Nuevos MacBook con chip M1.
Nuevos MacBook con chip M1.

Los Mac con chip M1 tienen un problema con su almacenamiento SSD

El ordenador hace un "uso excesivo".

Siempre existe un riesgo cierto cuando nos compramos uno de los primeros dispositivos de una gama de ordenadores, móviles, tablets o lo que sea que acaba de llegar al mercado. Y es que a medida que se hacen más complejos estos cacharros, existen más posibilidades de que algo pueda fallar, lo que lleva a que más tarde las compañías tengan que poner en marcha programas de llamada a sus usuarios para cambiar cualquier componente.

Tenemos ejemplos de la propia Apple como son los programas de reemplazo de algunos cargadores de MacBook en el pasado, o los teclados que fallaban en algunas gamas de hace tres y cuatro años o, más recientemente, los Airpods Pro, con remesas de unidades defectuosas que siguen a día de hoy reemplazándose por otras nuevas.

Almacenamiento SSD al límite

Ahora el error llega a los nuevos ordenadores Mac con chips M1 y arquitectura ARM, que los de Cupertino pusieron a la venta a finales del año pasado, y que han visto cómo algunos usuarios comienzan a compartir en redes sociales datos que demuestran que macOS X Big Sur hace un uso excesivo de esa unidad de almacenamiento SSD.

Craig Federighi, VP Senior de ingeniería de Apple.
Craig Federighi, VP Senior de ingeniería de Apple.

Según indican algunos de los afectados, esa unidad está permanentemente "leyendo y escribiendo datos" lo que provoca una utilización excesiva de un componente que, como todos, están sujetos a unos periodos de vida útil que podrían verse acortados por ese problema. Tanto que, según cuentan esos mismos usuarios, los registros del sistema operativo muestran cómo el SSD interno de los Mac M1 registran "escrituras de disco extremadamente altas en un tiempo relativamente corto".

Según algunos de ellos, sus SSD, por culpa de este problema, llevarían ya consumidos cerca de un 13% del total de bytes escritos (TBW) máximos garantizados por el fabricante antes de que el propio componente comience a ofrecer fallos de funcionamiento por el uso. Algo que en condiciones normales no debería producirse a los pocos meses de una compra, si no más bien a lo largo de muchos años de uso.

Esos problemas que pueden darse por la fatiga del componente son errores a la hora de escribir o leer datos, lentitud en el acceso a ellos y, en último caso, corrupción del contenido guardado en la unidad SSD. Recordemos que este tipo de almacenamiento sólido se basa en chips y no en discos que giran mientras una cabeza lectora accede a su información. Además, ocurre un problema añadido en este caso como es que ese almacenamiento SSD de los nuevos Mac M1 viene soldado a la propia placa base, por lo que cualquier fallo podría provocar el tener que cambiar el cambiar el ordenador entero. Veremos a ver qué decisión toma Apple al respecto.

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