Para las grandes de la moda, la ignorancia ya no es una bendición

EE UU está reteniendo productos con algodón por su posible relación con la explotación de la comunidad uigur en China

Planta de procesado de algodón en Aksu (Xinjiang, China), en 2015.
Planta de procesado de algodón en Aksu (Xinjiang, China), en 2015. reuters

Las cadenas de suministro de la moda están bajo lupa. EE UU está reteniendo productos con algodón producido en Xinjiang (China) tras descubrirse la explotación de la comunidad uigur. Algunas marcas americanas podrían ver su ropa atascada en la frontera.

La naturaleza de la producción de algodón –la fibra procedente de muchos sitios distintos puede amalgamarse antes de ser desmotada e hilada– significa que es difícil de rastrear. Gap lo reconoció al decir que había tomado medidas para conocer mejor cómo puede verse afectada indirectamente su cadena de suministro por el hecho de que una cantidad significativa del algodón mundial se produzca en Xinjiang. Ralph Lauren dijo estar trabajando con sus socios en el rastreo de las materias primas para garantizar su origen responsable. Empresas como estas, que no pueden concretar de dónde procede su algodón, podrían estar en peligro.

Hasta el momento, EE UU ha detenido un centenar de cargamentos, empezando por los de mayor riesgo por tener una conexión directa con Xinjiang. Pero la redacción de la normativa podría poner en el punto de mira a los grandes minoristas, sobre todo si la agencia de aduanas quiere dar ejemplo.

Una vez los agentes deciden que hay una sospecha razonable de que un producto contiene algodón de la región, la carga de la prueba recae en el importador. Deben rastrear mediante los registros de nóminas, por ejemplo. No hacerlo podría tener grandes implicaciones para firmas como Abercrombie & Fitch, que tiene casi tres cuartos de sus tiendas en EE UU. Lo mismo ocurre con Gap y Nike, que obtienen el 80% y el 40% de sus ingresos allí, aunque no todos sus productos contengan algodón.

Las empresas podrían salirse con la suya con solo aumentar la transparencia si EE UU se limita a acorralar a los peores infractores. Pero el riesgo para la reputación no merece la pena. Boohoo cayó un 3% el día 2 después de que Sky News informara de que estaba siendo investigada por las fuerzas fronterizas estadounidenses, a pesar de que dijera no conocer ninguna investigación. Para las multinacionales de la moda, la ignorancia ya no es una bendición.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías