Rafael Benjumea: “Podemos ser el proveedor de energía barata y limpia de Europa”

El nuevo presidente de Unef avisa de que para alcanzar la meta hay que resolver el histórico déficit de interconexiones y sustituir la demanda fósil por eléctrica renovable

Rafael Benjumea, Unef
Rafael Benjumea, presidente de Unef, en un momento de la entrevista.

El nuevo presidente de la Unión Española Fotovoltaica (Unef), elegido en septiembre pasado, es un viejo conocido en el sector. Con más de 15 años de experiencia en la promoción de plantas de generación solar, se centra ahora en el negocio de autoconsumo desde su último proyecto empresarial Powen, compañía de la que es fundador y presidente. Rafael Benjumea (Madrid, 1976), un apellido tradicionalmente vinculado a las renovables, sobrino del expresidente de Abengoa, Felipe Benjumea, y creador de Fotowatio, destaca el potencial de la fotovoltaica para el PIB y el empleo, y los retos para convertir el sector en hub internacional.

¿Cómo ha impactado el Covid?

Distinguiría entre los diferentes segmentos. La instalación de grandes plantas ha continuado su ritmo y no ha habido retrasos significativos en las obras. Ha habido, sobre todo en los meses más duros del confinamiento, demoras en la tramitación administrativa. El autoconsumo ha sufrido más, sobre todo en grandes empresas y pymes. Esta última se ha recuperado mejor tras el verano y septiembre; veremos qué pasa. Y el residencial ha funcionado muy bien. Hay una mayor conciencia, pero también ha ayudado muchísimo la aprobación municipal de ayudas en el IBI porque es una forma de financiar el coste de la instalación. Nuestro objetivo en autoconsumo era llegar a 600 megavativos de nueva potencia instalada este año, pero aún no sabemos cómo vamos a terminar. No podemos decir que 2020 es el año que hubiéramos esperado, pero tampoco somos demasiado catastrofistas. Esperamos que se recupere y siga creciendo.

La previsión de instalación para este año es de 1.500 megavatios frente a los 4.752 de 2019. ¿Cuándo cree que se pueden recuperar esos números de crecimiento?

En España hemos sido muy intermitentes. Pasamos de un boom a una moratoria y hasta hace dos años, 2019 y 2020, prácticamente no se había vuelto a instalar un volumen significativo. Pedimos que haya un plan claro y público de volumen de potencia a sacar a subasta en los próximos cinco años. Tenemos un objetivo, el PNIEC [Plan Nacional Integrado de Energía y Clima], cercano a 40 gigavatios de aquí a 2030. Vamos a hacerlo ordenadamente. No queremos dos y que luego volvamos a un parón. Queremos un mercado estable, evitar los vaivenes del pasado.

Pedimos que haya un plan claro y público de volumen de potencia a sacar a subasta en los próximos cinco años

Falta poco para que termine el año, ¿qué expectativas hay de que se celebre una subasta?

Confiamos en que así sea. El Gobierno lo que ha dicho públicamente es que pretende convocarla de aquí a final de año; es el calendario con el que trabajamos.

Con unos precios tan bajos, ¿perderán atractivo los PPA?

Van a convivir con las subastas, como en México, Australia... Los grandes consumidores van a tener sus mecanismos de compra diversificados. Hay que fomentarlos y facilitarlos.

En materia regulatoria, ¿qué queda por desarrollar?

Estamos muy contentos con la agenda regulatoria que se ha llevado hasta ahora porque se han corregido problemas que ralentizaban el desarrollo solar. Pero hay que seguir completando. Se lo detallamos a la vicepresidenta [Teresa Ribera] en nuestro Foro Solar [celebrado la semana pasada]. La Ley de Cambio Climático debe recoger temas de seguridad jurídica, estabilidad de mercado, racionalización administrativa y derechos de los autoconsumidores. Y que tenga el máximo consenso parlamentario. Es importante avanzar en la simplificación administrativa autonómica, local y central. Por otro lado, hay que completar la regulación de acceso y conexión. Hay una moratoria a la espera del nuevo reglamento para acabar con la especulación en el desarrollo. El real decreto ley de junio lo ha corregido, ha parado los nuevos proyectos y ha retirado 17 gigavatios, por tanto, ha tenido un efecto positivo. Pero necesitamos que, cuando se abra la ventanilla, se prioricen los proyectos más maduros. Hay que terminar de regular las subastas. Queremos al menos dos al año en el plan a cinco. Que haya un 20% para proyectos de menos de 10 megavatios siempre que se conecten a tensiones inferiores a 45 kilovoltios. Que cada uno cobre lo que oferta en precio de megavatio hora (pay as bid), que una parte de la generación, con un máximo del 25%, se pueda vender a mercado y que se limite a un 30% la capacidad adjudicada a un mismo grupo empresarial. Por último, en autoconsumo, eliminar la licencia de obra, ya hay ocho comunidades autónomas que no la solicitan, basta con hacer una declaración responsable. El retraso es de 6 a 10 meses en algunos ayuntamientos cuando debería ser instantánea. Y que los proyectos, siempre que la potencia instalada esté por debajo de la contratada, no tengan que pasar por el proceso de acceso y conexión.

Vemos salidas a Bolsa, compraventa de activos, ¿es saludable?

Es magnífico y un motivo de satisfacción. Este sector es muy intensivo en capital, por tanto, para alcanzar el PNIEC, necesitamos ser atractivos para los inversores (fondos soberanos, fondos de pensiones). Estos señores buscan estabilidad regulatoria y tecnologías con bajo riesgo. Todo eso hoy lo ofrece la fotovoltaica. No hay especulación en el mundo de la inversión.

En las nuevas solicitudes de acceso y conexión se deben priorizar los proyectos más maduros

Iberdrola prepara un ajuste de plantilla, ¿esto puede llegar a las pymes fotovoltaicas?

Es una compañía muy grande y no conozco los detalles. Mi sensación hoy es que el sector es un motor de empleo en España y lo va a ser más. La rotación es alta y cuando alguien sale de una empresa, tarda días en entrar en otra. Hay una demanda constante de empleo y cada vez más cualificado. Si además vamos al plan de reindustrialización que defendemos para que España sea un hub fotovoltaico internacional, este motor económico tendrá cada vez más reflejo en el empleo, y de calidad.

¿Qué se necesita para conseguir ese hub y cuál ha sido la respuesta del Gobierno tras la presentación de su estrategia?

La respuesta ha sido muy positiva, estamos muy alineados. Queremos reforzar nuestra industria. Trabajar en la electrificación de la demanda, sustituyendo la energía sucia por la limpia y atraer el transporte (coches eléctricos y ferrocarriles) y la industria electrointensiva (desaladoras, hidrógeno, siderurgia). Tenemos la capacidad de producir la energía más barata, podemos exportar; reforcemos las interconexiones, otra demanda histórica, porque podemos ser el proveedor de energía eléctrica barata y limpia de Europa. Apostar más por la I+D, la integración arquitectónica y apoyar la internacionalización de las empresas y la formación.

Rafael Benjumea, en la sede de Unef.
Rafael Benjumea, en la sede de Unef.

¿Qué supone el boom del hidrógeno verde para la solar?

Es una oportunidad. Para que el hidrógeno sea verde necesita energía eléctrica limpia. Por tanto, si recordamos que la fotovoltaica es la más barata, el hidrógeno verde es uno de los motores de esa electrificación de la demanda de la que hablábamos.

Más allá del Covid, ¿cuáles son las proyecciones de crecimiento en la solar para los próximos años?

La Agencia Internacional de la Energía, con los planes hechos por los Gobiernos, habla de un 13% de crecimiento [global] y eso significa que para 2030 habría 2.000 gigavatios respecto de los 600 actuales. Pero eso no cubre los objetivos de descarbonización. Si queremos alcanzarlos, tenemos que incrementar hasta los 3.000 gigavatios. Y si nos vamos al escenario de cero emisiones para 2050, en 2030 tenemos que tener 4.000 gigavatios. Nadie duda ya de que la fotovoltaica va a ser la energía que más se va instalar, nadie duda de que en la próxima década va a ser la que más potencia acumulada tenga, por encima del carbón. Podemos tener el doble de potencia instalada que la eólica, según la AIE. A escala nacional, tenemos los cerca de 40 gigavatios del PNIEC y un horizonte en autoconsumo que puede estar entre los 6 y los 10 gigavatios. Mientras más migremos de demanda fósil a demanda eléctrica renovable más crecerá el sector. Nuestros números son los del PNIEC, que son los números oficiales. Animamos al Gobierno, a todas las entidades públicas y a los partidos políticos a que sean más ambiciosos, siendo conscientes de que, muchas veces, estas transiciones hay que hacerlas también respetando los tiempos de las industrias existentes y los procesos de adaptación para que sea una transición ordenada; no queremos tampoco desestabilizar nada.

“Queremos desde Powen ser uno de los actores relevantes en el sector de autoconsumo”

¿En qué está trabajando Powen? ¿Qué sectores están tirando de la actividad?

Powen está en una agenda de autoconsumo global para la gran industria, la pyme y el residencial. Intentamos dar una solución lo más completa posible a aquellos clientes que quieren interactuar con la energía de una forma distinta, que quieren controlarla; tienen un poder de decisión sobre cómo y cuándo consumen, donde además les ofrecen ahorros y una energía limpia. Lo que queremos desde Powen es ser uno de los actores relevantes en el sector de autoconsumo, donde llevamos trabajando varios años convencidos de que es pagable. Si hablamos de que la fotovoltaica es la más barata, el autoconsumo es todavía más porque genera energía donde se consume. El valor económico es claro. Lo que hacemos es un viaje: empiece con el autoconsumo, después con las baterías y luego completará sus necesidades comprando energía verde que ha sido producida en otro sitio porque las horas de sol ya no casan con su consumo. Interactuará con el vehículo eléctrico y será el que decida cuándo consume lo que genera, cuándo exporta y entrará en un círculo donde tiene un control absoluto de su mundo energético. Algo a lo que no estamos acostumbrados.

¿Cómo ha impactado el Covid en las cuentas de la compañía?

Lo que he dicho inicialmente es lo que, en general, nos ha pasado. Los meses de confinamiento por el Covid han sido peores, pero la recuperación después del verano ha sido buena. No será el crecimiento del mercado que esperábamos este año, pero lo importante es que el mercado crece. Esa es la parte positiva.

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