Tecnología

Trump veta TikTok y WeChat y aboca a una guerra en los tribunales en EE UU

Firma dos órdenes presidenciales que prohíben tratos comerciales con las dos populares 'apps'

Donald Trump, durante una visita a una panta de Whirlpool en Clyde, Ohio.
Donald Trump, durante una visita a una panta de Whirlpool en Clyde, Ohio. AP
Washington / Madrid

El presidente de EE UU, Donald Trump, ha firmado dos órdenes ejecutivas que prohíben a los residentes de EE UU hacer negocios con las aplicaciones TikTok y WeChat, ambas de propiedad china. La medida, que entrará en vigor en mes y medio, cita los riesgos para la seguridad nacional, y marcan una grave escalada en la confrontación, a varios niveles, entre Washington y Pekín a menos de 90 días de las elecciones presidenciales.

"Para proteger nuestra nación, tomé medidas para hacer frente a la amenaza planteada por una aplicación móvil, TikTok. Medidas ulteriores son necesarias para hacer frente a una amenaza similar", aseguró Trump. La orden contra TikTok bloquea todas las transacciones en las que su propietario, ByteDance, o sus subsidiarias tienen un interés, según un funcionario de EE UU citado por Bloomberg. La medida contra WeChat bloquea las transacciones relacionadas con la aplicación, pero no alcanza a cualquier trato con su propietario, Tencent.

La medida se aplicaría a cualquier transacción bajo jurisdicción de EE UU y las sanciones se definirían por el Secretario de Comercio. Las transacciones sujetas a castigo, aún por definir, pueden incluir compras de anuncios en las aplicaciones o acuerdos para hacer TikTok o WeChat disponible en las tiendas de aplicaciones. La simple descarga de las aplicaciones podría verse afectada, ya que implica la aceptación de condiciones de servicio que incluyen una acuerdo de propiedad entre el usuario y el desarrollador.

Las acciones del dueño de WeChat, Tencent, cayeron hasta un 10% en la Bolsa china, lo que ha llevado a la compañía a perder 45.000 millones de dólares de valor, mientras la medida de Trump ha lastrado los futuros de los mercados internacionales. Las amenazas de Trump a las empresas tecnológicas chinas también han provocado caídas en Bolsa de Alibaba y de Xiaomi.

A principios de esta semana, Trump amenazó con cerrar TikTok si su dueña, ByteDance, no vende su negocio en EE UU a una empresa estadounidense antes del 15 de septiembre. Microsoft está negociando la compra de la aplicación, con más de 2.000 millones de descargas en el mundo y 165 millones solo en EE UU. Aunque oficialmente el gigante del software ha reconocido su interés por adquirir TikTok en EE UU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, ayer el FT informó de que ahora negociaba la compra de todo el negocio internacional de la red social, lo que incluiría también su actividad en Europa.

Trump aseguró que TikTok "automáticamente captura vastas cantidades" de datos de los usuarios, incluida la ubicación y el historial de navegación. "Esta recopilación de datos amenaza con dar al Partido Comunista chino acceso a los datos personales y de propiedad de los americanos, permitiendo potencialmente a China rastrear las localizaciones de empleados y contratistas federales, construir expedientes para chantajear, y realizar espionaje corporativo", afirmó.

TikTok argumenta que los datos de los usuarios americanos se almacenan en servidores en el EE UU y Singapur, no en China. Pero los términos de servicio de TikTok estipulan que la empresa puede compartir información con su matriz, subsidiaria u otros afiliados, informa Bloomberg. Las versiones anteriores de su política de privacidad advertían a los usuarios que podía intercambiar información con empresas chinas, organismos encargados de hacer cumplir la ley y autoridades, si la ley así lo exige.

WeChat, el software de mensajería desarrollado por Tencent, ha evolucionado en una aplicación de uso múltiple que se utiliza masivamente para transferencias de dinero, comercio electrónico y otros usos. Es una de las más populares en el mundo, con más de 1.000 millones de usuarios, y su uso en China es masivo, siendo el estándar de las comunicaciones electrónicas. Compañías como Starbucks usan el servicio en sus operaciones de China.

Así, prohibir WeChat puede tener mayores implicaciones para los negocios transfronterizos entre China y compañías americanas, impactando desde la fabricación de mascarillas médicas y iPhones a los contratos de abogados o banqueros. En China, es virtualmente imposible funcionar sin WeChat y es utilizado por las empresas en el lugar de correo electrónico y mensajes de texto. Otras aplicaciones de mensajería como Facebook están bloqueadas en China, lo que hace más difícil comunicarse con los socios extranjeros sin WeChat.

Tencent, aunque menos conocida fuera de China que TikTok, es la compañía de juegos y redes sociales más grande de China. La compañía fue el pasado año el editor de juegos más grande del mundo, según Newzoo, y colabora con líderes estadounidenses de esta industria como Activision Blizzard y Elecronics Arts. Tencent también tiene una participación imporante en el fabricante de Fortnite Epic Games y es dueña del desarrollador de League of Legends, Riot Games.

Aunque como apunta Bloomberg, aún sigue habiendo cierta confusión sobre el alcance de la prohibición, en su punto más extremo evitaría que las entidades estadounidenses realicen transacciones con Tencent, congelando efectivamente miles de millones de dólares en comercio.

Trump ha basado sus órdenes en una ley de 1977 que permite al presidente declarar una emergencia nacional en respuesta a una "inusual y amenaza extraordinaria", permitiéndole bloquear las transacciones e incautar bienes.

Críticas de TikTok y China a las medidas

Las reacciones a las medidas de Trump no se han hecho esperar. TikTok ha asegurado que está “conmocionada” por la orden ejecutiva del presidente de EE UU , "que se ha tomado sin el debido proceso", y ha asegurado que podría acudir a los tribunales de ese país para asegurar que la compañía recibe un trato justo.

En un comunicado, la red social señala que hará uso de “todos los recursos disponibles para garantizar que se cumple el estado de derecho y que nuestra empresa y nuestros usuarios reciben un trato justo, si no por la Administración sí por los tribunales de EE UU”. La compañía añade que "durante casi un año, hemos tratado de relacionarnos con el Gobierno de EE UU de buena fe para brindar una solución constructiva a las preocupaciones que han expresado. En cambio, lo que encontramos es que la Administración [estadounidense] no ha prestado atención a los hechos, ha dictado los términos de un acuerdo sin pasar por los procesos legales estándar y ha tratado de intrometerse en las negociaciones entre empresas privadas", dice refiriéndose a las conversaciones que mantine ByteDance con Microsoft para vender su negocio en EE UU.

TikTok muestra en el comunicado su voluntad de trabajar con los funcionarios estadounidenses para diseñar "una solución que beneficie a nuestros usuarios, creadores, socios, empleados y la comunidad en general en EE UU". Pero insiste en que la decisión de Trump se apoya en "informes, sin firmas y sin citas, donde se muestran temores de que la aplicación pueda ser utilizada para campañas de desinformación sin fundamento". TikTok tampoco entiende las preocupaciones sobre la recopilación de datos que utiliza la red social "que es el estándar de la industria para miles de aplicaciones móviles en todo el mundo", y vuelve a insistir en que "TikTok nunca ha compartido datos de usuarios [de EE UU] con el Gobierno chino, ni ha censurado contenido a petición suya".

La compañía reitera que pone a disposición de las autoridades sus pautas de moderación y el código fuente de su algoritmo, y su voluntad para la venta total del negocio estadounidense a una empresa de EE UU. "Esta orden ejecutiva corre el riesgo de socabar la confianza de las empresas globales en el compromiso de EE UU con el estado de derecho, que ha servido como un imán para la inversión y ha estimulado durante décadas el crecimiento económico en EE UU. Y sienta un precedente peligroso para el concepto de libre expresión y mercados abiertos".

El Gobierno chino también ha criticado durantemente las órdenes aprobadas por Trump, en las que nombra la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional como autoridad para la medida, así como la Ley de Emergencias Nacionales. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Wang Wenbin, ha señalado que defenderán "los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas" y que EE UU "tendrá que soportar las consecuencias de sus acciones". Aunque no ha precisado qué acciones planea poner en marcha para ello ni cuándo, sí ha criticado que "EE UU utiliza la seguridad nacional como excusa y usa su poder para oprimir a las empresas no estadounidenses. Eso es solo una práctica hegemónica y China se opone firmemente a ello".

¿Procedimientos incumplidos?

Según detalla The Verge, el poder ejecutivo tiene el poder de imponer sanciones contra individuos y corporaciones colocándolas en la lista negra de entidades, como hizo EE UU con Huawei y ZTE el pasado año. Pero tales sanciones generalmente las establece el Departamento de Comercio y no la Casa Blanca, y están sujetas a un procedimiento específico que parece haber sido cortocircuitado por la orden ejecutiva sorpresa.

Esta misma publicación añade que el presidente de EE UU también tiene el poder de forzar la venta de empresas estadounidenses de propiedad extranjera a través del Consejo de Inversión Extranjera en EE UU (CFIUS, por sus siglas en inglés), pero advierte que hacerlo también requiere un proceso específico.

Numerosos analistas dan por hecho que TikTok solicitará la suspensión de la orden en los tribunales, lo que podría permitirle alargar la operativa de su servicio en EE UU más allá de la fecha marcada para su cierre por Trump. A diferencia de Huawei y ZTE, la red social no requiere licencia para operar su servicio.

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