Javier Valle: “Con la reducción de atractivo fiscal puede que se deje de ahorrar”

“Vamos a estar al lado de cualquier Gobierno que esté por la labor de promover el segundo pilar, pero no va a ser fácil ni rápido”

Javier Valle, VidaCaixa
Javier Valle, director general de VidaCaixa.

Procedente de Banco Sabadell, Javier Valle se incorporó a CaixaBank en enero de 2019 para dirigir VidaCaixa, la primera aseguradora del país y líder también en ahorro. Repasamos con él las intenciones del Gobierno de reducir el tope para la desgravación fiscal de las aportaciones a planes y su intención de incentivar la creación de planes de empleo en las empresas. Sobre las consecuencias de la integración de Bankia, asegura que “aún somos hoy dos entidades separadas. Hasta que no se lleve a cabo la fusión efectiva somos competidoras”.

¿Cómo han encajado el anuncio de los cambios de fiscalidad en los planes de pensiones?

Nuestra posición es la de siempre. Queremos un modelo de tres pilares: pensión pública, planes de empleo privados y planes de pensiones individuales. Estamos muy de acuerdo con las iniciativas que se están tomando para potenciar los planes de empleo como complemento de la pensión pública. Puede ser muy buena fórmula para universalizar el ahorro a largo plazo más allá de la pensión pública. Lo que es más difícil de ver es que esto se tenga que hacer necesariamente en detrimento de los planes de pensiones individuales que, a nuestro entender, son un pilar básico en un modelo moderno de previsión social. Por tanto, quitar ese atractivo fiscal no ayuda a esta idea de un sistema basado en los tres pilares.

Pero la reducción del límite de desgravación no afecta en general, ya que la mayoría de los ahorradores españoles no aporta más de 500 euros anuales.

En VidaCaixa tenemos perfiles de todo tipo. En estos momentos tenemos aproximadamente un millón de clientes que ahorran un poquito más de 50 euros al mes. Este es el tipo de ahorrador que a nosotros nos gusta porque es el de las personas que tienen conciencia de la necesidad de guardar para el futuro. Y, además, nos han ayudado mucho a sortear esta crisis. En momentos en los que había menor actividad, sobre todo cuando se dio el confinamiento domiciliario, este tipo de cliente ha mantenido su nivel de ahorro.

La pandemia debería tener consecuencias en el ahorro a largo plazo: que se contraten seguros o se haga un cajoncito

¿Qué incidencia prevén de la nueva regulación fiscal?

Aún quedan trámites que aprobar y vamos a ver finalmente cómo queda, pero en la práctica, en la medida que el atractivo fiscal se reduzca, seguramente una parte de nuestros ahorradores van a dejar de invertir. Esto es un hecho. El punto que estamos poniendo encima de la mesa son los tiempos. Podría ser mucho más inmediato el efecto negativo de ahorradores que dejen de aportar en planes de pensiones que la construcción del segundo pilar de los planes de empleo, que parece que va con una velocidad más lenta. Y cuidado, porque va a haber mucha gente que se va a quedar en terreno de nadie en este proceso.

¿Lo lógico no sería que el atractivo de los planes de pensiones viniera de la rentabilidad y no de su fiscalidad?

Y lo es. Si miramos las medias históricas de los planes de VidaCaixa, la verdad es que son los mejores de España. Hay rentabilidades claramente por encima de la inflación, después de comisiones, y por tanto eso es una parte del paquete. En paralelo, hay una ventaja fiscal que es un incentivo que tienes que dar a tu potencial ahorrador para que deje el dinero ahí quieto hasta que llegue su momento de jubilación y así complemente la pensión pública. Ese es el juego.

La gente planifica su boda pero no su jubilación, procrastina, esta es una decisión que le gusta diferir

¿Cómo han afectado a la rentabilidad y a la gestión los tipos cero?

Quizás esperábamos que fuese un tema más coyuntural y se está convirtiendo en algo estructural en este nuevo entorno de crisis global. Desde un punto de vista del ahorrador, es una pega porque la capacidad de generar retornos con las inversiones en renta fija son menores. No es culpa de los gestores, es por un contexto que nos viene dado. En España, la gente era muy reacia a correr riesgos y tiene que ir entendiendo que para encontrar rentabilidades un poco más altas tiene que asumir un poco de riesgo. Aquí la gracia de los buenos gestores es ser capaces de explicarles a nuestros clientes que hay diferentes alternativas. Por ejemplo, los planes de pensiones de ciclo de vida, en los que se va adaptando la filosofía de inversión al tiempo que falta para la jubilación. O los unit linked, que en nuestro caso ofrecemos con alguna cobertura adicional. Otro tema que es muy importante y que tiene que ver también con cómo modular el riesgo es la diversificación, tanto a nivel de tipología de activos, incorporando gestión alternativa, como a nivel geográfico. No es una garantía, desde luego, pero sí que modulas ese riesgo y, a la vez, te permite coger algo más de retorno.

¿Es posible incentivar el segundo pilar en un país en el que el 90% son pymes?

El otro día miraba cifras y creo que hay dos millones de partícipes en planes de empleo, que es aproximadamente un 10% de la población activa y, además, en el grueso de los mismos no ha habido aportaciones prácticamente desde 2011. Es un entorno que está muy estancado, casi languideciendo. ¿Esto hay que promocionarlo? Evidentemente, sí. Nosotros, como primera gestora del país, vamos a estar al lado de cualquier Gobierno que esté por la labor de promover ese segundo pilar, pero no va a ser fácil ni rápido. Hay que ver la fórmula que tenga sentido, sobre todo para ser capaces de incentivar que aporten tanto las empresas como los empleados. Modelos como el inglés parece que tienen éxito, pero implantarlos requiere tiempo. Otro modelo es la pura negociación colectiva con una serie de ventajas fiscales para las empresas. Soy un poco escéptico con eso, ya que hasta ahora no ha funcionado, pero vamos a ver por dónde se decanta el Gobierno.

Tenemos un millón de clientes que aportan un poquito más de 50 euros al mes. Este es el tipo de perfil que a nosotros nos gusta

¿Reflexionamos suficientemente sobre nuestra jubilación?

El otro día el CEO de BlackRock decía que tenemos una gran crisis silenciosa, que es cómo las sociedades van a poder afrontar la jubilación en este entorno de mayor esperanza de vida y menos ahorros. Debería ser una de las grandes preocupaciones de todo el mundo. Igual que dedicamos un tiempo importante a planificar nuestra boda, habría que reflexionar sobre cuánto tiempo dedicas a planificar tu jubilación. Seguramente muy poquito. La gente no quiere pensar en su jubilación, procrastina, es una decisión que le gusta diferir.

¿Esta situación de pandemia nos ha hecho reaccionar hacia el ahorro previsión de alguna manera?

Estoy convencido de que va a ser así, y hablo no solo como VidaCaixa, sino como el sector de los seguros. Hemos tenido en los últimos lustros la sensación de que podíamos con todo: cada vez vivíamos más, se curaban todas las enfermedades, no nos podía pasar nada. Y esto ha sido un shock a nivel de valores muy importante. Estoy seguro de que la gente va a valorar más que la vida y el entorno económico son más frágiles de lo que se imaginaban, y que es necesario estar más protegidos, que es a lo que nos dedicamos las compañías de seguros y de ahorro a largo plazo. Es muy bueno que la gente piense un poco más allá del día a día y que las cosas, a veces, se pueden torcer y tiene sentido hacer un pequeño cajoncito con ahorros o contratar un seguro de vida. Ahora la mayoría de la gente está en otras cosas, intentando mantener su puesto de trabajo, pero la realidad es que nos va a dejar un poso a nivel de valores que debería tener consecuencias, como el ahorro a largo plazo.

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