Los líderes empresariales piden consenso político

Exigen a la clase política moderación y un buen uso de los fondos de recuperación europeos

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El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete. EFE

Directivos y empresarios, todos a una: para salir de la crisis es necesario reforzar las medidas sanitarias sin parar la economía. Así lo aseguraron ayer los líderes empresariales que participaron en el XIX Congreso Directivos CEDE, organizado por la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos, que se celebró en el Palau de les Arts en Valencia, bajo el lema El tiempo del liderazgo transformador.

“Las empresas españolas necesitan seguridad y estabilidad, así como aprovechar el plan de fondos europeos, la mayor oportunidad que tenemos para transformar la economía y la sociedad”, arrancó la jornada el presidente de KPMG en España, Hilario Albarracín, en una mesa redonda en la que analizó, junto a José Luis Bonet, presidente de la Cámara de Comercio de España, y Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, los retos de la economía española. Ambos pidieron moderación a la clase política, a la vez que insistieron en que la economía, a pesar de la crisis sanitaria, “no puede parar”. Según Bonet, “estamos ante la peor crisis económica que hemos vivido”, con una caída esperada del PIB para este año del 14% y una tasa de paro del 22,5%, según los datos que manejan en la institución que preside. Por tanto, el Gobierno “debe virar al servicio de la gente y no perderse en divisiones que no conducen a ningún lado”, mientras que la empresa “tiene que ponerse las pilas y luchar” en este momento de incertidumbre. Cree, además, que las empresas tienen una “oportunidad única” con los fondos europeos para avanzar en la transformación digital, la transición ecológica, la formación, y sobre todo, la internacionalización, “que no puede parar”. Y apeló a la colaboración política y al entendimiento público-privado, entre otros factores. “Si no vamos juntos, no saldremos. Basta de ensoñaciones y de demagogia”, señaló Bonet.

Por su parte, Garamendi, destacó que, en el actual contexto de crisis, la clave es generar confianza, estabilidad y entendimiento y para ello, dijo, se necesita “moderación, y este país es moderado”, a la vez que insistió en que “no se puede parar la economía”. El presidente de la patronal afirmó que España tiene por delante diversos retos, como la digitalización, la educación, el apoyo al sector industrial y la empleabilidad. También destacó, en relación a los fondos de recuperación europeos que se han de invertir bien, a la vez que es necesario atender gastos coyunturales para salir de la crisis económica, sin generar deuda con gastos estructurales.

En cuanto a las medidas adoptadas por el Gobierno sobre los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), señaló que, al igual que los créditos ICO, han sido una medida eficaz, pero coyuntural, para proteger el empleo y poder “hibernar” las empresas.

Sobre cómo abordar la transformación de las empresas se explayó el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, que aseguró que si algo ha acelerado la pandemia ha sido la digitalización de las empresas españolas, “entre tres y cinco años”. Y añadió que “no vamos a volver a como estábamos antes, porque la digitalización ya no es una opción sino una realidad”. Para el presidente de la tecnológica, uno de los retos necesarios es abordar toda la cadena de educación, sobre todo de la Formación Profesional, que es fundamental para capacitar profesionalmente a nuestros jóvenes, así como las humanidades para gestionar la tecnología”. Porque “las empresas tenemos que identificar el talento y ponerlo en valor”, señaló Álvarez-Pallete, que ensalzó el programa de formación de nuevas habilidades de Telefónica del que se beneficiarán 22.000 empleados de la multinacional.

Para el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, el coronavirus “ha acelerado las necesidades de transformación de muchas habilidades para ser compatibles con el mundo que viene: digital, sostenible energéticamente, y con el cliente en el centro del negocio”. También destacó tres objetivos que deben perseguir las empresas: “Volver al trabajo con intensidad y rigor, adoptar determinación para tomar decisiones, y actuar con valores y coherencia”. Al igual que Garamendi, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, pidió que los Presupuestos del Estado deben contar con el máximo nivel de consenso y se deben optimizar los fondos europeos para destinarlos a inversiones productivas, que generen riqueza, ya que lo contrario sería “una irresponsabilidad tremenda”, así como un proyecto de profundo de cambio de nuestra formación y educación en todas las edades, “y que comprenda la formación regulada y las políticas activas de empleo”. De pico y pala habló el presidente de Mercadona, Juan Roig, quien cree que es necesario en tiempos de crisis apoyarse en las fortalezas y no en las debilidades, ya que ahora estamos “haciendo un túnel en el Himalaya” y no se sabe qué profundidad tiene ni cuánto tiempo va a durar, y por eso hay que dedicarse a picar y no a mirar atrás. También destacó que los que sacarán adelante la crisis serán las empresas, los empresarios y los trabajadores.

En el acto de clausura del Congreso, en el que intervino el rey Felipe VI, la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, señaló que la recuperación se intensificará en 2021, aunque quedan “meses duros a los que se debe reaccionar con mesura, prudencia y decisión”, y para ello son necesarios liderazgos transformadores, como el que está llevando a cabo el Gobierno, que en breve impulsará la colaboración público-privada, así como el de los agentes sociales y el de la sociedad.

El presidente de la Fundación CEDE y de la Fundación Bancaria La Caixa, Isidro Fainé, señaló que “solo podemos confiar en la racionalidad de nuestros líderes políticos”, por lo que se sumó a las voces de los distintos participantes en el Congreso, que reclamaron a lo largo de la mañana a las distintas fuerzas políticas que estén a la altura que exige el momento actual, y que antepongan los intereses del conjunto del país a cualquier otra consideración. “Empresarios y directivos también estamos interpelados para que España aproveche todas las posibilidades del Plan Europeo de Recuperación. Porque las empresas españolas han dado una buena respuesta durante estos ocho meses tan duros. Pero es necesario hacer más y hacerlo mejor, en nuestra adaptación a la nueva normalidad”, añadió, ya que es el momento idóneo para buscar luz, en aquellos principios de gestión empresarial básicos que han demostrado utilidad a lo largo de los años y en todo tipo de circunstancias y avatares.

Por su parte, Felipe VI apeló a la capacidad de los líderes empresariales, para que “busquen y encuentren la forma de potenciar y mejorar el tejido productivo”.

Hablar tanto de la vacuna es malo

  • Salud. El presidente de Bankia hizo una sorprenden reflexión: “Hablar tanto de la vacuna es malo, creamos expectativas que luego se frustran y hace que no nos focalicemos en las capacidades que tenemos. En política, hemos de priorizar las necesidades más urgentes de los ciudadanos, que son la crisis sanitaria y la económica, salvar vidas y crear puestos de trabajo”, afirmó José Ignacio Goirigolzarri.
  • Respirar y comer. “Creo que no lo hemos enfocado bien: la salud y la economía son una dicotomía como respirar y comer, ambas son necesarias. Y ambas deben coexistir y, aunque la salud es lo primero, no podemos quedarnos todos en casa”, afirmó el presidente de Mercadona, Juan Roig, quien también evita hablar de vacunas, y prefiere hacerlo de seguir trabajando empleando el pico y la pala.
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