El mundo de Amazon ya es suficiente sin 007 a su servicio

La compra de MGM no es un gran problema de competencia, pero los recursos de Bezos la convertirían en una fuerza instantánea

Daniel Craig, en 2012, en la presentación de la película 'Skyfall', de James Bond, producida por MGM.
Daniel Craig, en 2012, en la presentación de la película 'Skyfall', de James Bond, producida por MGM. AFP

Las conversaciones de Amazon.com para adquirir MGM Holdings merecen una crítica. El gigante del comercio electrónico, con un valor de 1,7 billones de dólares, ya tiene una gran influencia en lo que compran los consumidores. La adquisición del estudio propietario de James Bond y Rocky lo convertiría en una fuerza mayor también en lo que ven. Para los organismos de control de la competencia de EE UU, la incursión de Amazon en todas las facetas de la vida de sus clientes es una invitación a gritar “corten”.

Desde el punto de vista tradicional y estrecho de las leyes antimonopolio estadounidenses, el acuerdo no es un problema importante. The Information informó el lunes de que Amazon estaba en conversaciones para adquirir la empresa no cotizada MGM, que se declaró en quiebra a raíz de la crisis financiera de 2008. El acuerdo podría estar valorado en unos 9.000 millones de dólares.
Amazon Studios, que ha realizado la última película de Borat, sigue siendo un advenedizo frente a gigantes como Universal Pictures, de Comcast, y Warner Bros, que AT&T acordó esta semana ceder a Discovery. MGM ni siquiera figura entre los 10 estudios más importantes por sus ventas en la taquilla.

Pero si se amplía la lente, se ven motivos de preocupación. La escala y los recursos de Amazon, posiblemente engordados aún más por los confinamientos pandémicos de los gobiernos estatales, la convertirían en una fuerza instantánea. Tiene 42.000 millones de dólares en efectivo en sus arcas; Comcast, 15.000 millones. La compañía de Jeff Bezos gastó 11.000 millones en 2020 en contenidos para sus servicios de vídeo y música en streaming, un salto de más del 40% respecto a 2019.

Amazon también puede aprovecharse de sus otros negocios. Casi el 90% de los más de 200 millones de miembros Prime de Amazon han hecho streaming de programas y películas en el último año. Además de Prime Video, también posee el reproductor multimedia Amazon Fire, el servicio de chat de videojuegos Twitch y otras plataformas relacionadas con el entretenimiento, sin mencionar su portal de comercio electrónico. Por su parte, MGM cuenta con unos 4.000 títulos en su archivo de películas, además de miles de horas de programas de televisión.

Amazon también se está expandiendo en otros ámbitos. El pasado mes de noviembre lanzó una farmacia online. Recientemente abrió sus primeras tiendas físicas en el extranjero con tres locales de Amazon Fresh en Londres, donde también puso en marcha una peluquería para probar nueva tecnología. Amazon Air tendrá más de 85 aviones a finales de 2022. Y su negocio en la nube es el más importante del sector.

Los reguladores tienen un historial de pasar por alto la curva antimonopolio. Las autoridades aprobaron fácilmente el acuerdo de Amazon de casi 14.000 millones de dólares para adquirir Whole Foods Market en 2017 porque no eran competidores directos. Los organismos de control pueden decirle a Amazon que su mundo ya es suficiente sin 007 a su servicio.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías