Marcos Bueso: “La congelación de óvulos es la técnica más disruptiva y un área en alza”

El máximo ejecutivo del recién creado grupo de clínicas de reproducción asistida señala que los nacimientos con este tipo de tratamientos suponen ya casi el 10% en España. Dice que el sector crece a dos dígitos

Marcos Bueso, CEO del grupo europeo GeneraLife.
Marcos Bueso, CEO del grupo europeo GeneraLife.

Es el nuevo consejero delegado para toda Europa del recién creado grupo de centros especializados en reproducción asistida GeneraLife, que agrupa 12 clínicas en cuatro países: Italia, España, Suecia y República Checa, tras seis adquisiciones llevadas a cabo desde abril de 2019 por una filial de inversión de la firma de capital riesgo Investindustrial. Marcos Bueso (Valencia, 1972), graduado en Económicas por la Universidad de Valencia, asume este reto de desarrollo corporativo después de 13 años en un área distinta, oftalmología, en la Clínica Baviera, aunque permanece en la sanidad privada.

¿Por qué surge GeneraLife?

El sector de reproducción asistida en Europa está muy fragmentado. Hay un número muy elevado de competidores, clínicas, médicos..., pero la competencia no está organizada. Hay una oportunidad de generar una cuota de mercado alta en un área atractiva y defensiva al ciclo con unos fundamentos de crecimiento sólidos, en torno al 10% a escala europea, por una combinación de factores.

¿Cuáles son esos factores?

Por un lado, la tecnología, la calidad y el resultado de los tratamientos no han parado de mejorar gracias a la genética. Y por el otro, la tendencia en Europa a tener los hijos a una edad más adulta. También, la infertilidad masculina está aumentando por la polución y estilos de vida poco saludables y sedentarios. El tabaco, el alcohol y la obesidad afectan a la calidad de los espermatozoides.

La infertilidad masculina está aumentando por la contaminación y el estilo de vida sedentario

Tras el proceso de adquisición, ¿qué peso tiene la compañía?

El fondo de inversión Investindustrial crea el grupo. Compra la clínica Ginefiv, en Madrid, y acabamos de abrir en Barcelona; FertiCare, en la República Checa; Genera, Demetra y Livet, en Italia, y Carl von Linnékliniken, en Suecia. Por su tamaño, es ya número uno en Italia. Está constituido por 12 clínicas en cuatro países: Italia, España, Suecia y República Checa, con una facturación anual aproximada de 40 millones de euros, unos 350 empleados y realiza alrededor de 15.000 tratamientos de fertilidad al año.

¿Por qué en estos cuatro países?

Italia, por su potencial de crecimiento, es el corazón y origen de la compañía y donde está la dirección científica. España, por su mayor peso a escala europea. Cerca del 50% de las donaciones de óvulos en Europa viene de España. Su larga tradición en reproducción asistida, capacidad de donación y atracción de mucho turismo sanitario por las facilidades y la calidad de las clínicas; y es donde está la sede. República Checa, por su capacidad elevada de clínicas, avances y atracción de pacientes, sobre todo centroeuropeos (Alemania y Austria). Y Suecia, por el grado de avance y tipo de técnicas. La combinación de ciencia, gestión y medicina son los tres pilares de GeneraLife.

¿Qué técnicas utilizan?

Las más avanzadas que existen. La técnica no ha evolucionado, sino que ha mejorado con los años por la genética, la capacidad predictiva y la investigación.

Cerca del 50% de las donaciones de óvulos en Europa viene de España. Es un país con tradición y que atrae turismo sanitario

¿Puede ser más concreto?

La posibilidad de obtener gametos de donantes en bancos de óvulos. La preservación de la fertilidad o congelación de óvulos a una edad temprana. Es una técnica innovadora, la más disruptiva en los últimos años, que se conoce poco y es un área de crecimiento.

¿Cuál es el coste?

Varía por país y perfil del paciente. El rango oscila entre 4.000 y 6.000 euros [Ginefiv, por ejemplo, ofrece la inseminación artificial desde 645, la fecundación in vitro a 3.895, la ovodonación por 5.145 y la preservación de la fertilidad a 2.695].

Decía antes que España atrae mucho turismo sanitario en este campo, ¿de dónde vienen?

De Francia, sobre todo, e Inglaterra. Muchas clínicas en España han surgido a raíz del paciente francés y, como son muy dependientes del exterior, ahora lo están pasando mal por las restricciones de movimiento debido al Covid. También, algo de países árabes (Arabia Saudí, norte de África, gente con poder adquisitivo alto) y Latinoamérica.

De total de sus clientes, ¿qué porcentaje es extranjero?

No hemos desglosado por clínicas ni países, pero en España es inferior al 20%. En República Checa, por ejemplo, es superior al 40%.

Marcos Bueso: “La congelación de óvulos es la técnica más disruptiva y un área en alza”

¿Cuál es el perfil de los pacientes?

Es variado, pero el habitual es de 35-40 años.

¿Qué tasa suponen los nacimientos con reproducción asistida?

En España, el porcentaje es alto, de cerca del 10%. En países de nuestro entorno está en el 2%-3%.

En la privada, ¿cuál es el criterio respecto al número de intentos?

Es a criterio del médico, pero hay unos protocolos. Si una técnica no da resultado, el tratamiento se orienta hacia otra. Pero nunca se hacen más de 6-7 punciones de extracción de óvulos porque, si no se consigue de esa forma, se recomienda una ovodonación. Los centros de reproducción asistida y la Sociedad Española de Fertilidad acordaron una edad máxima de 50 años para iniciar un tratamiento de fertilidad por razones éticas y de salud materno-infantil.

¿Tiene acuerdos con aseguradoras y qué cubren?

Sí, con las principales: Adeslas, Sanitas, DKV, Mapfre, Cigna, Muface, etc., que permiten realizar muchas de las pruebas que se requieren. Hay algunos con complemento prémium que cubren una parte o todo el tratamiento.

¿Qué novedades veremos en las terapias?

Avanzamos en el desarrollo de técnicas menos invasivas, que minimicen el impacto en los embriones.

Y en cuanto al negocio, ¿contempla más aperturas o compras?

Sí, en los países en los que estamos presentes. Pero no descartamos entrar en otros, si se dan las condiciones adecuadas. Abriremos otra clínica en el sur de Madrid y estamos valorando otras aperturas en Suecia e Italia.

“La mejora de las técnicas y la genética han corregido muchísimo los embarazos múltiples”

Ha habido polémica por los embarazos múltiples que producen estas técnicas, el nacimiento de hijos con tres padres genéticos o los vientres de alquiler, ¿qué protocolos éticos establecen?

Hay diferencias de regulación en los distintos países europeos. Si en algo coinciden todos es en que no se permite la gestación subrogada y no lo hacemos en ninguna de nuestras clínicas. Pero, tratamientos con donantes, que en algunos países están restringidos, sí lo hacemos en la mayor parte de nuestras clínicas. El hijo es uno, lo que pasa es que el receptor puede recibir gametos de varios donantes. Al final, la gestación la realiza la futura mamá. Se aportan los gametos, el óvulo y, en caso de que hagan falta, los espermatozoides. Esto se cultiva en un laboratorio, se preparan los embriones, y en seguida, en cuestión de muy pocos días, entre 3 y 5 después de la fecundación, se transfiere a la futura mamá. El material genético lo aporta la mamá, que es la que hace la gestación. España es un país muy abierto para este tipo de tratamientos; las parejas homosexuales, lesbianas pueden acudir a una clínica para un tratamiento de reproducción asistida, en otros países no se puede. O una madre soltera, hay países donde no está permitido, y en España sí. En cuanto a los embarazos múltiples, esto se ha corregido muchísimo por la mejora de las técnicas y de la genética, que han permitido hacer una selección óptima de los óvulos y los embriones.

¿Qué porcentaje de parejas homosexuales, lesbianas y de madres solteras recurren a estas técnicas?

Es bajo. Es más alto en el paciente internacional, pero en el local, la gran mayoría son parejas que tienen problemas de fertilidad y donde el factor principal es la edad avanzada y las complicaciones.

¿Cómo funciona la donación de óvulos y cómo se gestiona?

Es un proceso muy exhaustivo, se les hacen muchas pruebas a los posibles donantes y hay mucho rechazo por parte de las clínicas. Somos muy exquisitos a la hora de establecer los parámetros necesarios para asegurar que los óvulos que se donan son de la máxima calidad. Los criterios son muy estrictos.

¿De cuánto es la tasa de rechazo por parte de las clínicas?

Superiores al 50% entre las personas que quieren donar y no pueden.

¿Cuáles son los criterios qué se toman en cuenta?

Por un lado, a los donantes se les hacen test, analíticas, para saber que están libre de enfermedades o de sustancias tóxicas que puedan perjudicar la calidad de los gametos, óvulos o espermatozoides; hay un cribado muy fuerte de los donantes. También, pruebas genéticas para descartar posibles mutaciones que puedan ser incompatibles con los futuros receptores. Por el otro lado, se tienen en cuenta los fenotipos porque tienen que ser similares a los de la futura receptora. Y la edad. 

Normas
Entra en El País para participar