La lupa de la sostenibilidad enfoca a los emergentes

Los criterios ASG aportan en ellos más rentabilidad que en los países desarrollados

Hong Kong
Vista aérea de una carretera entre un bosque y unos rascacielos de Hong Kong. Getty Images

La inversión sostenible continúa con su avance imparable, sin embargo, muchos inversores dudan de si este tipo de estrategias se pueden aplicar cuando se buscan oportunidades en economías emergentes. De hecho, cuando se mencionan los beneficios de integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) en la construcción de carteras en esos mercados, “la primera reacción suele ser de escepticismo”, admite Karine Jesiolowski, responsable de ISR de UBP.

Pero la realidad es que las compañías de estos países tienen cada vez más en cuenta las consideraciones ASG, ya que “a menudo compiten por capital en los mercados extranjeros y, por lo tanto, tienen que adherirse a los estándares internacionales”, asegura.

Muestra de ello es que en el índice JPM Corporate Emerging Markets Bond (Cembi) alrededor del 95% de las empresas son valoradas por Sustainalytics, una de las tres principales agencias de calificación extrafinanciera de criterios ASG.

No obstante, “el número de empresas bien calificadas sigue siendo relativamente bajo, ya que solo el 50% tiene una nota aceptable, es decir, un riesgo ASG insignificante, bajo o medio”, apunta Lisa Turk, gestora de fondos de deuda privada emergente en Edmond de Rothschild AM.

Las compañías tienen cada vez más en cuenta las consideraciones medioambientales

Si bien las compañías radicadas en los países en vías de desarrollo todavía están en la mayoría de los casos en un estadio muy inicial, la transformación que se está produciendo en la sociedad, junto con la presión de la industria de gestión de activos que reclama mayor transparencia, “forzará a esta tipología de compañías a seguir elevando sus estándares de forma significativa, produciéndose un efecto de persecución con respecto a los de los países desarrollados. Por ello, aunque solo un elenco de privilegiados puede jactarse hoy en día de operar bajo los mejores estándares a nivel ASG en el universo emergente, estimamos que el efecto red producirá que se añadan cada vez más compañías al selecto grupo”, cree Didac Pérez, director de inversiones de Caja Ingenieros Gestión y gestor del fondo CI Emergentes.

Juliana Hansveden, gestora del Nordea 1-Emerging Stars Equity Fun, asegura que muchas de las principales participaciones del fondo tienen perfiles ASG muy sólidos. Y pone como ejemplos a Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) e Itaú, uno de los bancos líderes en Brasil.

“TSMC impulsa el desarrollo de semiconductores energéticamente eficientes e Itaú tiene un fuerte compromiso con la sostenibilidad a través de la supervisión de temas clave como seguridad de la información, lavado de dinero y condiciones laborales”.

En concreto, Juliana Hansveden considera que los riesgos ASG están mejor gestionados por empresas de América Latina y Taiwán. En cuanto a sectores, encuentran perfiles ASG sólidos en consumo, finanzas y tecnologías de la información.

El número de empresas bien calificadas sigue siendo bajo

Varios de los expertos consultados achacan a las deficiencias a la hora de aportar información extrafinanciera el principal obstáculo para lograr mejores calificaciones en materia de sostenibilidad. “A menudo nos encontramos con compañías que se comportan bien con respecto a los criterios ASG, pero que no son particularmente fuertes por el lado de la comunicación”, confirma David Smith, responsable de inversión de Aberdeen Standard Investments.

Aunque la calidad de la información y su divulgación “puede crear desafíos”, según Alan Ayres, gestor de renta variable emergente de Schroders, es perfectamente posible aplicar criterios de sostenibilidad con éxito en la inversión en estos países.

“El compromiso de las empresas también es esencial para fomentar tanto una mejor divulgación como una mejora en las áreas en que se percibe debilidad. De hecho, se podría argumentar que es más importante aplicar los criterios de sostenibilidad a las empresas de los mercados emergentes que a las de los mercados desarrollados, dada la mayor ineficiencia de estos y la necesidad de un mayor progreso”, argumenta.

También a Ophélie Mortier, estratega de inversión sostenible y responsable de DPAM, le preocupa que el confinamiento haya puesto en grave riesgo la comunicación de información, especialmente en las economías emergentes, que no están en condiciones de garantizar la continuación de la obtención de datos. “El cumplimiento de los requisitos internacionales de presentación de información ha sido particularmente complicado en África subsahariana, pero también en América Latina y el Caribe”, mantiene.

Además, advierte de que la crisis sanitaria ha invertido la tendencia positiva observada en la consecución de casi todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas. “Es fundamental convertir esta crisis sanitaria en una oportunidad para centrarnos en las preo­cupaciones clave de sostenibilidad y asegurarnos de incluirlas en la base de nuestro futuro pos-Covid”, reclama Ophélie Mortier.

A destacar

Rentabilidad. Según los datos que manejan en Caja Ingenieros Gestión, el diferencial positivo generado por compañías emergentes con mejores métricas ASG, frente al resto del mercado emergente, supera el 3% anualizado en los últimos cinco años, frente al 1% anualizado en países desarrollados.

Sectores. En Aberdeen Standard Investments son positivos con el potencial de las empresas de países en vías de desarrollo en los sectores de energías renovables, salud y servicios financieros, tres áreas donde la tecnología tiene una fuerte presencia.

Cumplimiento. Los sectores financieros y de telecomunicaciones son actualmente los que mejor cumplen los criterios ASG, valora la experta de Edmond de Rothschild AM, “mientras que las empresas petroleras, de gas, metales y mineras están, como es lógico, rezagadas. Sin embargo, algunas compañías que operan en sectores más controvertidos y criticados, como el ganadero, están haciendo esfuerzos significativos”. Y menciona que algunos productores de carne vacuna brasileña, por ejemplo, están tomando medidas contra la deforestación en el Amazonas y lanzando marcas de carne de origen vegetal.

China. Los expertos resaltan que Pekín domina el mundo en la producción de energía eólica, baterías y solar, sectores que ofrecen un atractivo perfil de sostenibilidad y un enorme potencial de crecimiento estructural.

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