Canarias

Las ‘islas verdes’ se atascan en la búsqueda de precios más bajos para los carburantes

El Gobierno canario descarta la rebaja de la fiscalidad sobre el combustible, como propone el operador dominante

Gasolinera en Valverde
Gasolinera en Valverde
Las Palmas de Gran Canaria

Las recientemente bautizadas como islas verdes del Archipiélago, apelativo que engloba a La Palma, La Gomera y El Hierro, padecen un mal crónico enquistado a lo largo de décadas. El elevado precio de los combustibles en las islas no capitalinas de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, un 30% superior de media al del resto del Archipiélago, es un mal diagnosticado hasta la saciedad, pero carente de tratamiento hasta la fecha. Opciones hay varias, pero resultan contradictorias y además producen una severa discrepancia entre los agentes destinados a ponerle solución. Los tratamientos citados con frecuencia son tres: más competencia, subvenciones al precio o rebaja de la fiscalidad. Ninguno de ellos garantiza nada y el último de ellos es descartado categóricamente por el Ejecutivo.

Los combustibles en Canarias son más baratos que en la Península pese a su mayor coste estructural, debido a una fiscalidad específica más suave que en el territorio peninsular. Pero esto es una verdad a medias, porque el coste de llenar el depósito varía en función de la isla de referencia, con alzas permanentes de dos dígitos en las tres islas occidentales. Bernabé Rodríguez Pastrana, consejero delegado de Disa Retail, atribuye este hecho a los costes logísticos que asume la petrolera en su condición de operador dominante y, en algunos casos, exclusivo, dado que la existencia de una red de estaciones de servicio conlleva unas inversiones en almacenamiento comparables a las de una isla menor, pero para atender a un mercado pequeño por la baja población de las islas verdes, que superan ligeramente los 100.000 habitantes entre las tres.

Para el directivo de la empresa líder en venta de combustibles en Canarias, la introducción de más competencia es más un señuelo que una realidad, y lo explica de un modo gráfico: “En los últimos diez años han abierto 50 gasolineras en Canarias, y ninguna de ellas en La Gomera y El Hierro. Esto significa algo, nos dice que las bajas ventas medias en un territorio no se resuelven con más competencia, porque en todo caso se atomizan los ingresos entre distintos operadores”. “Cualquier operador puede crecer en Canarias, no hay limitación alguna al respecto”, añade Rodríguez Pastrana, “y si no lo han hecho es porque han considerado que el mercado no lo permite. Tampoco es cierto que un mayor número de estaciones de servicio revierta directamente en una caída de los precios, y pongo otro ejemplo: en Lanzarote hay abiertas 45 gasolineras, y sin embargo el precio allí es superior al de Fuerteventura, donde hay 27. Y se trata de dos islas donde operan todas las empresas del sector”.

La propuesta de Disa, manifestada a través de su máximo responsable en venta minorista de combustibles, pasa por “un tramo específico del impuesto sobre los carburantes para estas tres islas”, lo que según Rodríguez Pastrana produciría un impacto inmediato sobre el precio hasta nivelarlo con el de su isla de referencia, Tenerife. “Canarias ingresa 350 millones de euros anuales de media por la fiscalidad del carburante, y acomodar la fiscalidad a la situación de las islas verdes no sería tan relevante para la recaudación de la Comunidad Autónoma; sobre unos dos millones por La Gomera y millón y medio por el Hierro. Es una decisión que se puede adoptar ya, condicionada además a la propia evolución del sector, en el que la progresiva implantación del coche eléctrico nos llevará a otros modos de obtener ingresos, como el pago por disponibilidad”, afirma el consejero delegado de Disa Retail.

Pero no cuenten con el Gobierno canario para acceder a esa pretensión. Lo afirma, de modo tajante, el viceconsejero de Hacienda del Ejecutivo, Fermín Delgado: “La diferencia de precios de los combustibles en esas islas se debe a falta de competencia por existencia de monopolios u oligopolios de las estaciones de servicio. Tenemos dos estudios diferentes, encargados por la Consejería de Economía, que lo confirman. Si hubiera costes diferenciales derivados de costes adicionales del transporte del combustible desde Tenerife a esas islas, que no están demostrados, se cubrirían por una subvención similar a la factura del coste del transporte y en ningún caso reduciendo el impuesto de combustibles en esas islas”.

El alto cargo autonómico sentencia que cualquier ayuda al transporte de combustibles “terminaría siendo capturada por los operadores existentes si siguen sin tener competencia y acordando precios de venta que no tienen que ver con sus costes, sino con la falta de competencia”.

Otras alternativas

Océano Combustibles se atreve. La comercializadora Océano Combustibles, nacida en Tenerife (donde tiene en servicio cuatro estaciones de servicio) y presente en Gran Canaria (tres) ha abierto brecha en La Gomera con la apertura de dos nuevas gasolineras: una en propiedad, en Alajeró, y otra en régimen de franquicia, en Chipude. “Nuestro objetivo es crecer en todas las islas, queremos abrir en El Hierro también”, explica su gerente, Elsa Molina.

Sin costes estructurales. En su propuesta de expansión para las islas verdes, Océano no requiere de costes logísticos estructurales, pues no dispone ni contempla disponer de instalaciones fijas de almacenamiento. “Nosotros compramos en la Refinería de Cepsa y utilizamos los depósitos de Disa por un convenio entre ambas empresas”, explica la directiva de la petrolera tinerfeña.

Una oferta basada en promociones. La estrategia de Océano Combustibles para crecer no se basará en precios constantes más bajos (“ahora mismo estamos un poco por debajo de los de Disa”, afirma su gerente), sino en promociones temporales como los descuentos de fin de semana y otros incentivos “para animar al cliente a conocernos y descubrir nuestro servicio”.

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