La UE activa el mecanismo para bloquear la exportación de vacunas contra el Covid-19

Funcionará hasta marzo y afectará solo a los viales producidos en suelo comunitario

Proceso de vacunación en Reino Unido.
Proceso de vacunación en Reino Unido. AP

En pleno pulso con la farmacéutica AstraZeneca, la Comisión Europea, a través del vicepresidente ejecutivo, Valdis Dombrovskis, y la comisaria de salud, Stella Kyriakides, ha anunciado este viernes la puesta en marcha de un mecanismo de emergencia por el que Bruselas podrá controlar y bloquear las exportaciones a terceros países de las vacunas contra el Covid-19 producidas en suelo comunitario. El blindaje, han asegurado los portavoces, era la "única opción" que le quedaba a Bruselas, ya que "estamos en una carrera a contrarreloj contra el virus".

Esta herramienta de contención comenzará a funcionar de forma inmediata y estará disponible durante al menos el primer trimestre de 2021, hasta el mes de marzo. "Tenemos que asegurarnos de que se cumplan todos los acuerdos de compra anticipada realizados por la UE. Estos acuerdos deben ser respetados", ha añadido Dombrovskis. De hecho, en uno de los anexos del reglamento aprobado, en el que se recoge el modelo de los formularios que deberán rellenarse para solicitar la exportación de los viales, la Comisión incluye las vacunas de AstraZeneca, Pfizer-BioNTech y Moderna (las tres aprobadas por la autoridad médica europea) y las de Jannssen, CureVac Sanofi y Novavax, las otras farmacéuticas con las que Bruselas ha firmado contratos.

Desde ahora, los laboratorios que quieran exportar vacunas que hayan fabricado en algún país de la UE tendrán que enviar una petición a las autoridades nacionales del Estado miembro en cuestión, que deberá tomar una decisión en coordinación con la propia Comisión. El reglamento se adopta, ha añadido Dombrovskis, para "asegurar que los contratos se cumplen, pero también para evitar la fragmentación dentro del mercado interno".

El control afectará a las farmacéuticas que hayan firmado contratos con el Ejecutivo comunitario y que produzcan sus dosis en cualquier país de la UE, algo en lo que la Comisión puso especial empeño a la hora de cerrar el sistema de compras para el conjunto de los socios con el fin de evitar cualquier problema de suministro desde terceros países.

Este blindaje, no obstante, excluye el control de las exportaciones hacia un total de 92 países extracomunitarios, entre los que no se encuentran ni Reino Unido, en medio de la guerra abierta entre Bruselas y AstraZeneca, ni Estados Unidos.

El objetivo del mecanismo, ha señalado Dombrovskis, "es proporcionar total transparencia, que hasta ahora ha faltado", y asegurar que los acuerdos se cumplen, "que es lo que los europeos esperan". "Todas las partes deben estar a la altura de sus responsabilidades contractuales, sociales y morales", ha recordado Kyriakides. “El año pasado trabajamos duro para lograr acuerdos de compra anticipada y dimos financiación por adelantado para asegurar la producción necesaria. Ahora necesitamos transparencia sobre el destino de las vacunas que contratamos y asegurarnos de que lleguen a nuestros ciudadanos", ha añadido. 

En la práctica, esta vigilancia recaerá sobre los viales de Pfizer-BioNTech y los de Moderna (que ya contaban con autorización para venderse en la UE) y, desde la tarde de este viernes, también los de AstraZeneca, después de que la Agencia Europea del Medicamento (EMA por sus siglas en inglés) haya dado luz verde a su comercialización.

En concreto, Pfizer tiene fábricas en Francia, Bélgica y Alemania, y Moderna en España y Francia. Por su parte, AstraZeneca cuenta con plantas en Bélgica y Holanda, además de las dos del Reino Unido, incluidas en el contrato firmado con la Comisión y que en este caso no son entendidos como centros extracomunitarios.

Publicación del contrato

La Comisión Europea ha publicado este viernes, con el consentimiento de AstraZeneca, el contrato hasta ahora confidencial sobre el suministro de vacunas por el conflicto surgido tras anunciar la compañía que recortará el reparto previsto debido a un problema en su fábrica belga.

Sin embargo, ese contrato no desvela el calendario de entregas de dosis, aunque recoge la versión de la empresa de que no está obligada a entregar un número concreto de viales, debido a la expresión contractual "mejores esfuerzos razonables" de la empresa en la distribución. El acuerdo también censura el precio del producto, aunque España ya desveló que sería de 2,9 euros por dosis.

La Comisión, sin embargo, considera que una vez que está aprobado el producto, debe cumplir el compromiso de los calendarios. Y, además, puede utilizar las fábricas de Reino Unido para suministrar a la UE, no únicamente desde Bélgica. En el contrato, se especifica que se utilizarán las fábricas dentro del territorio continental, aunque especifica que "a los efectos de esta sección solo incluirá el Reino Unido", por lo que las plantas británicas estarían dentro de ese acuerdo. Bruselas piensa que esos centros en las islas están sirviendo a la compañía británica para proveer a Londres por delante de los 27.

Oferta para un acuerdo

AstraZeneca ha intentado este viernes acercar posiciones con la UE en la agria disputa que mantiene con las autoridades europeas por los recortes en el suministro de vacunas. En la jornada en la que se espera que la Autoridad Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) de luz verde a este antídoto para el coronavirus, la empresa ha ofrecido un envío extra de ocho millones de dosis, considerado más que insuficiente en Bruselas, según fuentes citadas por Reuters.

La empresa recortó la semana pasada las previsiones de envíos a la UE citando problemas en su planta belga, lo que provocó la furia en las instituciones comunitarias. Desde Bruselas se alega que el recorte es del 60% de las entregas previstas hasta marzo, que quedarían en 31 millones de dosis. Según el contrato con la empresa, AstraZeneca debería remitir a la UE 80 millones de vacunas hasta marzo, hasta un total de 300 millones de dosis. La oferta de AstraZeneva elevaría las entregas hasta los 39 millones, aún menos de la mitad de lo previsto.

El CEO de AstraZeneca, Pascar Soirot, señaló esta semana que el contrato confidencial con la UE no era vinculante en las entregas y que señalaba que este se limitaba a apuntar que la empresa haría sus mayores esfuerzos para cumplir los plazos. La empresa ha estado suministrando vacunas al Reino Unido (que aprobó la vacuna en diciembre) desde sus plantas europeas, y Bruselas ha exigido que la empresa cumpla el compromiso realizando envíos desde sus plantas británicas.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha replicado este viernes que el contrato obliga al suministro y no puede ser socavado con contratos con terceras partes, aludiendo a las declaraciones de Soirot en las que mantiene que el contrato con Reino Unido prohíbe la derivación de producción de sus plantas.

La UE financió con 336 millones de euros el desarrollo de la vacuna y de la cadena de producción, y fuentes europeas señalan que estos fondos se destinaron, parcialmente, a las dos factorías del Reino Unido. En este contexto, la Unión trabaja ya para activar un mecanismo de bloqueo de exportaciones de vacunas.

Autorización europea

Mientras, la Agencia del Medicamento ultima la luz verde a la vacuna, que se espera para hoy. Está por ver si la aprobación es para el uso en adultos o se restringe para los mayores de 65 años. El comité de expertos alemanes indicó esta semana que los ensayos de la empresa no habían aportado datos suficientes sobre la eficacia en mayores de 65 años, al disponer de una muestra poco significativa.

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