Banca

La nueva CaixaBank baraja un ajuste laboral de 7.000 empleos

La entidad convocará a los sindicatos tras la Semana Santa, aunque antes terminará de perfilar el número de salidas tras las condiciones de Competencia. El objetivo es iniciar las salidas antes de verano y concluirlas en junio de 2022

Logotipos de Bankia y CaixaBank
Logotipos de Bankia y CaixaBank REUTERS

El próximo lunes comenzarán a cotizar las nuevas acciones de CaixaBank tras haber absorbido a Bankia y haber registrado jurídicamente mañana viernes esta operación con la disolución de la entidad que hace 11 años se creó en torno a Caja Madrid, la primera caja de ahorros española creada hace 320 años, y a otras seis entidades de ahorro, entre ellas Bancaja.

La creación de Bankia supuso la salida de 4.800 empleados, cifra superada unos años más tarde, en 2013, cuando el Estado intervino el banco e inyectó 24.424 millones de euros para su saneamiento. Entonces el número de salidas fue de 7.000 empleados, aunque esta cifra incluía recolocaciones o venta de filiales, como el banco que tenía en Miami, lo que redujo el ERE a unas 5.000 personas. Ambos han sido los mayores ajustes de la banca en España.

En conjunto, CaixaBank y Bankia suman una plantilla de 46.762 empleados, sin tener en cuenta el grupo de seguros de la entidad de origen catalán. De esta cifra 30.812 empleados corresponden a la plantilla actual de la entidad catalana, mientras que Bankia suma 15.950 trabajadores.

Ahora, tras la fusión de CaixaBank y Bankia las salidas serán más numerosas, que las llevadas a cabo hasta ahora por ambos bancos por separado, según apuntan todas las fuentes consultadas. “Será el mayor ajuste realizado en la banca española de una sola vez”, coinciden las mismas fuentes.

De momento, las cifras que el equipo encargado de la fusión manejaba antes de que Competencia emitiera el martes su dictamen sobre la fusión apuntaba a unas salidas de 7.000 a 8.000 empleados, lo que supone entre el 14% al 17% de la plantilla, aunque todo depende de las negociaciones que más tarde se lleven a cabo con los sindicatos, y de los ajustes que está realizando el nuevo banco tras las condiciones impuestas por la CMNC encaminadas gran parte a evitar la exclusión financiera.

Fuentes sindicales aseguran que, de momento, lo único que les han transmitido desde CaixaBank es que pretenden hacer un ajuste de una sola vez en lugar de hacer varios procesos de salidas como han llevado a cabo otras entidades. Además, les han avisado de que será un expediente elevado, pero sin concretar número.

De momento, la idea es convocar a los sindicatos justo tras Semana Santa para iniciar el ajuste antes de verano, y que finalice en el primer semestre de 2022. De esta forma, el ERE se completaría en dos ejercicios, 2021 y 2022.

El profesor de EAE Business School Ricardo Zion coincide en que las salidas se acercarán a los 8.000 empleados, cifra que se aproxima a los 8.400 empleados mayores de 50 años que ambos bancos tienen. En su opinión, la negociación con los sindicatos “no será fácil, ya que se cuenta con el precedente cercano del último ERE de CaixaBank del 2019 y al hecho de que en la situación económica actual socialmente no es fácil poner en la calle a tantos empleados con pocas posibilidades de reinserción laboral”.

En cualquier caso, el experto de EAE señala que, aparentemente y por término medio, es más barato de despedir al empleado de Bankia, que a su vez cuenta con una plantilla más envejecida.

El Banco de España ya ha reiterado en varias ocasiones en los últimos meses la necesidad de que la banca reduzca plantilla, y ha apuntado a los próximos dos años como plazo para llevar a cabo el ajuste del sector.

Los sindicatos también manejan cifras en torno a los 6.000 y 8.000 salidas. “Una cifra mayor sería un exceso no justificable. De hecho, 8.000 ya nos parece un número de salidas elevado”, señala una fuente sindical. Algunos analistas, no obstante, creen que una salida de 10.000 empleados no sería descabellada.

En la última junta de accionistas de Bankia todos los sindicatos con presencia en la entidad reclamaron el martes que las salidas fueran por acuerdo, lo que implica que sean voluntarias y con predominio de las prejubilaciones. José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia y a partir de mañana de CaixaBank, se comprometió a pactar la salidas, que serían en su “mayoría voluntarias”.

El banco fusionado operará en solitario en 300 municipios

CaixaBank y Bankia obtuvieron ayer la última autorización para llevar a cabo su fusión mercantil mañana viernes. El Ministerio de Asuntos Económicos comunicó el miércoles la aprobación de la operación de fusión, que la titular del departamento, Nadia Calviño, impulsó el pasado verano junto a Isidro Fainé, el presidente de la Fundación La Caixa, primer accionista de la entidad catalana.

Las conversaciones entre ambos promovieron que los consejos de administración de CaixaBank y Bankia estudiaran en septiembre la fusión que creará el primer banco de España y en la que el Estado, recuerda el ministerio, tendrá un 16,1%.

El miércoles llegó la aprobación de Competencia, tras recibir también los informes sin objeciones del Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, de Seguros y del Servicio Ejecutivo de la Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac).

La nueva CaixaBank tendrá presencia física en 299 municipios en los que no existe ninguna otra sucursal de una entidad financiera competidora, si bien podrá cerrar las oficinas en las que el número de clientes se reduzca por debajo de los 400.

También tiene permiso para bajar la persiana en las oficinas en las que en el momento en el que Competencia le otorgó la autorización –lo que ocurrió este mismo martes– tuvieran menos de 400 clientes y el número se reduzca posteriormente en un 20%. Para que la autoridad que preside Cani Fernández le haya dado el visto bueno a la fusión, el grupo resultante se ha comprometido a cumplir una serie de compromisos para solventar algunos riesgos de competencia observados en determinadas áreas, sobre todo en los negocios de banca minorista.

Uno de ellos es que la nueva CaixaBank se compromete a no abandonar ningún municipio en el que no haya más oficinas que una de CaixaBank o una de Bankia, situación que se da en 299 áreas locales entre ambos bancos.

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