Friedrich von Schönburg: “Hay hoteles más nuevos, pero sin la historia del Palace”

Es uno de los directores de hotel más jóvenes de España

Friedrich von Schönburg: “Hay hoteles más nuevos, pero sin la historia del Palace”

Hijo de la princesa María Luisa de Prusia y del conde Rudolf von Schönburg, fundador del mítico Marbella Club, Friedrich von Schönburg (Málaga, 1985) creció en el seno de la hotelería de lujo y desde muy joven comenzó a interesarse por el oficio de hotelero. Graduado en Dirección de Hotelería en la prestigiosa École Hôtelière de Lausanne, ha trabajado en el Hotel Savoy en Londres, en Rosewood London, así como en The Connaught y Claridge’s.

La hotelería es una de las actividades más castigadas por la pandemia.

El año 2020 pasará a la historia como lo nunca visto. Nadie se esperaba la magnitud del impacto. Hace un año pensábamos que sería cosa de tres meses, nos cogió a todos de imprevisto, fue de un momento a otro. Nosotros volveremos a abrir totalmente el 1 de abril. En 102 años no hemos fallado en la celebración de las Navidades y Año Nuevo, y fue un gran éxito, aunque lo tuvimos que cerrar por la poca afluencia de turistas.

¿Cómo prevén la vuelta?

Va a ser lento, no nos esperamos grandes números. Va a ser un año difícil. Hemos trabajado estrategias nuevas, digitalizado proyectos, tomado decisiones, y me siento bastante seguro con todos los protocolos que hemos realizado para diferentes servicios. El arranque será lento, pero hay que empezar. Hemos diseñado un sistema operativo más eficaz para hacer las salidas y las llegadas más rápidas, hacer las reservas más fáciles; tenemos una aplicación para reducir la interacción con los empleados. Queremos relanzar la marca en todo el mundo.

¿Cuál es la seña de identidad de un hotel centenario como el Palace?

Uno de nuestros puntos fuertes es el personal, al que hemos formado en este tiempo, y ellos también han aprovechado para realizar otras actividades, como nuestra gobernanta, Olga Huarte, que da clase en la escuela de hostelería y ha formado a empleados de los pisos de Paradores de España. Nos gusta compartir lo que sabemos y subir los estándares de calidad de los hoteles. Le prestamos mucha atención a la higiene.

¿Ha cambiado la percepción que se tiene de las medidas higiénicas en la hotelería?

Nosotros siempre hemos seguido unos protocolos de higiene, pero es verdad que ahora habrá clientes que le presten mucha más atención a esos detalles.

¿Volverán los turistas a España?

Seguirán viniendo. España tiene tanto que dar, tiene montaña, tiene islas, pueblos, gastronomía, es un país increíble. El turismo volverá y se recuperará el sector, pero tardaremos un poco.

¿En qué situación se encuentran los empleados?

Tenemos 180 empleados y en temporada alta, 230. Como casi todas las empresas del sector, estamos en ERTE. Tenemos una terraza de 1.500 metros cuadrados y en verano esperamos atraer al cliente. Hemos podido rescatar a gente del ERTE, aunque nuestro sueño es sacarlos a todos cuanto antes.

¿Y cómo mantiene la cohesión de equipo?

Todos los viernes mando un correo electrónico a todos y cada dos meses hacemos llamadas telemáticas para mantener la proximidad y mantenerlos informados. Hemos usado este tiempo para ofrecer formación de inglés, mejorar en la manera de utilizar el Excel... Es importante que, en estos tiempos tan difíciles, noten que la empresa está cerca.

¿Cómo compite un hotel independiente en un sector con tantos grupos hoteleros?

Como el Palace no hay ninguno. Es el hotel de lujo más antiguo de Barcelona, abierto por César Ritz, no hay nadie con tantas tradiciones e historia. Hay hoteles más nuevos, pero no tienen esta historia. Y muchos clientes y turistas buscan alojarse en lugares que cuenten una historia. Ir a un hotel de diseño es fácil y hay muchos, pero con pasado y con historia somos únicos. Queremos mantener la historia, pero con aire fresco, con iniciativas y proyectos. No queremos que sea un museo, sino un lugar que atraiga a la gente. Para ello, montamos un cine al aire libre, un mercado de Navidad, una exposición de vendimias del Penedés, un pop-up con Jean Leon, reproducimos un refugio típico de la Selva Negra... Tenemos ideas innovadoras para atraer a la gente, para que sea un lugar en el que pasen cosas. Es como en una feria la nube de azúcar, el palo siempre es el mismo, es la historia, y lo que da paso al sabor del azúcar, que es lo que va cambiando.

Usted proviene de una familia hotelera, pero empezó desde abajo, ¿es importante pasar por diferentes puestos?

Es importante entender cómo funciona un hotel desde abajo arriba, ver que no solo existen los puestos de arriba. He crecido rápido en mi carrera, no me he quedado quieto, y valoro haber pasado por diferentes puestos. Me gustaría quedarme dentro del sector de gran lujo, es en el segmento en el que más a gusto conecto, y mi sueño es abrir mi propio hotel, generar mi propia marca.

¿Por qué se distingue un hotel de lujo?

Por el servicio, que ha de ser personalizado, pero sin invadir la privacidad. Todo ha de ser calidad, pero lo que busca el cliente es sentirse bien, importante. Hay que ser flexibles para moldear los servicios, proactivos y reinventarse para seguir dando lo mejor a los clientes.

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