Canary Wharf quiere convertir a los trabajadores en huéspedes

Brookfield y el fondo de Qatar transformarán un tercio de las instalaciones en apartahoteles-oficina

Canary Wharf, en hora punta el 28 de septiembre pasado.
Canary Wharf, en hora punta el 28 de septiembre pasado. reuters

Canary Wharf está luchando contra la muerte de la oficina. Mientras el centro financiero situado en los muelles de Londres entra en una segunda ola de éxodo por el coronavirus, inquilinos prémium como Morgan Stanley pueden abandonar el barco. Los propietarios del complejo, la gestora canadiense Brookfield Asset Management y el fondo soberano de Qatar, necesitan pensar de otra forma.

Canary Wharf (Muelles Canarios), donde la empresa matriz de Breakingviews, Thomson Reuters, tiene su sede en el Reino Unido, está más vacío de lo que parece. Aunque todavía hay colas para sus puestos de falafel, el 80% de sus trabajadores están en casa.

El breve regreso del personal a la oficina se revirtió rápidamente cuando los casos de Covid-19 comenzaron a aumentar en septiembre. El escenario catastrofista para Brookfield y el fondo de Qatar es que el trabajo desde casa se convierta en permanente, y los grandes bancos necesiten mucho menos espacio.

Eso podría alentar a firmas como Morgan Stanley a reducir su tamaño y pagar 100 libras por pie cuadrado (1.200 euros por metro cuadrado) en la ciudad por una oficina principal más pequeña, dejando que los alquileres de Canary Wharf caigan desde sus actuales 60 libras por pie cuadrado (700 euros por metro cuadrado).

El plan B de Brookfield tiene la virtud de la simplicidad. Actualmente el 90% de las propiedades del muelle se utilizan como espacio de oficina para abogados, contables y banqueros. La nueva idea es desviar su enfoque hacia apartamentos residenciales de estancias cortas para extranjeros y trabajadores. Si sale bien, el 30% del espacio del complejo podría usarse para vivir en lugar de trabajar.

Brookfield ya ha comenzado a hacerlo. Ha traído la marca Edyn, de apartamentos de corta duración con servicios de lujo, al muelle y ya los está alquilando por alrededor de 100 libras (110 euros) la noche. Si despega, la idea resonaría con un cambio significativo hacia el trabajo a distancia. Los banqueros y contables que viven fuera de Londres podrían viajar a Canary Wharf para trabajar y vivir en apartahoteles durante tres días a la semana.

A corto y medio plazo, sin embargo, se avecina un gran número de perturbaciones del tipo equivocado. La socimi Link REIT, de Hong Kong, compró recientemente el edificio de Morgan Stanley The Cabot por 380 millones de libras (417 millones de euros) con un bajo rendimiento de alquiler del 5%. Pero a medida que la resaca del desempleo pospandémico surta efecto, los alquileres y los valores de las propiedades podrían caer.

Los seis edificios más grandes de Canary Wharf Group tienen una deuda neta de 1.400 millones de libras (1.500 millones de euros) y en junio estaban valorados en 3.300 millones (3.600 millones). Eso implica cierta capacidad para hacer frente a una caída, pero el grupo ha quebrado ya una vez, en 1992. Si las cosas se deterioran aún más, su plan B tendrá que soportar mucha presión.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías