Juicios

Goldman Sachs tiene hasta el 12 de marzo para responder a la demanda de García Carrión

El tribunal de Londres donde pleitean fija el plazo de alegaciones

Instalaciones de García Carrión en Daimiel.
Instalaciones de García Carrión en Daimiel.

La guerra judicial abierta entre el grupo bodeguero español J. García Carrión y Goldman Sachs avanza en su vertiente británica.

El Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra y Gales, en concreto su sección de Litigios Empresariales, ha dado plazo hasta el 12 de marzo a la entidad financiera para presentar alegaciones a la demanda que la compañía española presentó contra ella a principios de febrero, como consta en un documento judicial al que ha accedido CincoDías.

El motivo del conflicto es la supuesta ejecución por parte de Goldman de operaciones con divisas ajenas a la actividad de García Carrión “sin autorización ni poderes de representación”, según defiende la compañía. Un tipo de coberturas que suelen ser habituales en empresas con amplios volúmenes de exportación y que están expuestas, por tanto, a los vaivenes cambiarios.

El conflicto judicial está abierto tanto contra Goldman Sachs como contra el anterior director financiero de García Carrión, a los que el grupo bodeguero reclama “los posibles perjuicios que estas operaciones no autorizadas pudieran ocasionar” al entender que “son contrarias a la regulación aplicable”. Además la querella no solo se ha presentado ante el mencionado tribunal británico, sino también en los juzgados de instrucción de Madrid, donde todavía no hay plazos a la vista.

Sin embargo la guerra es en doble dirección. La demanda de García Carrión es la respuesta a una primera interpuesta por Goldman Sachs contra la compañía española por no abonarle los importes derivados de esas operaciones.

La respuesta de la española, que ha contratado al bufete Humphries Kerstetter, fue interponer otra ante la que en menos de un mes Goldman Sachs, asesorado por Latham & Watkins, deberá presentar alegaciones.

Como indica García Carrión en sus últimas cuentas anuales disponibles, las del ejercicio 2019, esta utiliza “instrumentos financieros derivados para cubrir los riesgos a los que se encuentran expuestas sus actividades, operaciones y flujos de efectivo futuros. Fundamentalmente, estos riesgos son de variaciones de los tipos de cambio y los tipos de interés”. A cierre de ese ejercicio García Carrión tenía dos coberturas por tipo de cambio en dólares por un valor nocional total de 200 millones de euros.

Impacto en la cuenta de resultados

Casi el 36% de la facturación de García Carrión en 2019 se generó a través de la exportación, un total de 306 millones de euros. Una actividad internacional que le expone a las variaciones en los tipos de cambio y que en ese ejercicio tuvieron un impacto negativo de 289.000 euros en la cuenta de resultados. En 2018 este llegó a los 3,3 millones.

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