Arantxa Tapia: “Euskadi necesita más líderes mundiales en sus nichos de mercado”

La consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente destaca que el plan Berpiztu, de 13.250 millones, movilizará inversiones privadas por el triple de ese presupuesto

Arantxa Tapia
Arantxa Tapia, consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno vasco.

Arantxa Tapia (Astigarraga, Gipuzkoa, 1963) suma su tercera legislatura conse­cutiva en el Gobierno vasco, ahora al frente de una consejería relacionada con la industria, el puntal de la economía de Euskadi. Tapia analiza las claves de un sector que debe acelerar su transformación por la pandemia del Covid-19.

El hecho de que la industria suponga el 24,6% del PIB vasco, ¿es un acicate para la descarbonización de Euskadi?

Sí. Esa base tan potente tiene más capacidad de mejora en digitalización y competitividad. Algunos relacionan descarbonización con deslocalizaciones de producción para reducir emisiones, pero se puede transformar la industria para que sea más verde, eficiente, con menos residuos y nuevos materiales. Tiene la oportunidad de construir sobre lo existente.

¿Qué oportunidades ofrece esa transición?

Varias. Entre ellas, las de la economía circular, los procesos que mejoran el precio de la electricidad y la gestión de los residuos, los avances en la calidad del agua y del aire. En resumen, todo lo que aporte competitividad a medio y largo plazo.

Hay oportunidades de negocio en la economía circular.
En la calidad del agua y del aire, etcétera

¿La pandemia puede poner en peligro el objetivo de 2024 de cubrir con renovables el 20% del consumo energético?

Al contrario, es un elemento dinamizador. El confinamiento ha desvelado que el suministro de electricidad es esencial para mantener cualquier actividad. Por tanto, son necesarias más inversiones en nueva generación de energías limpias para ga­rantizar la cobertura de la demanda.
Euskadi ha fijado dos localizaciones para complejos solares. Uno está en operación, el de Ekian, en Álava, con una potencia anual de 24 megavatios. Por cierto, una capacidad que pueden alcanzar tan solo cuatro aerogeneradores eólicos. Y es que la eólica es imprescindible para alcanzar ese 20%. Navarra ya apostó por esta vía renovable en sus montes y hoy tiene niveles de autoabastecimiento.
Todo aporta, desde la energía solar hasta la biomasa y la geotermia, pero el mayor volumen de generación viene de la eólica. No hay renovables sin ella. Y en el ámbito marino tendremos que ir al offshore flotante, que exige una tecnología muy avanzada por la profundidad del fondo marino frente a la cornisa cantábrica.

Arantxa Tapia
Arantxa Tapia, consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno vasco.

¿Qué ámbitos apoyará el Gobierno vasco por ser claves?

Hay que alinear la producción industrial con las fortalezas tecnológicas para lograr avances en digitalización, robotización, gestión de datos e inteligencia artificial, por ejemplo. Sin olvidar las energías limpias, la eficiencia en su consumo y la salud personalizada. Otros nichos al alza son las ciudades sostenibles y la alimentación saludable. Esas áreas pueden ser transversales, como el caso de las urbes sostenibles y la movilidad eléctrica.

El plan Berpiztu de 13.250 millones de euros del Gobierno vasco para la reconstrucción económica, ¿cuánta inversión privada movilizará?

De 2,5 a 3 veces sobre ese presupuesto.

¿Cómo se articularán las ayudas a empresas?

La mayoría serán para pymes, también para grupos y para zonas desfavorecidas, a través de subvenciones o de préstamos convertibles en acciones. Las pymes lo están pasando muy mal. Y no basta con sobrevivir como en estos últimos meses. Hay que prepararse para el futuro. La Administración puede acompañar, pero la transformación se consigue entre todos.

La eólica es imprescindible para que las renovables logren una cobertura del 20% de la demanda de energía

Todos miran a los fondos que vendrán de Bruselas.

Pero solo para proyectos reali­zables a partir del año 2021. No hay que esperar a que lleguen esos recursos. Ya estamos trabajando sobre cómo articular iniciativas público-privadas. Tendrán que ayudar a las transicio­nes energética y digital y servir para generar empleo y riqueza. Cualquier proyecto no vale para el programa Next Genera­tion de la Unión Europea. Ya hay otras convocatorias de Bruselas que se podrán aprovechar. Euskadi, sin contar con muchas multinacionales, sí dispone de campeones mundiales en sus nichos de mercado. Necesitamos más de estos, con planes a tres o cuatro años. No van a llegar tantos fondos de la Unión Europea como los que se esperan. No será un maná, pero sí un acelerador de lo que ya íbamos a hacer en Euskadi.

¿Puede repasar la coyuntura por sectores?

El mercado aeronáutico ha caído un 50% por el desplome de los vuelos de pasajeros. En 2024 o 2025 puede que recupere el 70% del nivel de actividad de 2019. En el caso de la automoción, la coyuntura ha mejorado un poco, por decisiones de compras de coches que ahora se están realizando y que los consumidores habían atrasado por la incertidumbre ligada a la pandemia. Los proveedores de componentes de automoción sufren las dudas de las marcas sobre el modelo de vehículo del futuro, con más o menos presencia de los impulsados por diésel o por baterías.

Sobre la siderurgia, la Unión Europea debe ajustar las fronteras para los productos que no pagan por sus emisiones de CO2 en origen. Un fabricante vasco de tubos paga tasas por sus vertidos y su competidor chino, no. Deben tener un canon especial cuando exporten a Europa.

En energía, salvo en el ámbito del petróleo y del gas, los niveles de electrificación subirán. Con renovación de instalaciones, más redes inteligentes y seguridad en el suministro. Y un mayor autoconsumo.

En relación con las telecomunicaciones, el confinamiento también nos ha hecho conscientes de su importancia.

La industria de la salud, como la producción de mascarillas o respiradores, seguirá al alza, como la biosalud y la economía plateada. Los mayores no dependientes demandan viviendas y ciudades adaptadas a sus necesidades, así como también alimentación especial y ofertas de ocio. Es un mercado que va más allá del ámbito de las residencias.

No hay que esperar a que lleguen los fondos de Bruselas. Servirán para dinamizar proyectos que ya están en marcha

¿Seguirá el apoyo público a la investigación?

Sí, con un aumento anual del 6% en los presupuestos de esta legislatura. Por cada euro que la Administración aporta, el sector privado moviliza otros cuatro. La inversión tecnológica no es un lujo, es el futuro.

¿Y la estrategia de entrada del Gobierno en el accionariado de las empresas?

A través del capital riesgo estamos muy activos como inversores, con participaciones tecnológicas como Viralgen y Satlantis. La entrada como accionista a más largo plazo tiene una mayor dificultad, los propietarios de las empresas no siempre quieren esta compañía durante varios años.

¿Es alto el nivel de absentismo laboral en esta crisis?

Hay muchas personas con miedo sobre su salud. Pero la industria es un ámbito muy seguro, es lo primero que se garantizó tras los 15 días de confinamiento. No es un lugar de contagio.

El teletrabajo, ¿pasará cuando se rebajen los actuales niveles de contagio o ha llegado para quedarse?

Algunos procesos se pueden coordinar desde casa, pero nuestra industria es manufacturera y presencial. Sí que hay que aprovechar para reforzar la formación digital.

Más músculo financiero que en la crisis anterior

Liquidez. La consejera del Gobierno vasco cree que las empresas vascas tienen más recursos financieros en esta crisis que en la anterior. “Están mejor posicionadas” que en la etapa precedente de recesión económica. Pero advierte que “las pymes sí sufren más la falta de liquidez”. Y asegura que “la Ad­ministración seguirá ­apoyando” a las compañías hasta que la economía recupere su pulso.

Inversiones. Arantxa Tapia llega a su tercera legislatura con la experiencia de anteriores procesos de caída económica a nivel mundial. Tras casi una década de contacto directo y cotidiano con el mundo empresarial, constata que las compañías “están preocupadas por la incertidumbre” que ha generado la pandemia, pero “como le pasa a todos los ciudadanos”. Sí que hay empresas “muy afectadas por la falta de pedidos”, por el desplome de sus mercados. Pero el espíritu general entre empresarios y directivos “es el de seguir invirtiendo” para consolidar la competitividad en sus organizaciones.

Consulta aquí el desplegable del Extra País Vasco

Normas
Entra en El País para participar