Tecnología

China prepara una investigación antimonopolio contra Google en plena 'guerra' tecnológica con EE UU

El caso habría sido propuesto por el gigante tecnológico chino Huawei el año pasado. Se espera también que el Departamento de Justicia de EE UU demande al gigante de las búsquedas la próxima semana

Una persona de seguridad junto a un logo de Google en un congreso en Shanghai.
Una persona de seguridad junto a un logo de Google en un congreso en Shanghai.

China se está preparando para lanzar una investigación antimonopolio contra Alphabet, la matriz de Google, por aprovechar el dominio de su sistema operativo móvil Android para sofocar la competencia, según han asegurado dos personas conocedoras del asunto. El caso ha sido propuesto por el gigante tecnológico chino Huawei el año pasado y fue presentado por el principal regulador del mercado del país al comité antimonopolio del Consejo de Estado para su revisión, explican las mismas fuentes.

La decisión final sobre si llevar a cabo esa investigación formal podría tomarse este próximo mes de octubre. Un hecho que añadiría más tensión a las relaciones entre China y EE UU, que viven desde 2019 un fuerte enfrentamiento tras vetar la Administración de Donald Trump el uso de la tecnología de Huawei en EE UU, por supuestos riesgos para la seguridad nacional, urgir a otros países a hacer lo mismo, y prohibir a las empresas estadounidenses suministrar su tecnología al fabricante chino de móviles. 

La investigación también se produciría después de que el Gobierno de EE UU haya bloqueado el avance de otras empresas chinas, como ZTE, haya intentando prohibir el uso de las aplicaciones TikTok y WeChat en su país, siempre con el mismo argumento de la seguridad, algo que de momento han paralizado temporalmente jueces de EE UU, y haya marcado fuertes restricciones en el uso de tecnología con propiedad intelectual estadounidense al mayor fabricante de chips de China, la compañía Semiconductor Manufacturing International Corp (SMIC).

Aunque las fuentes no precisan más detalles sobre en qué aspectos concretos se centraría la posible investigación, parece claro que analizaría las acusaciones de que la posición de Google en el mercado móvil podría causar "daños extremos" a las empresas chinas. No solo a Huawei; también a otros gigantes como Xiaomi, Oppo o Realme, que utilizan Android como sistema operativo en sus smartphones. Incluso en China, donde Gmail, el buscador de Google y otros servicios de esta compañía están bloqueados, las compañías citadas utilizan versiones de código abierto de Android.

Huawei se ha visto obligada tras el veto estadounidense a acelerar el desarrollo de un sistema operativo propio, Harmony, que prevé lanzar con sus teléfonos inteligentes en 2021. También ha impulsado con más fuerza su propia tienda de aplicaciones y está inyectando fuertes sumas de dinero para atraer a desarrolladores de todo el mundo para que creen apps que puedan utilizarse en sus dispositivos, después de que muchas de las aplicaciones más populares de Google como Youtube, Gmail o Google Maps queden fuera de su alcance. Todos estos movimientos no han despejado aún muchas dudas en los usuarios europeos, lo que ha impactado en las ventas de la compañía.

Huawei, que fue incluida en la lista negra comercial de EE UU, ya informó de que no sus ingresos para 2019 no habían crecido todo lo que esperaban, algo que los directivos de la compañía achacaron a la guerra tecnológica emprendida por EE UU contra la compañía. En España, la empresa también vio caer por primera vez su cifra de negocio. Sus ingresos retrocedieron un 11% el pasado año, aunque su beneficio subió casi un 3%. El fabricante chino de móviles sufrió especialmente en su negocio de consumo; su cuota de mercado en móviles cayó cinco puntos porcentuales, del 25% que tenía en 2018 al 19,6% con que cerró 2019.

En este contexto de enfrentamiento entre EE UU y China, el director de Xiaomi Europa Occidental, We Ou, aseguró el pasado junio en una entrevista a CincoDías que Xiaomi ha invertido ya en varias empresas chinas "para ser más independiente de la tecnología de EE UU".

La investigación que ultima China también se produciría mientras el Gobierno de Pekín se embarca en una importante renovación de sus leyes antimonopolio con enmiendas propuestas que incluyen un aumento espectacular de las multas máximas y criterios ampliados para juzgar el control de un mercado por parte de una empresa.

Ni Google ni Huawei han querido hacer comentarios sobre la posible investigación. Tampoco han hablado sobre el asunto la Administración Estatal de Regulación del Mercado y el Consejo de Estado de China.

Los reguladores chinos buscarán ejemplos en Europa e India para ver si procede la investigación antimonopolio, aseguraron las fuentes consultadas por Reuters. La Unión Europea multó a Google con 4.300 millones de euros en 2018 por prácticas anticompetitivas, que incluían el obligar a los fabricantes de teléfonos a preinstalar aplicaciones de Google en dispositivos Android y evitar que utilicen rivales en el motor de búsqueda y Android.

Esa decisión llevó a Google a dar a los usuarios europeos más opciones sobre las herramientas de búsqueda predeterminadas y a dar a los fabricantes de teléfonos más libertad para usar los sistemas de la competencia. Aunque lo cierto es que Android mantiene una cuota de mercado de más del 80% en el negocio móvil.

Las autoridades indias están investigando las acusaciones de que Google está abusando de su posición en el mercado para promover injustamente su aplicación de pagos móviles.

Más allá de China, también se espera que el Departamento de Justicia de EE UU demande a Google la próxima semana. Según tres fuentes consultadas por Reuters, actualmente se está instando a los fiscales generales estatales a firmar la demanda, que se espera acuse al gigante tecnológico de utilizar prácticas anticompetitivas en el negocio de las búsquedas frente a rivales como Bing, el buscador de Microsoft, y en la industria de la publicidad en buscadores.

El pasado julio, cuando los CEO de Apple, Google, Facebook y Amazon comparecieron ante el Congreso de EE UU para defender sus prácticas de negocio, Sundar Pichai, CEO de Alphabet, recurrió al argumento de la creciente competencia para defender el modo en que opera su compañía. El directivo indicó que cada vez más personas recurren a plataformas como Twitter, Alexa de Amazon, Snapchat, WhatsApp o Pinteres para obtener información, y dijo que al buscar productos en intenet, “puedes visitar Amazon, eBay, Waltmart o cualquier proveedor de comercio electrónico”.

Según el directivo, “el panorama competitivo de hoy no se parece en nada a hace cinco años, y muchos menos a hace 21 cuando Google lanzó su primer producto, Google Search. La gente tiene más formas de buscar información que nunca”.

La compañía, que ha negado cualquier irregularidad, y ha defendido también que en publicidad compite con un gran número de empresas como Facebook, Amazon o incluso Oracle y Verizon.

Los fiscales generales estatales, muchos de los cuales ya están investigando otros negocios de Google, están en proceso de considerar si suscriben la demanda federal.

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