeniero de software de 38 años y carácter reservado, ha construido una fortuna de 44.500 millones de dólares (36.500 millones de euros), según Bloomberg, que registra un incremento de su patrimonio en el último año del 78%, casi 20.000 millones de dólares en 2020. Es una de las mayores fortunas de China.

El empresario añadió en su carta que “es hora de pensar en cómo se puede, no solo escalar, sino hacer un progreso innovador, significativo y a largo plazo” de la compañía, recordando los procesos de investigación durante años que acometieron firmas como Tesla o Apple antes de su actual éxito.

El cambio se produce tras cosechar la compañía un enorme éxito (solo TikTok suma 700 millones de usuarios activos mensuales) y ser examinada por gobiernos de todo el mundo, incluidos EE UU y China. El primero acusó a TikTok de ser una amenaza para la seguridad nacional durante la presidencia de Donald Trump. Y, el mes pasado, ByteDance fue una de las 13 plataformas digitales a la que los reguladores chinos pidieron que se adhirieran a regulaciones más estrictas en sus divisiones financieras. Pekín ha intensificado el escrutinio sobre sus gigantes tecnológicos para frenar su poder.

El cofundador de ByteDance es el último directivo chino que deja su puesto para salir del centro de atención a medida que la geopolítica y una mayor regulación ejercen presión sobre los gigantes tecnológicos chinos, según apunta el Financial Times, que recuerda como el pasado agosto, el ex ejecutivo de Disney, Kevin Mayer, renunció como CEO de TIkToK pocos meses después de asumir el cargo, aludiendo a cambios en el entorno político. En ese momento, la Administración de Donald Trump intentaba prohibir la red social en EE UU y presionaba a ByteDande para que segregara TikTok Internacional y que fuera comprada por una o varias empresas estadodunidenses.

El citado periódico apunta otros casos recientes ocurridos como el Colin Huang, fundador de Pinduoduo, que dejó el grupo de comercio electrónico chino en marzo, mientras la compañía de delivery Meituan se enfrenta a una investigación antimonopolio. También Simon Hu, el consejero delegado de Ant, filial financiera de Alibaba, renunció en marzo a su puesto cuando la fintech se preparaba para emprender una reestructuración ordenada por los reguladores chinos. Los reguladores chinos suspendieron abruptamente en noviembre de 2020 la oferta pública inicial de Ant Group, que iba a ser la mayor OPV de la historia hasta la fecha, solo dos días antes de que sus acciones comenzaran a cotizar en Shanghai y Hong Kong.

El caso más conocido es el de Jack Ma, el fundador de Alibaba y Ant, que desde hace muchos meses apenas es visto en público después de que criticara al sistema financiero chino a finales del pasado año. En abril de 2021, China impuso a Alibaba una multa récord en China de 2.800 millones de dólares por abusar de su posición de dominio.

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