Los bancos europeos ahogan el futuro de sus gestoras de activos

A las unidades medianas les cuesta producir mejores rendimientos con la gestión activa y no pueden bajar las comisiones tanto como los gigantes de EE UU

Christian Sewing, CEO de Deutsche Bank, el 5 de octubre en Berlín.
Christian Sewing, CEO de Deutsche Bank, el 5 de octubre en Berlín. AFP

Las gestoras de activos europeas son insignificantes comparadas con BlackRock. El mayor de Europa, Amundi, de Credit Agricole, supervisa la cuarta parte. Las de Deutsche Bank, UBS, Credit Suisse, Natixis y BNP son aún más pequeñas. Eso las hace vulnerables en pleno auge de los ETF. A las unidades medianas les cuesta producir mejores rendimientos con la gestión activa y no pueden bajar las comisiones tanto como los gigantes de EE UU. No es de extrañar que DWS (Deutsche) cotice con un 41% de descuento respecto a BlackRock.

La solución lógica son las fusiones, pero algunos jefes son reacios a vender. Pocos bancos quieren ceder el control de una división que aporta honorarios fijos y consume poco capital mientras los bajos tipos minan los ingresos por préstamos. Estas filiales también son útiles cuando se planifica para posibles crisis futuras con los reguladores. Si es necesario, pueden venderse para obtener capital y cubrir pérdidas en otras áreas. Y son buen negocio: DWS generó un 18,1% de ROTE en 2019, mientras la matriz tuvo pérdidas.

Así que los bancos solo las venden cuando no les queda otra. Unicredit vendió Pioneer a Amundi por 3.500 millones en 2016 para reponer sus niveles de capital. Aunque mantuvo parte de los ingresos por comisiones mediante un acuerdo de distribución, la falta de una gestora propia es una de las razones por las que sus rendimientos van a la zaga de los de Intesa Sanpaolo. No sorprende que en 2019 UBS y Deutsche abandonaran las conversaciones para fusionar sus unidades. Ninguno tenía una razón apremiante para vender, y ambos querían mantener el control.

La inversión pasiva puede ser el detonante. Los bancos suelen distribuir sus propios fondos a través de sus sucursales, limitando la presión de las comisiones. Pero Morningstar calcula que el mercado de ETF europeos se doblará, hasta los 2 billones, en 2024. iShares, de BlackRock, tiene la mitad del mercado europeo, y se necesitaría una fusión de los siguientes nueve mayores proveedores para igualar su escala. El estrecho control de los bancos frena el crecimiento de su descendencia.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías