Entrevista

Martina Álvarez (Janus Henderson): “La próxima década será la de Europa y la inversión responsable”

La directora de ventas para Iberia en Janus Henderson asegura que la inversión con criterios ESG será más rentable por la inyección de dinero público y privado que van a recibir las iniciativas sostenibles

Martina Álvarez, directora de ventas para Iberia en Janus Henderson
Martina Álvarez, directora de ventas para Iberia en Janus Henderson

Es una firme defensora de la inversión sostenible. Martina Álvarez, directora de ventas para Iberia de Janus Henderson, cree que no basta con manejar datos de una empresa en cuanto a su huella de carbono o su brecha salarial entre hombres y mujeres, sino que hay que ir al corazón de la cultura corporativa de la compañía y su modelo de toma de decisiones, algo que solo puede hacerse desde la gestión activa. Considera que la inversión ESG –el acrónimo inglés con el que se resume la inversión según criterios medioambientales, sociales y de buen gobierno– ha demostrado ya ser más rentable que la que no sigue esas pautas y continuará siéndolo en el futuro, con Europa a la cabeza. En España, la gestora ha alcanzado ya los 3.500 millones de euros de patrimonio.

¿Cómo analiza Janus Henderson el que se tiene ahora como gran riesgo de mercado, la inflación?

Hemos tenido muchísimo debate y la conclusión a la que llegamos es que puede haber repuntes temporales de la inflación pero a largo plazo seguiríamos por debajo del objetivo del 2% marcado por los bancos centrales, o en ese límite. Hay que recordar que mucho tienen que cambiar otras cuestiones, como la demografía, para que realmente la inflación repunte. Seguimos teniendo tensiones deflacionistas. Sí podríamos ver repuntes puntuales, pero no será un fenómeno estructural de largo plazo.

¿Cómo ven el mercado en el corto plazo?

De cara a los próximos 18 o 24 me­ses, los bancos centrales van a seguir dando su apoyo a la economía. En Europa, el fondo europeo va a llegar a empresas y hogares, y eso también será un apoyo para los mercados financieros. Pero frente al año pasado, y también diría que a los últimos cinco años, nuestros gestores están viendo que cada vez hay más disparidad en el mercado. Que aquellas empresas bien financiadas, que aprovecharon las ventanas de refinanciación de 2020, y las que están mejor preparadas para tendencias estructurales (envejecimiento de la población, tecnología, ESG...) tendrán mejores beneficios. El principal peligro es que en algún momento los inversores dejasen de apoyar los activos de riesgo y hubiera salidas masivas del mercado. Cada vez miramos más el tema de los flujos.

¿Y detectan quizá un menor apetito por el riesgo?

De momento, no. La principal conclusión de este análisis de flujos es cómo la incorporación de criterios ESG es fundamental. Aquellas empresas que no se hayan asegurado políticas sociales o medioambientales pueden tener problemas. Se está viendo en las salidas a Bolsa, en emisiones de deuda y también esto está provocando correcciones de mercado.

¿Las empresas se toman realmente en serio la ESG o hay mucho oportunismo?

En Janus Henderson no nos cansamos de decir que la ESG es una evolución de la gestión activa. No es que exista la gestión activa por un lado y la gestión ESG por otro. El debate está en si los datos dicen todo o no. Por la parte medioambiental están los datos de cuál es la huella de carbono, cuánto se gasta de electricidad, cuánto en viajes... Y por la parte social están los índices de diversidad, diferencias salariales entre hombres y mujeres, de empleados sénior frente a júnior… Ese tipo de información se nos exige mucho ya a las grandes empresas. Pero hay que ir mucho más allá de los datos, que los puede manejar cualquiera. Lo que hay que ver es la cultura empresarial, cómo se toman las decisiones dentro de la empresa. Y eso se hace solo a través de una política de colaboración con las compañías para asegurarnos de que les exigimos lo mejor. Es un trabajo que solo lo pueden hacer las personas.

¿Y cómo lo aborda la gestora?

Tenemos que indicarle a las empresas hacia dónde queremos que vayan en temas sociales, medioambientales y de gobierno corporativo. El año pasado tuvimos 1.100 reuniones con compañías para ahondar en estas cuestiones. Y eso queda registrado en nuestro sistema. A modo de ejemplo, nos parecía que los coches de lujo van especialmente dirigidos a un público masculino, y la compañía en cuestión nos dijo que van a incorporar más elementos femeninos. Las empresas nos hacen promesas y luego verificamos cómo las cumplen. La transparencia en los datos es buena, pero hay que ir más allá e identificar la cultura empresarial, hablando con ellas. Y a veces también nos reunimos con otras gestoras y accionistas para asegurarnos de que las empresas avanzan en estos temas. Hay que evitar el greenwashing o malas prácticas. Está todo por hacer.

¿Es más rentable la inversión sostenible?

Lo ha sido en el pasado y lo será a futuro. Para nosotros no es nada nuevo, nuestra estrategia sostenible cumple 30 años este año y tiene 3.000 millones de euros bajo gestión. El fondo Janus Henderson Horizon Global Sustainable Equity consistentemente está en el primer cuartil de rentabilidad, incluso primer decil, a uno, tres, cinco y diez años. Y de cara al futuro, la inversión ESG seguirá aportando valor, más que en la anterior década, porque los flujos van hacia ahí. Los Gobiernos se han comprometido a la transición energética y habrá mucho dinero público y privado hacia esas inversiones. La inversión sostenible va a ser crucial en los próximos años. Podría ser la década de la ESG y de Europa, que está más preparada para estos temas. Apostamos por Europa frente a EE UU.

¿Cómo está evolucionando en España el perfil del cliente de fondos? ¿Ha mejorado el asesoramiento en los bancos?

Se ha avanzado muchísimo, con soluciones sencillas como los fondos mixtos o las carteras de gestión discrecional, que el cliente entiende muy bien. Eso ha sido detonante para el crecimiento de los fondos de inversión en España. El mercado se ha ido moviendo de aquellos fondos garantizados hacia carteras con un perfil más moderado, pero no es suficiente. Hay que apoyar más el ahorro financiero.

¿Qué propone?

La gente no quiere perder dinero, pero lo está perdiendo con los depósitos. Algo habrá que hacer, porque la pirámide de población que hay en España da miedo. Aquí tenemos el traspaso de fondos sin tener que pagar impuestos, se difiere el pago. Pero en Reino Unido o Francia es posible deducir parte del ahorro en fondos de inversión.

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