Financiación

Iberdrola, CaixaBank y Amadeus aprovechan la mejora del mercado y venden 3.500 millones en bonos

El banco y la eléctrica eligen la deuda verde como gancho para los inversores

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar.
El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar. EFE

La mejora de las condiciones en el mercado deuda a raíz de las noticias positivas respecto a las vacunas, la batería de estímulos unido a unos resultados mejor de lo esperado en EE UU y la mejora de los datos macroeconómicos en Europa se convierten en el catalizador perfecto para que empresas y bancos salgan al mercado para captar recursos a precios atractivos. Hoy las miradas han estado puestas sobre Iberdrola, CaixaBank y Amadeus que entre los tres vendieron 3.500 millones en bonos. Las dos primeras firmas eligieron la etiqueta de deuda verde, un tipo de bonos que en 2020 experimentó un fuerte crecimiento y marcó récords (269.500 millones de dólares, según datos de Climate Bond Iniciative). Su mayor resistencia a las sacudidas del mercado y el auge de los fondos que invierten en base a criterios de sostenibilidad explica este aumento.

Dos días después de presentar los resultados de 2020 y una vez finalizado el black out, CaixaBank ha aprovechado la mejora de las condiciones para vender 1.000 millones en deuda verde sénior non preferred a ocho años. El apetito de los inversores por el papel de CaixaBank se ha reflejado en la demanda que ha alcanzado los 3.700 millones y esto ha permitido al banco rebajar el precio en 25 puntos básicos al pasar de los 115 puntos sobre mid swap (interés libre de riesgo) con los que partía la operación a los 90 puntos básicos a los que se ha cerrado. Con esta emisión CaixaBank abre el mercado de emisiones sénior español en 2021 y lanza al mercado su segundo bono verde de este tipo. La primera emisión de este tipo se realizó en noviembre de 2020 y con ella se logró captar 1.000 millones con vencimiento a seis años. Asimismo, se trata de la cuarta operación enmarcada en el marco de desarrollo sostenible publicado en agosto de 2019. A día de hoy la cartera verde total elegible de la entidad alcanza los 4.200 millones de euros. Los recursos se destinarán a financiar proyectos de energía renovable.

ABN Amro, CaixaBank, Natixis, UBS y Goldman Sachs son las entidades colocadoras encargadas de llevar a buen puerto la operación.

En paralelo a esta colocación, Iberdrola, que presentará sus resultados el 24 de febrero, colocó 2.000 millones en bonos híbridos verdes a seis y nueve años, la mayor emisión de un bono híbrido verde de la historia. Aunque la emisión de este martes es perpetua se ha estructurado en dos tramos. Uno de 1.000 millones en bonos con fecha de recompra en febrero 2027 y que devengarán un cupón anual del 1,45%, por debajo del rango de 1,5%-1,625% con el que partía la operación, y otros 1.000 millones en deuda híbrida verde a nueve años. El cupón de estos títulos es del 1,825%. Ambos cupones se hallan por debajo del mínimo pagado hasta la fecha por la compañía en una operación de estas características. Estos recortes se produjeron a raíz del interés despertado entre los inversores. Según informa la compañía, la demanda registrada superó los 10.000 millones de euros, lo que supone más que quintuplicar el importe colocado. BBVA, Citi, Bank of America, Credit Suisse, Goldman Sachs, Natixis, NatWest Markets y Santander fueron los bancos colocadores.

Ibedrola apunta que con esta operación el volumen de financiación verde viva de la compañía supera los 15.000 millones de euros e Iberdrola se consolida como el mayor grupo emisor de bonos verdes del mundo. El importe captado se destinarán a financiar los parques eólicos marinos Saint Brieuc, en Francia, y Baltic Eagle, en Alemania, dentro del plan de inversiones de 75.000 millones de euros previsto por el grupo para el periodo 2020-2025.

Los títulos de CaixaBank se emiten bajo ley española, pero estarán listados en Dublín, mientras que en el caso de la eléctrica cotizarán en la Bolsa de Luxemburgo.

Pero las apelaciones al mercado de las empresas españolas no quedan ahí. Amadeus ha vendido 500 millones en bonos a dos años con precio de euríbor a tres meses más un diferencial de 60 puntos básicos, un spread que se sitúa en la parte baja de la horquilla de precios con la que partía la operación. La demanda se ha situado en línea con la oferta (500 millones). No obstante, desde el inicio de la emisión el proveedor de servicios tecnológicos para el sector turístico tenía claro que con independencia de a cuánto ascendieran las órdenes de compra, la compañía no pensaba elevar el importe. El banco colocador encargado de llevar a buen puerto la operación ha sido Deutsche Bank.

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