Luis Abad: “Vamos a contratar a cerca de mil empleados”

Fue ascendido hace apenas seis meses, en plena pandemia y teletrabajo, y entre sus cometidos tiene integrar a dos compañías que entre ambas suman 9.000 empleados

Luis Abad, consejero delegado de Capgemini en España.
Luis Abad, consejero delegado de Capgemini en España.

Desde enero ocupa el cargo de consejero delegado de Capgemini. Uno de los primeros cometidos de Luis Abad (Madrid, 1964) es integrar en la citada consultora a Altran, empresa de en la que fue consejero delegado desde 2019 y a la que se incorporó en 2007. Es ingeniero de Telecomunicación por la Universidad Politécnica de Madrid, con un posgrado en el IESE. Acumula tres décadas en consultoría y tecnología, fue vicepresidente de Capgemini Ernst & Young entre 2001 y 2003 y socio en Ernst & Young Consulting.

Cuales son los retos a los que se enfrenta desde su nuevo puesto.

Tenemos la pandemia, y la integración de Altran. Son dos retos en uno. El año pasado, con la pandemia, supuso un gran reto. Primero, porque somos unas 9.000 personas, y tienes que proteger su salud desde la organización, pero además tienes que ver cómo puedes preservar el valor que entregas a los clientes, que también es necesario. Ha sido tremendo. Debemos sentirnos orgullosos como sociedad de la reacción que ha habido.

¿Cómo se realiza una integración de dos compañías en estos momentos?

Estamos haciendo una integración de dos colectivos que más de 4.000 personas cada uno, que somos muy parecidos, pero diferentes. Estamos creando una compañía, y voy a hacer un poco de marketing, pero me lo creo firmemente, que puede ser única en el mercado. En el mundo creamos una marca de 270.000 personas, con una gran complementariedad. Por un lado, Capgemini con una consultoría, de IT, de cloud y de sistemas de información; y Altran que está más pegada a la ingeniería, a los mundos más industriales. Podemos crear servicios disruptivos para nuestros clientes, algo que es difícil que nuestra competencia pueda crear. La razón de esta compra va en este sentido, hacernos lideres en esta industria digital. Y seguimos el reto de ver cómo va la economía, cómo estamos y cómo vamos evolucionando en la pandemia, cual es nuestra estructura de compañía, nuestro proceso de negocio y nuestra forma de trabajar en el futuro.

Esa industria digital es decisiva para recibir los fondos de recuperación europeos.

Fondos tan importantes. Como sociedad, empresa y economía debemos ser capaces de capturarlo y ejecutarlo, porque no es tan evidente. Son unos planes muy ambiciosos. Somos una compañía tecnológica, uno de los elementos clave para poder atraer esos fondos, y estamos muy activos y trabajando con otras empresas para crear consorcios y desarrollar proyectos en diferentes sectores. Va a ser un proceso largo, con lo cual tenemos que ser como país capaces de capturar esa información, esa inversión y ejecutarla.

¿Las empresas tienen inquietud por el reparto de esos fondos?

Tenemos que cambiar drásticamente la colaboración público-privada, hay que mejorarla en los próximos años. Va a ser un pilar clave en el desarrollo de los fondos y de su ejecución. Aunque empieza a haber un cambio de mentalidad, en este sentido, para fortalecer esa colaboración, y nos obliga a las compañías a trabajar mucho más de forma conjunta. No hay una empresa que pueda lanzar un plan en solitario. Y esto cambia bastante el paradigma de cómo trabajar en el ecosistema empresarial.

Hay muchas salidas de personal en las empresas, ¿no es destrucción de talento?

Es verdad. Estamos viendo, por ejemplo, en el sector bancario muchas noticias sobre esto. El talento para nosotros es fundamental. La tecnología transforma el mundo y lo hace mucho mejor. Es verdad que la tecnología y la consolidación de las empresas y de los mercados hace que tenga un impacto en las personas. Hemos respondido durante la pandemia gracias a una tecnología que tenemos, que hace diez años hubiera sido imposible. La tecnología abre una brecha digital en la que tenemos que trabajar, hay que regularla, pero hace el mundo más accesible, más rápido. Ha facilitado el teletrabajo.

Un modelo de trabajo que seguro que ha venido para quedarse.

En Capgemini teníamos el teletrabajo implantado, como muchas compañías, pero ahora trabajamos mayoritariamente en teletrabajo. Cuando todo vuelva vamos a tener un modelo operacional distinto en todas las compañías. El modelo híbrido hay que implantarlo. El cien por cien del teletrabajo tiene algunas carencias, cuando necesitas establecer equipos de trabajo, o cuando incorporas a una persona nueva. Cuando acabe esto, el mundo del trabajo va a ser distinto. Tendremos un modelo híbrido, con mucha más orientación al teletrabajo. Antes, hacíamos viajes que no sé si deberíamos hacerlos para una reunión de una hora.

Las consultoras son un trampolín para muchos jóvenes, ¿están contratando a profesionales?

Tenemos previsto contratar este año entre 800 y 1.000 personas, no solo gente joven, sino de la pirámide completa. La gente sénior es importante, porque aporta experiencia y conocimiento y hace formación a las personas más jóvenes. Y rompo una lanza por las capacidades y por los conocimientos STEM. Nos faltan profesionales en el mercado con buenas formaciones tecnológicas. He tenido el privilegio de trabajar en medio mundo, y nuestros profesionales tienen capacidades enormes, pero tenemos carencias. Apostamos por el empleo de experiencia y por el joven al que poder enseñar. Hay proyectos y empresas que requieren de mucha experiencia y debemos contratar esos perfiles.

Hablaba del recibimiento al nuevo empleado, ¿cómo es en el caso del consejero delegado?

Tengo que comunicar más y de otra forma, tengo que ser capaz de establecer una relación mucho más directa con los colaboradores más directos, tengo que comunicarme de manera distinta. Es importante la transparencia, y la pandemia lo ha multiplicado por diez, porque la gente tiene una conciencia social más fuerte. Y el impacto social de las compañías ha ganado importancia. Nosotros contratamos mucha gente joven, y nos pide como compañía sostenibilidad y diversidad, por lo que la comunicación es esencial.

Recientemente, un colectivo de jóvenes de su sector reclamaba trabajar menos horas, ¿es una de las asignaturas pendientes de las consultoras?

Yo no me siento en ese mundo, pero es una demanda de todo el mundo. Hay que cuidar el balance entre la vida personal y profesionales, por lo que si no apostamos por ellos tendremos problemas porque decidirán irse de la compañía.

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